ANGEL

Angel (1999)


Creación: Joss Whedon

Reparto: David Boreanaz, Amy Acker, Charisma Carpenter, Alexis Denisof, J. August Richards, Andy Hallett, James Marsters, Christian Kane, Julie Benz, Mercedes McNab, y Eliza Dushku

Temporadas: 5

Episodios: 110

SINOPSIS

Spin-off de la serie «Buffy cazavampiros», que relata la vida de Angel tras separarse de Buffy y mudarse a Los Angeles. Allí tratará de rehacer su vida, olvidar a Buffy y ayudar a los más necesitados, con la ayuda de Cordelia y Doyle.

OPINIÓN PERSONAL DE «ANGEL»

Obviamente, si en su momento te hablé de una de mis series favoritas de todos los tiempos, «Buffy cazavampiros», este spin-off no podía faltar en mi web. Creado a partir de su serie madre, recupera al vampiro enamorado de Buffy, Angel, para trasladarlo a Los Angeles, California, donde seguirá trabajando por aceptar su alma humana de nuevo, ayudando a los indefensos contra las fuerzas del mal, que claro está, en Los Angeles también están molestando. Allí se reencontrará con Cordelia, que se ha mudado allí para tratar de convertirse en actriz.

Además es un spin-off que surgió cuando Buffy todavía seguía en activo, por lo que los crossover entre series se dieron en varias ocasiones. Y como fan de ambas series, esos crossover fueron una gozada. Otro punto que tuvo para mi esta serie, fue el «rescate» de muchos personajes de la serie original. Ya no solo el propio portagonista o su coestrella Cordelia. Por esta serie aparecieron Spike, Faith, Harmony, Oz, Drusilla, Darla, Willow y por supuesto Buffy. Algunos episódicos, otros con más peso en la trama (Spike estuvo toda la última temporada), pero siempre creando nexos de unión con la historia original de la que salieron todos ellos. Y eso, como fan se agradece.

Me encantan los vampiros, ya lo sabes, me apasionan. Ya lo habrás adivinado si has leído “Entrevista con el vampiro”, “True blood” o “30 días de oscuridad”, artículos también de mi blog. Pues esta continuación de Buffy me resultó muy sorprendente, puesto que los creadores añadieron una gama de nuevos personajes con un carisma muy peculiar cada uno de ellos. Ninguno de ellos recuerda a alguno ya creado de su antecesora y eso se agradece. Las tramas se complican a medida que la serie evoluciona, y al igual que en Buffy, el final de cada temporada es el éxtasis y colofón para preparar un nuevo reto en la siguiente temporada. Como spin-off que es, los creadores han sabido continuar y explotar una historia que, cambiando de escenario ofrece una infinidad de nuevas combinaciones, situaciones, y por supuesto, nuevos villanos. Y al converger en ciertos momentos ambas series, eso crea una continuidad muy bien elaborada.

En esta serie, puesto que el personaje de Angel en la original ya poseía una carga dramática mucho más pesada que el resto del reparto, se explora de forma mucho más seria la psique de cada uno de los personajes, dotándolos de una madurez mucho más remarcada que en su predecesora. Y aunque Buffy también evolucionó en la madurez de sus personajes, en Angel ya se vislumbra desde el primer capítulo. No podemos olvidar que Angel es ya desde su primera aparición un ser atormentado por todo lo que ha hecho durante su larga existencia. Y haber recuperado su alma, le hace recordar todo lo que ha hecho durante siglos. Y eso no quiere decir que la serie pierda la esencia que le otorgó a su predecesora la fama que obtuvo. Un humor ácido, mordaz entremezclado con situaciones duras y chocantes. Angel también mantiene ese halo, pero de forma más sutil.

El final de la serie, me dejó una sensación agridulce, al igual que lo hizo Buffy. Tras la evolución de las tramas, se puede decir que el final era el camino lógico a seguir para mantener la coherencia de la serie. Pero eso no deja de provocar una sensación de tristeza, al saber que todo se acaba y que esa última escena es el fin de una gran serie.

