PENELOPE (o un cuento de hadas moderno)

Opinion de Penelope

Penelope (2006)


Dirección: Mark Palansky

Reparto: Christina Ricci, James McAvoy, Catherine O´Hara, Reese Witherspoon y Peter Dinklage

SINOPSIS

Penelope pertenece a una acaudalada familia aristocrática y quiere casarse. Desea enamorarse y encontrar a su príncipe azul. Solo tiene un pequeño problema. Sobre ella pesa una maldición ancestral por la que sus orejas y su nariz son iguales a las de un cerdo. Recluida en la mansión familiar y oculta al resto del mundo, recibe tras un espejo de doble visión a sus pretendientes, que huyen despavoridos cada vez que ella decide mostrarse ante ellos tal y como es.

OPINIÓN PERSONAL DE “PENELOPE”

Pues hoy toca remontarse a mediados de los 2000 para hablar sobre una película probablemente desconocida para muchos, pero que a mí me pareció un dulce; tanto por la ejecución como por la historia que nos cuenta. Nos encontramos ante un cuento de hadas del siglo XXI. Una historia de princesas y maldiciones adaptado a la vida moderna. Un canto al conocimiento y la aceptación de uno mismo (a día de hoy, habría mucho que pensar con la sociedad en la que vivimos). Una perla desconocida para muchos que encierra un bello mensaje.

La historia, atípica como poco, nos sumerge desde los primeros fotogramas en un cuento que probablemente Disney hubiera convertido en éxito de su amplio catálogo de animación. La voz en off de la protagonista nos relata como se forjó su fatídico destino y nos acompaña durante toda la cinta. Esa dulzura, unida a la belleza del personaje de Penélope, nos van sumergiendo en un relato hermoso con tonos de tragicomedia.

Como siempre es un placer ver a Christina Ricci en acción cualesquiera que sea el trabajo que realice. Su actuación como siempre es un deleite, lástima que no sea más prolífica. Siendo un personaje que no destaca precisamente por su físico, consigue transmitir esa ternura propia de las protagonistas de los mejores cuentos infantiles. Enamora a la cámara con su rostro lleno de sensibilidad, sabe como hacer que las escenas en las que aparece sea imposible apartar la mirada (para no perderse ni un fotograma). Y eso que, como digo, su caracterización no es la más acertada para deslumbrar.

Un jovencísimo James McAvoy antes de raparse la cabeza para los X-Men también ofrece una interpretación acorde al resto del elenco. Reese Witherspoon deleita ciertos momentos del film con un personaje salvaje y rebelde, bastante alejado de sus roles romanticos y azucarados. Mención aparte la maravillosa Catherine O´Hara (la mama de Kevin de “Solo en casa” y la mama de Olivia en “Bitelchus”) que encandila a la cámara nada más proyectarse en cualquier plano; desde mi humilde opinión, una actriz casi siempre oculta en maravillosos personajes secundarios que nunca ha llegado a explotar como debiera. En general, los personajes son algo extrapolados pero la historia al completo también lo es, por lo que tampoco chirrían mucho.

La banda sonora es una caricia para los oídos. El hecho de que el personaje de McAvoy toque el piano, nos brinda la oportunidad de escuchar varias piezas a piano que dotan a esta historia de la magia necesaria para enamorar al espectador. Un diseño de fotografía muy luminoso, todo brilla alrededor de los actores. La luz es clave para separar la oscuridad (no literalmente) del reclutamiento de Penélope en su mansión, de su entrada al mundo real interactuando con una sociedad que ella desconoce. Una bufanda que marcará un antes y un después en la vida de la protagonista; una cerveza de barril como un sueño inalcanzable. Todo es tan bello alrededor de esta historia que resulta imposible no dejarse llevar por la magia.

