UN VIAJE A DANFORD

¡Hola de nuevo querido visitante!

Espero que hayas pasado un estupendo fin de semana… Ya entramos en la época navideña y el año va llegando a su fin!! Y hoy te voy a hablar de Danford, la ciudad en la que se desarrolla mi novela. A colación del clima que ya nos comienza a envolver, “Suicidio del 97” se desarrolla en un duro invierno. Sí que es cierto, que como en muchos inviernos, hay mañanas soleadas, que auguran el comienzo de un gran día… Pero nada más lejos de la realidad. La tormenta presagiará malos momentos, que son los que rigen la historia.

Pero centrémonos en Danford. Mi ciudad no existe. Nunca ha existido. ¿De dónde me vino este nombre? No podría decirlo con exactitud. Como ya comenté en uno de mis primeros posts, la novela se cocinó hace veinte años, con lo que internet no era lo que es a día de hoy. Cuando la novela llegó a su fin, decidí preguntar por “Danford” a un buscador, para ver de dónde había podido surgir ese nombre. Solo un colegio mayor apareció en internet “Danford College”. Y puedo asegurar que no me sonaba de nada…

Y seguramente te preguntarás… ¿Dónde se sitúa Danford? Realmente no tiene una ubicación específica, nunca la tuvo. Y, de hecho, el texto no aporta datos acerca de su situación geográfica. Podría estar en Noruega, Nueva Zelanda, Estados Unidos o Italia. Puedes situarla donde tu imaginación la ubique; puesto que uno de los puntos clave de “Suicidio del 97”, es que podría pasar en cualquier lugar del planeta. Las situaciones podrían pasarle a cualquiera. Y eso es lo interesante de leer una novela como la mía. Con mi historia, no te obligo a que te imagines una campiña francesa o un entorno italiano. Tú vas a imaginarte Danford donde tú quieras.

Danford es una pequeña ciudad y lo único que sabrás de ella es que está junto al mar. Tiene pequeñas casas unifamiliares, algún bloque de poca altura y mucho verde. Tiene parques, muchos árboles y hasta un bosque. Un pequeño cine, lo suficientemente grande para albergar a sus habitantes. No hay centros comerciales, no hacen falta. Los Almacenes Meca’s son lo suficientemente grandes como para abastecer las necesidades de todos.  Pertenecen a los Pratt desde hace más de cuatro décadas y sigue funcionando a la perfección. Danford tiene todo lo que una pequeña ciudad puede necesitar: su hospital, el instituto, la iglesia, el ayuntamiento, el banco, un par de farmacias, peluquería, papelería, un par de pequeños hotelitos de principios del siglo pasado e incluso una tienda de mascotas, donde los animales de la ciudad tienen su pequeño “spa” particular. El cementerio se encuentra casi a las afueras, pasada la empresa Devon, encargada de todas las construcciones de la ciudad. Incluso tienen su propio abastecimiento de alimentos gracias a Heller´s Magic, propiedad también de tres habitantes de Danford.

Las calles siempre están limpias, las farolas alumbran cada noche las calles de la ciudad. Los bancos mantienen su pintura intacta. Pese a lo que pueda parecer, Danford es una ciudad extremadamente cívica. Al menos, en cuanto al aspecto de su entorno.

Lo que ocurre de puertas para adentro… tendrás que descubrirlo.

Hasta la próxima lector!!!

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