A día de hoy, pienso en los 110 episodios que componen la serie de unos 40 minutos cada uno y se me hace tan larga, que el pensar en volver a verla me resulta algo prácticamente imposible. No tengo tanto tiempo. Pero si tú no conocías esta serie, te la recomiendo, tomándotela con calma, eso sí. Y con esta recomendación, me despido hasta la semana que viene.

¡Que pases una feliz semana!


DIRTY DANCING 1987 (o cómo un baile nos cambió a todos)

Dirty dancing (1987)


Dirección: Emile Ardolino

Reparto: Jennifer Grey, Patrick Swayze, Jerry Orbach, Cynthia Rhodes, Jack Weston, Jane Brucker, Kelly Bishop, Lonny Price y Max Cantor

SINOPSIS

A principio de los años 60, la familia Houseman viaja a un balneario para descansar y disfrutar de las vacaciones de verano. La hija pequeña, Baby, aburrida y solitaria, conoce en el balneario al bailarín Johnny Castle, uno de los animadores del lugar. Al instante queda prendada de él, de la vida de los trabajadores del hotel, y sin darse cuenta se va introduciendo en aquel mundo, tan distinto al de su familia de clase alta. Las diferentes clases sociales tratarán de mantenerlos alejados, pero el ritmo de la música les unirá irremediablemente.

OPINIÓN PERSONAL DE «DIRTY DANCING 1987»

Bueno, he tardado en hablarte de esta película, puesto que el post en el que hablé del remake de 2017 (aquí puedes leerlo) es de hace casi dos años… Y en él te dije que algún día te contaría mi opinión sobre la película original. Así que, más vale tarde que nunca, aquí va mi opinión sobre «Dirty Dancing», la original, tras mi parón veraniego. Vuelvo a la carga…

El remake del que hablé en su momento, ha sido a día de hoy, mi única crítica “negativa” acerca de algo que he visto, pero en este post podré justificarte el porqué de aquella reseña y las razones que me llevaron a tener esa opinión acerca de aquel remake innecesario.

Algunos alegan que la cinta ha envejecido mal. Mentira. Es una película de los ochenta y tiene ese regusto en la forma de recordar los años pasados que tanto nos gustaba en aquella época (léase «Grease», de finales de los 70, pero evocando los 50 por ejemplo, o «Regreso al futuro»). Nunca entenderé esa manía de echar por tierra películas de otras épocas. Y lo repetiré una y otra vez, porque es una ley en mi vida. Si no lo has vivido, no lo critiques. Nunca criticaré los guateques que hacían mis padres, porque no los he vivido. Pues esto es lo mismo. Si no has vivido los ochenta, opina, pero no critiques. Pero es una batalla perdida. Lo sé.

La historia es básica, no hay que darle muchas vueltas. Chica conoce chico, se enamoran y no pueden estar juntos. Pero es que esa manía de querer rizar el rizo, querer buscar donde no hay por alardear de experto en filmografía me sobrepasa. Es una historia de amor (aunque ella tuviera diecisiete años) y hay que verla dentro de ese espectro. Es como tratar de buscarle el lado filosófico y teocrático a «Pretty woman». No señoras y señores. Son historias. Ya está. El hecho de que Baby tuviera en la película 17 años, a día de hoy sería inconcebible. Cerrarían los cines, habría manifestaciones, demandas… Pero en aquella época, poco nos importaba analizar si ella era menor de edad, porque lo importante eran los bailes, la historia de amor, las clases sociales, vamos, el grueso. No éramos tan microscópicos como lo son muchos a día de hoy (si no, busca los memes acerca de la relación lésbica de «Lightyear», penoso).