Dentro del estilo de producción que es (nada comercial pero muy divertida) he de reconocer que es ese tipo de películas que encuentras de casualidad y que son pequeñas perlas cinematográficas. Puede ser que no pase a los anales de la historia (de hecho como he dicho, muchos ni habrán oído hablar de ella) es una película muy recomendable que ensalza los valores de aceptarse tal y como uno es (aunque Penélope desee cambiar). Para pasar un buen rato con un cuento moderno de maldiciones, príncipes y princesas.


UN LUGAR TRANQUILO (o estate calladito por lo que pueda pasar)

Opinión de Un lugar tranquilo

Un lugar tranquilo (2018)


Dirección: John Krasinski

Reparto: Emily Blunt, John Krasinski, Millicent Simmonds, Noah Jupe y Cade Woodward

SINOPSIS

La tierra ha sido atacada por unos monstruos que utilizan el sonido para cazar a sus presas. Casi toda la población ha sido devorada por estas criaturas. Una familia, vive aislada en una casa en medio del bosque, en absoluto silencio, sin emitir sonido alguno. Toda precaución es poca para seguir vivos…

OPINIÓN PERSONAL DE “UN LUGAR TRANQUILO

Un lugar tranquilo fue, desde mi punto de vista, el gran descubrimiento del 2018. Ante unos trailers publicitarios majestuosos que no hacían sino aumentar las ganas de disfrutar del estreno, se presagiaba que algo grande estaba a punto de ver la luz. John Krasinski, dirige e interpreta un claustrofóbico thriller de suspense, con monstruo de por medio, en el que desearemos no oír nada. Puesto que cualquier sonido será el presagio de una desgracia inminente.

Un filme en el que el ataque de los monstruos al emitir cualquier tipo de sonido, resulta ser el soporte para una historia familiar, basada en la unión y el amor. Unos padres, que tras una tragedia de dimensiones inimaginables, deben continuar adelante para proteger a sus dos hijos y a ellos mismos, sumidos en un silencio agónico, donde las miradas y los gestos son su única relación familiar.

Las interpretaciones de los protagonistas son sencillamente sublimes. Se necesita una calidad interpretativa exquisita para conseguir transmitir al espectador cuando la palabra dicha queda ausente. Las miradas, el gestus, los movimientos, deben ser tan perfectamente estudiados para no caer en clichés arquetipicos banales, que cualquiera no es capaz de ello. Y aquí, queda demostrado, que el trabajo de casting ha dado en la diana. Emily Blunt, actriz consagrada, nos ofrece un espectáculo interpretativo magistral, donde sus ojos dicen más que sus palabras no emitidas. John Krasinski también nos deleita con una actuación soberbia, pero es sin duda Millicent Simmonds, la hija mayor, la que es un verdadero descubrimiento. Con un problema de audición, la vida sumida en el silencio es algo normal en ella, por lo que es la que menos entiende la situación en la que se encuentra sumida su familia.

Un fino trabajo de fotografía y un montaje cuidado al detalle, nos regala una película directa a la yugular desde el minuto uno, donde ya descubrimos que lo que estamos a punto de visionar nos va a dejar sin aliento. Y sin voz. El trabajo de sonido está delicadamente bien tratado, puesto que esta película se apoya prácticamente al 100% en lo que no oímos. Lo que quiere decir que lo que oímos, debe ser claro, auténtico y terrorífico. Y esta película consigue crear un ambiente tan perfecto que envuelve la historia con un asfixiante silencio sepulcral que envuelve a la familia protagonista.

Con un comienzo que pone los pelos de punta por su crudeza, el filme nos adentra en la vida de una familia llena de miedos; preocupados por no emitir sonido alguno para no volver a sufrir un ataque de unos seres que están exterminando la raza humana. Temerosos de resquebrajarse de nuevo. Preocupados porque la unión familiar no muestre ninguna grieta que pueda avocarlos a la desgracia.

Pocas películas consiguen transmitir tanto con un argumento tan sencillo. Esta es una de ellas. Un lugar tranquilo resulta ser de todo menos tranquilo. Pero merece la pena conocerlo.