Un apunte importante, que yo ya sabía desde hace años, pero no en el momento de su estreno, fue la relación entre sus protagonistas, Patrick Swayze y Jennifer Grey. No se llevaban bien, pero nada bien. Prácticamente no se soportaban. ¿Lo notaste en alguna escena de la película? Imposible, de hecho se supo al cabo de muchos años. Porque los dos tenían una química increíble ante las cámaras. Eso es lo que hace que seas capaz de creerte una historia, la química entre los protagonistas. Y también demuestra la valía como intérpretes, porque sus desavenencias tras las cámaras, nunca afectaron al resultado final de la película. Esta es la gran diferencia entre esta peli y su remake. La química entre ambos. En el remake no existía y aquí sí. Y probablemente Abigail y Colt (los protas del remake) se llevarían a las mil maravillas fuera del set, pero dentro… Fríos como el hielo. Y en la original fue a la inversa.

La banda sonora es increíble, rescatando clásicos de los años sesenta, entremezclándolos con nuevos temas de la época. Muchas canciones te sonarán, porque estás vivo. Es que no hay más, son canciones de toda la vida, y te gusten o no, te sonarán. Compactan a la perfección con la historia, todas y cada una de ellas.

Los bailes. Madre mía, aquellos bailes que hacían los chicos en su zona de descanso cuando los huéspedes del balneario dormían… Sí, obviamente, si eres joven, esos bailes a día de hoy te parecerán hasta demasiado puritanos, visto lo visto en internet y la evolución del movimiento de los cuerpos de baile. Pero eso, nunca le va a quitar a esta película su estatus de que rompió moldes con pasos muy sensuales, casi eróticos para la época y mucha, mucha piel con piel. Y esa forma de bailar nos sorprendió a toda una generación de adolescentes (aunque la Lambada, un par de años después volviera a cortocircuitarnos), por lo sensual, lo descarado, lo “sucio”.

Obviamente su escena más recordada es el final de la película con el tema “I’ve had the time of my life”, ganador de un oscar. Y esa escena resume a la perfección lo que esa película quiere enseñarnos. Pasar un buen rato, no tiene por qué ser el mejor de tu vida claro está, pero que se sigue disfrutando su visionado a día de hoy, eso es innegable. Porque una película que te hace evadirte de la realidad, ha conseguido su propósito, y «Dirty Dancing» lo sigue consiguiendo. Al menos a mí.

Bueno, creo que con todo lo dicho es suficiente para que sepas mi opinión acerca de este clásico, que imagino que habrás visto, al menos una vez. Y si no, pues ya sabes, te animo a que le eches un ojo, siempre que ese ojo no sea desde el prisma de la mentalidad de 2022. Abramos la mente y no diseccionemos cada fotograma.

¡Feliz semana!

¿Conocías esta película? ¡Déjame tu comentario más abajo!


THE FULL MONTY

The Full Monty (2022)


Ubicación: Auditorio Municipal (Benalmádena)

Fechas: 11, 12 y 13 de agosto

Autores: Terrence McNally y David Yazbek

Dirección: David Ottone, Silvia Villáu y César Belda

Reparto: Sam Gómez, Falco Cabo, José Navar, Gustavo Rodríguez, Carlos Salgado, Piñaki Gómez, Rey Rojas, Marta Malone, Noelia Pardo, Marian Casademunt, Marta Arteta y Alberto Reinoso.

SINOPSIS

La historia comienza cuando la fábrica de acero de la ciudad deja sin trabajo a gran parte de la población masculina. Acuciados por las deudas, un grupo de estos hombres decide realizar un trabajo bastante particular que les otorgará dinero rápido para saldar sus pagos.

El grupo, formado por seis hombres, se lanzará a la aventura de realizar un espectáculo de striptease para las mujeres de su ciudad, en vista del éxito que tienen ese tipo de fiestas. Pero lo que no saben, es que tendrán que lidiar, no solo con sus temores físicos, sino también emocionales. Pero juntos conseguirán superar todos sus miedos y conseguir el temido “Full Monty”.

HISTORIA

Esta comedia musical está basada en la película británica del año 97 (como mi novela «Suicidio del 97») que cosechó un gran éxito. Un Oscar por su banda sonora y ya como obra teatral, nueve nominaciones a los premios Tony. La comedia original tiene libreto de Terrence McNally y música de David Yazbek, y fue un éxito desde el momento de su estreno.

OPINIÓN PERSONAL DE «THE FULL MONTY»

¡Hola de nuevo! Y tú te preguntarás ¿por qué hay un artículo hoy martes? Pues te lo explico rápidamente. Agosto es mi mes de vacaciones y suelo estar off de la página web casi todos los años. Pero justo este domingo no pude escribir reseña, aunque iba a ser la última antes del parón veraniego. Así que la escribo hoy porque me parece importante. El viernes 29 fui a ver esta obra de teatro y se representa de nuevo los días 11, 12 y 13 de agosto en el mismo lugar. Así que si no te hablo de ella ahora, en septiembre ya no estarán y no vas a tener la oportunidad de disfrutar de este espectáculo.

Gracias a una de mis mejores amigas me enteré de este montaje, puesto que como suele pasar en muchos sitios, la publicidad no ha sido excesivamente llamativa. Ella, novia de uno de los protagonistas me dijo que venían a Málaga (a Benalmádena exactamente) y que si me apetecía ver la obra. Obviamente acepté y allí que nos fuimos. El Auditorio de Benalmádena es un espacio abierto, así que no sabía muy bien cómo sería la acústica, sobre todo para los temas musicales. Pero lo cierto es que se escuchaba perfectamente.

Los actores y actrices realizan su cometido a la perfección. Los seis personajes principales (los seis hombres sin trabajo) aparecen muy bien definidos, por lo que, aunque no se parecen entre ellos, consigues descubrir a la primera la personalidad de cada uno de ellos. Seis maneras de ver la vida, seis formas de afrontar los miedos, seis artistas como la copa de un pino. Obviamente, al ser un musical, también debo hacer mención a sus voces a la hora de interpretar los temas. Una delicia también. No podría destacar el trabajo de ninguno de ellos por encima del resto, porque han creado una simbiosis muy buena entre todos. Los momentos en los que están todos juntos (casting, ensayos, etc) son hilarantes. No sabes a donde mirar, porque todos y cada uno de ellos reacciona ante cada acción que ocurre (cosa que no siempre pasa y denota la profesionalidad y tablas de todos ellos). El resto del elenco también dotan a la obra de una chispa de humor en muchos casos, y algún momento más tenso (las discusiones entre parejas y exparejas, por ejemplo) para ofrecer dinamismo a la historia.

Yo siempre he sido de la opinión que una escenografía minimalista hace destacar mucho más el trabajo de los actores y de la dirección. Y eso ocurre en muchas pequeñas compañías o como en mi proyecto teatral «Todavía tengo tiempo» en la que los recursos económicos no permiten una escenografía grandilocuente y hay que adaptarse al presupuesto. Pero es que en cualquier musical que se precie, la escenografía, la iluminación y el sonido, cuanto más llamativo, mejor. Así que me encanta destacar cuando en una obra de teatro aparece una escenografía digna de mención. En esta obra me llamó mucho la atención la plataforma creada para la representación. Una estructura metálica con cubos y paredes movibles que hacían que la acción cambiará de lugar con suma facilidad. Habitaciones, club de striptease, la calle, un baño, etc. Simplemente con un movimiento de paredes aparecían diferentes lugares de la acción y eso daba mucha agilidad a la obra. Aun así, sigo destacando el trabajo actoral de todo el elenco pero siempre es bonito ver el trabajo de un buen escenógrafo.

Como digo, la representación es al aire libre en un auditorio abierto pero eso que en un principio pensé que iba a ser un hándicap para la obra al ser musical no lo fue para nada. El trabajo en la cabina de sonido fue muy bueno, resolviendo incluso un pequeño problema que hubo con uno de los actores de una forma muy sutil.