LINK (o pero que monísimo es este mono)

Opinión de Link

Link (1986)


Dirección: Richard Franklin

Reparto: Elisabeth Shue, Terence Stamp, Steven Pinner y Richard Garnett

SINOPSIS

Jane, estudiante de zoología, comienza a trabajar como ayudante del doctor Phillips en la mansión que este tiene al borde de un acantilado. El Dr. Phillips trabaja en un estudio acerca de la inteligencia de los primates; para este trabajo, tiene en su casa a tres chimpancés con los que investiga. A la llegada de Jane a la mansión, el comportamiento de los chimpancés comienza a ser extraño, sobre todo el del más grande, Link.

OPINIÓN PERSONAL DE “LINK

Hoy voy a escribir sobre una de mis películas preferidas. Esta cinta de mediados de los ochenta pasó sin pena ni gloria a pesar de ser una historia diferente y atípica. La idea de una mansión perdida donde unos chimpancés se rebelan contra sus cuidadores, nos ofrece verdaderos momentos de suspense que nos dejan con la boca abierta por su realismo.

Los parajes donde se enclava la mansión son de una belleza absoluta. El acantilado sobre el que esta erigida, produce un vértigo abismal. Se nota sin duda el paso del tiempo por la calidad de esta película, pero lo que no se le puede negar, es que no se ha quedado anticuada. A día de hoy, la historia sigue siendo sorprendente y la resolución inesperada.

Todo el peso de la película recae sobre una jovencísima Elisabeth Shue, que ya apuntaba maneras sobre su calidad actoral. La actriz realiza una excepcional actuación, teniendo en cuenta que actúa sola con los chimpancés prácticamente durante toda la cinta. Su naturalidad para con ellos, hace creíble su papel de zoóloga amante de los animales, empatizando con ellos e interactuando como si de otros seres humanos se tratara. Esa convicción en la actuación, nos ofrece momentos realmente magníficos y otros absolutamente perturbadores, a medida que los caracteres de los chimpancés van evolucionando. La actuación de Terence Stamp, aunque breve, soberbia como todo lo que este actor realiza. Y el trabajo de los simios, sobre todo el del protagonista Link, es simplemente magistral. El trabajo que realizan los entrenadores es digno de mención, puesto que cada movimiento de Link hace que te remuevas incómodamente en tu asiento.

Lo único, que a mi parecer crea una nota discordante en todo el compendio del film, es su banda sonora. Jerry Goldsmith, excepcional compositor, utiliza aquí unas melodías circenses, que en ciertos momentos crean situaciones tensas e incluso desagradables. Pero abusa excesivamente de ese sonido y en algunas escenas debería haberse omitido. Aun así, esas notas cada vez que Link va a hacer una de las suyas, ya te predispone a presenciar alguna de las trastadas, algunas más serias que otras, y sus consecuencias.

Como película con animales de por medio, es de agradecer que Franklin se decantara por utilizar animales de verdad y no dobles disfrazados. La veracidad que ofrece a la historia es indiscutible, y nos deleita con momentos tanto entrañables como inquietantes. Porque no hay cosa que produzca un malestar general más grande, que tener delante algo que no sabes cómo va a reaccionar. Si es un ser humano, será posible que intuyas algo; pero si es un animal, todo puede pasar.

Y eso es lo que le ocurre a la señorita Shue. Que no sabe dónde se mete, hasta que ya no puede salir de ahí. Por eso me gusta Link, porque no hay nada con tan mala leche, que un mono cabreado…


ENTREVISTA CON EL VAMPIRO (o la belleza del mal absoluto)

Opinion de Entrevista con el vampiro

Entrevista con el vampiro (1994)


Dirección: Neil Jordan

Reparto: Tom Cruise, Brad Pitt, Kirsten Dunst, Antonio Banderas y Stephen Rea

SINOPSIS

Louis es un vampiro cansado de su vida. Tras siglos en la oscuridad, decide contar su historia a un reportero en una lúgubre habitación de San Francisco. Está dispuesto a relatar su inmortalidad, eternamente ligada a su creador Lestat, un vampiro sádico y carente de sentimiento alguno. Desde su nacimiento a la oscuridad doscientos años atrás hasta la actualidad.