Esta obra es casi un calco de la película original, habiéndosele añadido los temas musicales, puesto que la película no lo es. Quizás este mimetismo con el film, ha hecho que existan tantas escenas cortas, que a pesar de ello (puesto que eso está en el libreto original) son resueltas con mucha agilidad gracias a la escenografía que te he comentado anteriormente. Y en sí no es un “pero” al montaje. Ni mucho menos. Este espectáculo, a pesar de su gran calidad, no ha sido bien publicitada por el ayuntamiento y eso enfada. Al menos a mí. Porque se respira el amor a la profesión, el gusto por el trabajo bien hecho y un resultado de 10.

Así que si este agosto tienes ganas de una comedia con su toque de drama, no te puedes perder este espectáculo. Sólo tienes 3 días en el Auditorio, así que saca tus entradas y disfruta de un espectáculo lleno de buen hacer, buen gusto y sobre todo mucha, mucha calidad.

¿Ya has visto este montaje? ¿Te gustó? Espero vuestros comentarios y opiniones.


THE FULL MONTY en el Auditorio de Benalmádena (2022)



CON AMOR, VICTOR

Con amor, Victor (2020)


Creación: Isaac Aptaker y Elizabeth Berger

Reparto: Michael Cimino, Mason Gooding, Thamys Bertoldi, Yaser Al-Nyrabeah, Ana Ortiz, James Martinez, Isabella Ferreira, Mateo Fernandez, Rachel Hilson, Bebe Wood, George Sear, Anthony Turpel, Nick Robinson

Temporadas: 3

Episodios: 28

SINOPSIS

Spin-off en formato serie de la película «Con amor, Simon» el año 2018. La historia cuenta la llegada del joven Victor Salazar con su familia a Creekwood, ciudad natal de Simon, el protagonista de la película que la precede. Al igual que Simon, Victor tiene en su interior las dudas acerca de su sexualidad, y trata de entenderse a sí mismo y aceptar su verdadero yo, mientras intenta integrarse en su nuevo instituto.

OPINIÓN PERSONAL DE «CON AMOR, VICTOR»

Hoy te voy a hablar de un spin-off de una película de la que ya te hablé cuando estrené mi página web. Una historia de amor preciosa, «Con amor, Simon». En un viaje  a Madrid, me compré la novela en la que se basó la película original y estoy deseando empezar a leerla. Pero centrémonos. Esta serie, surgió como una continuación a esa película. He decidido hablarte de ella ahora, porque la serie ya ha finalizado tras su tercera temporada, y estaba esperando para conocer el final de la historia de Victor.

Me parece una idea muy interesante la forma en la que han creado un nexo de conexión entre película y serie. Porque la historia de la serie, como su título indica, nada tiene que ver con Simon. Pero el personaje original (al igual que hacía él con su amor platónico Blue) recibe los mensajes de Victor acerca de sus dudas, inquietudes y sentimientos ante todo lo que le está ocurriendo. Y Simon conecta con él vía mensajes, dándole su perspectiva ante todo lo que está viviendo Victor, desde el prisma de su propia experiencia cuando él vivía en Creekwood.

A las dudas sentimentales acerca de su propia sexualidad, a Victor se le une el hecho de vivir en una familia conservadora y religiosa. Obviamente, el hecho de crear una serie, también ofrece  la posibilidad de ampliar las trabas, los obstáculos que el protagonista puede irse encontrando en el camino hacia su propio descubrimiento. Y eso es interesante, porque puedes ir rizando el rizo episodio a episodio.