OPINIÓN PERSONAL DE “ENTREVISTA CON EL VAMPIRO

Hoy he decidido comentar una de mis películas favoritas sobre vampiros. Literalmente así lo es, puesto que he de reconocer que vi esta película en el cine tres veces. No una ni dos, sino tres veces.

Una película sobre vampiros totalmente alejada de la visión de cintas anteriores. Por decirlo de una forma clara, Neil Jordan filmó una historia seria de vampiros, mostrándolos tal y como serían si existieran. Capaces de amar y odiar, ocultos al mundo de los vivos, tratando de sobrevivir sin ser descubiertos. Buenos y malos, despiadados y bondadosos. Personajes que transmiten tanto dolor, tanta rabia, que es imposible no adentrarse en su mundo y querer permanecer sumergido en esa vorágine de horror y tristeza. Nos encontramos ante una película tan perfectamente rodada, tan pulcramente detallista y tan delicadamente narrada, que destila arte por cada uno de sus fotogramas.

La película ofrece escenas realmente desgarradoras, de una crueldad tan abrumadora como hermosa. Sin desvelar nada, la escena de las prostitutas es digna de entrar en la historia del cine por su crueldad y a la vez por la belleza con la que está filmada. Nunca algo tan cruel había hecho que se me saltaran las lágrimas. O la escena del enfado de Claudia, en la que Kirsten ofrece un momento cinematográfico para el recuerdo.

Los personajes aparecen tan perfectamente definidos que es inevitable empatizar con algunos de ellos. Tras las críticas que recibió Tom Cruise por interpretar el papel de Lestat, debo decir que a mí, como a muchos, me sorprendió gratamente su actuación; un asesino implacable sin un ápice de compasión por la vida humana. Como ya he dicho alguna que otra vez, me sumerjo tanto en las historias que no ubiqué al actor en ninguno de sus films anteriores. Malvado, irónico y amoral, consigue ser odiado desde el momento en que aparece en pantalla. Y sin embargo, resulta tremendamente atrayente, hipnótico. Capaz de conquistarte a sabiendas que caer en su redes te condenará a un infierno.

Por otro lado, Brad Pitt interpreta a Louis, un vampiro atormentado por su situación, eternamente luchando por escapar de lo que es sin conseguirlo. Causante de su error más grande, cargará con el durante toda su vida de no muerto.

Antonio Banderas y Stephen Rea ofrecen una interpretación muy correcta; ni se exceden, ni se quedan cortos. Pero si hay alguien que realmente sorprende en esta cinta, es una jovencísima Kirsten Dunst, interpretando el papel de Claudia, una eterna niña vampira. Sorprende la evolución de este personaje de niña a mujer en un mismo cuerpo, una interpretación sublime que sobresale durante todo el metraje en el que aparece.

La banda sonora de Elliot Goldenthal dota a este film de un dramatismo increíble. Todas las piezas creadas por el señor Goldenthal nos transportan a una época donde la sociedad de clases estaba muy remarcada. Una historia sobre la soledad, el tiempo de cambio, los años que pasan y los vampiros observan sin envejecer, sin inmutarse. Ajenos y separados de una constante evolución, viven la soledad de si mismos.

Como dice un personaje nada más convertirse… “Quiero más”. Lamentablemente, una secuela que se quedó muy por debajo de las crónicas vampíricas de Anne Rice, no consiguió continuar esta saga que ofrecía mucho por descubrir. Una obra de arte contemporánea que merece ser visionada por todos aquellos que no conocen la novela ni han visto este soberbio drama sobrenatural.


ANA Y EL APOCALIPSIS (o cantando feliz entre zombies)

Opinion de Ana y el apocalipsis

Ana y el apocalipsis (2017)


Dirección: John McPhail

Reparto: Ella Hunt, Malcolm Cumming, Sarah Swire, Christopher Leveaux, Ben Wiggins y Marli Siu

SINOPSIS

Es navidad y en la pequeña localidad de Little Haven todo el mundo disfruta de los preparativos de la fiesta del instituto. Mientras Ana y sus amigos aprovechan los últimos momentos antes del estreno, un letal virus azota a la población convirtiéndolos en temibles muertos vivientes. Es entonces cuando cada uno deberá luchar por sobrevivir…

OPINIÓN PERSONAL DE “ANA Y EL APOCALIPSIS”

¡Vaya sorpresa que me he llevado con esta película! Recuerdo allá por el año en que se estrenó, haberle echado un ojo al tráiler, pero para cuando la vi hace poco, había olvidado lo más importante acerca de esta “diferente” película sobre zombies: había olvidado que es una película musical. Si, como has leído. Un musical navideño con zombies. A partir de estas líneas, puede que algún que otro lector haya perdido interés por esta reseña, pero os recomiendo que sigáis indagando un poco más. Así como hice yo, seguir adelante fue una gran idea.

La idea acerca de este extraño musical me parece como poco extravagante. La historia, si estamos acostumbrados a los musicales más típicos de Hollywood, choca de frente con esta producción británica, atípica y surrealista. Unos jóvenes que luchan contra una plaga zombie entre canción y canción, incluso para mí que he disfrutado de esta película, puede que provoque un ligero rechazo ante el espectador que esté tratando de decidirse ante un tan amplio abanico de géneros cinematográficos.

El guion no posee grandilocuentes soliloquios ni diálogos trascendentales, pero es que tampoco son necesarios en una historia que consiste en escapar de unos muertos. Por esa parte no resulta fallida, puesto que existen films que ya trabajan ese campo. Los actores realizan un buen trabajo, tanto a nivel musical como interpretativo. Buenas voces que compactan entre sí con mucha facilidad, tanto en duetos como en grupo. Todos los números musicales están bien resueltos; sin llegar a ser grandes piezas del baile (ni que pasarán a la posteridad por su difícil ejecución) resultan bien empastadas con el resto de la historia. Y no vale decir que no tiene sentido que se pongan a cantar en medio de un apocalipsis, porque ponerse a cantar en medio de una guerra (Los miserables, por ejemplo) tampoco la tiene. Y que conste que no comparo una con otra (ya hablaré de la obra maestra que me parece Los miserables). Sencillamente hay que disfrutar de la película sin darle muchas vueltas.

Los zombies no dan miedo porque no es su cometido. Estos muertos vivientes son un trámite para ofrecer una historia alocada, a veces melancólica y sobre todo divertida (no olvidar que hay películas de zombies con un tono de comedia de muy buen ver, como Zombies party, también anglosajona) El maquillaje de los no muertos no está mal, tampoco es que se indague mucho en este tema, pero desagradables resultan, que al final es de lo que se trata.

Gracias a los números musicales que abundan en la cinta y que dan un toque totalmente distinto a este tipo de films, podemos disfrutar de situaciones completamente histriónicas y que aunque no harán que se desencaje la mandíbula de la risa, si conseguirán que disfrutes de momentos que con toda probabilidad nunca se habían dado antes en el celuloide.

Aunque parezca disparatado, lo cierto es que sería interesante poder ver esta historia sobre un escenario en un musical en directo. La trama es diferente a lo visto en los musicales mas comerciales, aunque no podemos olvidar si alguien tacha de incongruente esta idea que se me ha ocurrido, que un clásico de culto como The Rocky Horror Picture Show trata de unos extraterrestres que viven en un planeta llamado Transexual en la galaxia de Transilvania y que vienen a la tierra a crear una especie de Frankenstein buenorro; toma ya…

Así que, como para gustos colores, a mi me ha gustado Ana y el apocalipsis y os la recomiendo para pasar una tarde con un remix de lo más peculiar.