Tengo que reconocer que no es una serie excesivamente sesuda. Quizás peca más de ñoña que de  cerebral. Son episodios de unos 25 minutos, y las historias suceden una tras otra, puesto que todos los personajes tienen sus propias tramas, a veces entremezcladas con el resto y otras veces individualmente. Y puede ser que por esta razón, algunos temas no se tratan con la seriedad y el tiempo que a lo mejor deberían. Pero como ya sabes que no soy de criticar, la razón por la que me encanta esta serie es porque es una serie “ligera”. Es decir, no pretende ahondar en la psique interna de cada personaje, ni incluso en la de Victor. La realidad de cada uno de ellos se muestra desde la superficie, para darle un toque fresco a la historia y no caer en el drama más intenso. Tiene momentos duros, situaciones divertidas, pero nunca llega a alcanzar los topes de ambos sentimientos. Es una serie, que aunque Victor es el protagonista, el elenco coral tiene cosas que contar. Y por eso me gusta. Hay que saber distinguir el tipo de series que uno va a ver. Y yo esperaba ver algo como lo que me sorprendió en «Con amor, Simon». Una historia de amor y sentimientos de un chico gay. Ya está. Y es lo que he visto y disfrutado.

Como muchas de las series que estoy viendo últimamente, tiene una banda sonora muy cuidada. Y gracias a este tipo de series, conoces a grupos y solistas desconocidos en nuestras tierras. La canción de cabecera o intro, es una pasada.

Me ha gustado el cierre de la serie. Y me parece que es lo que deberían hacer todos los showrunners. Si la serie se va a cancelar y dar por finalizada, cierra el círculo. No dejes cabos sueltos. Entiendo que no siempre se puede dar el caso, pero sabiendo que va a ser la última temporada, me ha parecido un buen final.

Alguien, no recuerdo quien, me comentó que no le pareció bien el hecho de que Victor se enamore de una chica y «juegue con ella», por miedo al qué dirán y por miedo a aceptarse a sí mismo. Y yo, que me repito como el ajo, lo sé, sigo diciendo que si no has estado en esa situación NO JUZGUES. Porque yo, que sí he estado, le entiendo. Comprendo su miedo, su intención de ser «normal» para el mundo. Y te enamoras, y amas, pero no de la forma que tú querrías. Así que me parece una visión muy realista de los sentimientos que rondan por la mente y el corazón de Victor. Y esa dualidad en su mente y en su corazón.

Una continuación muy digna de una película preciosa. Te recomiendo que si tienes tiempo, le eches un vistazo. Si te gustó «Heartstopper», aunque distan mucho una de otra, esta también te gustará. ¡Nos vemos la próxima semana!

¿Has visto esta serie? ¿Qué te ha parecido? ¡No olvides dejarme tus comentarios!


PERFECT SENSE (o el recorrido hacia lo desconocido)

Perfect sense (2011)


Dirección: David Mackenzie

Reparto: Ewan McGregor, Eva Green, Connie Nielsen, Ewen Bremner, Stephen Dillane, Denis Lawson, Anamaria Marinca

SINOPSIS

La tierra se enfrenta a una epidemia global totalmente desconocida. Sin saber por qué, todos los seres humanos están perdiendo sus sentidos: el olfato, el gusto, el oído, y por último la vista. Un chef conoce en medio de todo este desconcierto a una viróloga y el amor surge entre ellos de forma tan intensa como el caos que los rodea. Ambos tratarán de hacer frente a la evolución de la epidemia, mientras su amor crece a la misma velocidad que el virus, cerrando poco a poco las puertas a un final feliz.

OPINIÓN PERSONAL DE «PERFECT SENSE»

Hoy quiero hablarte de una película de hace unos añitos, pero que revisité hace poco (ya sabes que ahora escojo más al detalle lo que veo) porque tenía ganas de analizarla más al detalle. «Perfect sense» fue un bello descubrimiento en su momento y a día de hoy me ha vuelto a emocionar al verla de nuevo. Sí, he llorado. Porque es una historia para llorar, al menos a mí así me lo parece.