THE PRODIGY (o esto si que es una madre abnegada)

Opinion de The prodigy

The prodigy (2019)


Dirección: Nicholas McCarthy

Reparto: Taylor Schilling, Brittany Allen, Jackson Robert Scott y Colm Feore

SINOPSIS

Sarah y su marido están a punto de ser padres. La noche del parto, alguien muere y su hijo Miles nace. Con el paso del tiempo, Sarah advierte un comportamiento extraño en su pequeño. Trata de restarle importancia hasta que las acciones de su hijo sobrepasan los límites de lo normal para un niño de su edad. Quizás sea demasiado tarde.

OPINIÓN PERSONAL DE “THE PRODIGY”

Es que los niños en las películas de terror me dan muchísima grima… no lo puedo evitar. Los hay mejores y peores, eso está claro, pero no dejan de producirme un escalofrío que me recorre la nuca cuando los veo dirigiendo sus miradas infantiles hacia los adultos. Esta película estrenada el año pasado, ha resultado una grata sorpresa, al menos para mí. Tenemos ante nosotros un planteamiento sencillo, quizás trillado o manido debido a la escasez de ideas que muestra el celuloide actual. Un niño que comienza a actuar de forma extraña, misteriosa y peligrosamente desacorde a su edad y a su mentalidad infantil. Padres preocupados que no entienden las acciones cada vez más extrañas de su hijo y persona ajena al entorno familiar que descubre el pastel y ofrece una solución, digamos coherente.

Si, “The prodigy” puedo decir que trabaja desde esta premisa. Comienza con ella y termina con ella. Pero hay algo que me ha resultado diferente en esta película. Los dos personajes protagonistas me han atrapado desde el primer momento en que aparecen juntos en pantalla. Hacía mucho tiempo que no veía en una historia, a una madre y su hijo con una perfecta sintonía como ocurre con Taylor Schilling y Jackson Robert Scott. Una madre, protectora de su cachorro, luchadora hasta el final por conseguir recuperar a su pequeño; cada mirada, cada gesto, cada movimiento de Taylor me resultó terriblemente creíble. Esa angustia reflejada en esos ojos llorosos, ese miedo exacerbado latiendo en sus dilatadas pupilas; todo en ella consigue que sienta que es la madre de Miles. Ese niño candoroso y dulce que juega con mama a no apartar la mirada; ese pequeñajo que nos muestra dos caras de un mismo cuerpo, dos mentes en un mismo ser. Un actor pequeño con unas dotes artísticas inmensas. Sus miradas perturban, sus pequeñas caricias aterran, sus llantos producen escalofríos. Una interpretación dual que queda impregnada en el subconsciente del espectador, sin llegar a saber cuando es bueno o cuando es malo.

Como historia mil veces contada, algunos planos carecen de tensión dramática; es decir, si la cámara se acerca a una puerta entreabierta, ya sabemos lo que hay detrás. Unas manchas de sangre solo pueden conducir a más sangre y eso a lo mejor se alarga demasiado en la cinta. Por otro lado, el no abusar de golpes de efecto acompañados de sonidos estridentes, produce una sensación más aterradora que golpear con orquesta los sustos que se acercan.

Debo confesar que ha habido situaciones en las que la piel se me ha erizado y he sentido verdadero pánico ante lo que estaba viendo. Destacar sin dar más datos, esa mano en el hombro o esa hipnosis; y el pasillo me ha dado escalofríos. Momentos que me han hecho disfrutar de un buen rato de suspense pegado al asiento. Y en algunos momentos agarrado a un cojín por si acaso.

Probablemente “The prodigy” no sea una película que pase a la historia ni por su guión, ni por su estatus de filme de terror. Pero lo que está claro es que queda demostrado que no se necesitan grandes estrellas para conseguir que un film funcione. Se necesitan grandes actores que crean en lo que están haciendo, que lo vivan y que lo transmitan al espectador. Y Taylor y Jackson son el perfecto ejemplo de ello. Disfrutad de la belleza de la infancia…