Empezaré diciéndote que Ewan McGregor es uno de mis actores favoritos, por lo que ya el punto a favor para visionarla lo tenía. Y eso no implica que sea imparcial, puesto que he visto cosas de Ewan que no me han gustado nada, la verdad. Su compañera de reparto, Eva Green, me parece una muy respetable actriz que conocí en «Soñadores» y luego en la estupenda serie «Penny Dreadful». O sea, que la idea de verla en su momento empezaba bien. No es una película de mucha duración (no llega a los noventa minutos), pero tras verla, sientes que no necesitas que esa historia se alargue tontamente. Cosa que por desgracia ocurre en muchas de las películas de hoy en día.

La idea de una pandemia mundial (dejando de lado la que hemos vivido por desgracia hace poco) siempre va unida a la idea del fin del mundo. Y eso, si nos paramos a pensar, nos transporta a la idea de un buen blockbuster lleno de efectos especiales, historias de superación, héroes y antihéroes y toda esa vaina. Pero esta película, como reza su epígrafe bajo el título, es una moderna historia de amor. Por lo que ya sabes que esto no va a ser un «Armageddon». El mundo va camino de un desastre a nivel humano, en el que las fuerzas de la naturaleza no tienen nada que ver. Un virus ataca a los seres humanos y estos van perdiendo progresivamente todos sus sentidos. Uno tras otro, irremediablemente. Y dos extraños cruzan sus caminos, se enamoran y se enfrentan a esa nueva realidad que no para de cambiar. Y por desgracia para peor. Cada nueva falta de sentidos, provoca en ellos nuevas reacciones, a veces buenas, a veces malas, pero demostrando que el ser humano trata de aclimatarse a los cambios de diferentes formas. Aunque a veces no sean las correctas.

Los parlamentos que tienen los protagonistas se degustan con el placer de analizar cada palabra, cada frase, cada pensamiento. Al ser una cinta de duración excesivamente corta, cada momento está estructurado para no ser alargado más de lo necesario. Expresar la idea principal y no perderse en eufemismos baratos. La película es directa y concisa. No se anda con medias tintas y va a l grano desde el minuto uno. Y eso es de agradecer. Al menos para mí.

Por mucho que los eruditos quieran buscarle tres pies al gato y sus detractores quieran tacharla de absurda, lo cierto es que «Perfect sense» es una historia de amor hacia la vida. Una historia que nos demuestra que los sentidos son importantes, pero más aún lo son los sentimientos. Podemos perder todos los sentidos. Podemos perdernos en la oscuridad y el caos. Pero si el amor nos llena, somos capaces de seguir adelante. Hasta el fin que nos depare la vida. Y eso es lo que demuestran los protagonistas en ese camino que recorren juntos, mientras la pérdida de cada uno de sus sentidos, les modifica, les transforma, les redirige por un nuevo camino.

Buena banda sonora, estupenda fotografía, dos protagonistas que conectan desde la primera secuencia en la que aparecen juntos y un final emotivo que te rompe el corazón. Es de esas películas que tras terminar de verla, debes dejar pasar un tiempo para que todo lo que te ha removido por dentro, se vaya colocando de nuevo en su sitio. Una preciosidad, sin duda.

Así que para terminar, simplemente invitarte a que descubras esta película, si no la conocías, y descubras una historia de amor fuera de lo común. ¡Nos vemos la próxima semana!

¿Conocías esta película? ¿Cómo afrontarías tú una epidemia de este calibre? ¡Déjame tu comentario más abajo!


EL FIN DE DANFORD SE ACERCA

Cerrando el círculo de la historia de Danford…

¡Me alegra verte de nuevo por aquí!

Hoy me tomo un descanso de películas y series, puesto que esta semana ha sido bastante movidita. Y ¿por qué? Pues de la razón es de lo que trata mi entrada de hoy.

Mi nueva novela.

Sí, la última parte de mi trilogía está en proceso. Y vaya proceso, va viento en popa. O sea, que si ya has leído las dos novelas anteriores, se te habrá hecho la boca agua sabiendo que el final de esta historia está cada vez más cerca. Porque reconozco que el hype del final de la segunda novela fue demasiado. Incluso para mí.

Si te acabas de incorporar a la web, o no has leído mis posts anteriores acerca de mis novelas, puedes saber un poquito más aquí o aquí, e incluso aquí. He escrito varios posts acerca de la historia de Danford. Al fin y al cabo, son mis pequeños tesoros y tengo que hablar de ellos.

He de admitir, que la idea principal acerca de la sinopsis de esta última parte la tenía muy clara. Tanto el inicio, como el final. Normalmente es mi manera de escribir. Historias inconexas, situaciones rocambolescas y luego comenzar a buscar los nexos de unión entre ellas hasta crear la historia completa. Eso hice al escribir la segunda parte (puesto que la primera se escribió de otra forma muy diferente), y por supuesto, eso es lo que estoy haciendo con esta tercera. Pero aun sabiendo el destino de muchos de los habitantes de Danford, me encontraba muy bloqueado para escribir algo que me gustara lo suficiente.

Normalmente el verano siempre me deja bastante aplatanado, con pocas ganas de sentarme delante del ordenador. Es así, no soporto el calor, al menos el calor de mi ciudad. Demasiado sofocante. Pero no me preguntes la razón, este verano me ha provocado el efecto inverso. Es decir, de sentirme bloqueado ante páginas en blanco, se ha vuelto la tortilla y estoy, por decirlo de alguna manera, en un frenesí de tecleo continuo. Y ¿por qué llegó esta inspiración? Por el bloqueo que tenía ante Danford y su final, empecé a escribir una nueva obra teatral cómica, titulada “Esto no es un cuento de hadas”. Y creo que haber escrito esa obra teatral, con el miedo que ello me provocaba (puesto que nunca he escrito comedia), me desbloqueó de alguna manera la inspiración para volver a sentarme frente a Danford.

Obviamente, ni pienso hacer spoiler de las novelas anteriores, ni haré adelanto de lo que va a suceder en la nueva entrega. Pero si te voy a contar un poco cual es el círculo. Como buen final, mi intención es no dejar cabos sueltos. Cerrar todas las historias, tanto las de la primera parte, como las de la segunda. ¿Y eso qué significa? Fácil. En la historia de Danford hay muchos personajes, eso ya lo sabes. Todos no tienen la misma importancia, eso es cierto, pero quiero que todos los personajes que han pasado por mis páginas, tengan una mención en la última parte de la historia. Y eso no les va a convertir en personajes principales, ni mucho menos, pero sí creo necesario que al terminar de leer la tercera parte, nadie se pregunte cosas como ¿y qué pasó con esta chica? ¿O con aquel hombre? De ahí que todo va a estar muy bien hilado. Cosido y rematado.

Como ya te comenté, la primera parte transcurre en 1997, la segunda en 2007 y esta última tendrá lugar en el año 2017, en época pre-pandemia (quién nos lo iba a decir). Y trataré de estar a la altura de las expectativas que dejé con el final de la segunda parte. Lo cierto es que me siento muy contento con el camino que está tomando ésta nueva novela. La idea es muy interesante, va a sorprender más de lo que la gente espera y va a ser un cierre de traca. No es ego, dios me libre, nunca he sido así. Pero este desbloqueo, además de incitarme a escribir sin parar, me ha abierto la mente a una cantidad de historias, giros y sorpresas que hasta yo mismo me estoy emocionando. Creo que va a ser un final apoteósico, tanto para los habitantes de Danford como para los lectores.

Y creo que hasta aquí el post de hoy. Así que como hoy te contado las novedades acerca de Danford, te recuerdo que tienes disponibles aquí en la web mis dos novelas, que te llegarán dedicadas de mi puño y letra. Oye, que quizás algún día sea una firma codiciada… ¿A qué esperas para hacerte con ellas?

¡Nos vemos pronto!

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Suicidio del 97

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