MI NOMBRE ES KHAN (o la inocencia en un mundo cruel)

Mi nombre es Khan (2010)


Dirección: Karan Johar

Reparto: Shahrukh Khan, Kajol, Christopher B. Duncan, Katie A. Keane, Benny Nieves, Parvin Dabas, Arjun Mathur, Mackenzie Firgens, Natasha Marc.

SINOPSIS

Rizwan Khan es musulmán y tiene Síndrome de Asperger. Desde pequeño, su madre sabe que su hijo es especial. Y trata de enseñarle la mejor forma de defenderse en un mundo que para él es demasiado complejo. Cuando Rizwan viaja a Nueva York, conoce a Mandira, una madre hindú divorciada de la que se enamora. En el marco de los atentados del 11S en Nueva York, Rizwan es confundido con un terrorista debido a su Asperger. Su lucha por hacerse entender le lleva a buscar al presidente de EEUU para hablar con él.

OPINIÓN PERSONAL DE «MI NOMBRE ES KHAN»

Vaya descubrimiento el de esta película. Muy sorprendido con ésta historia, con estos personajes y con el mensaje final. Y no es una película americana. Si quieres una versión descafeinada, puedes ver “Forrest Gump”.

Si cuando digo que de todo se aprende no me equivoco. Aunque sean cosas pequeñas como esta joyita. Siendo una película de hace más de diez años, creo que si no hubiera sido por mi situación actual jamás la hubiera visto, y más con el ritmo de producción que llevan los estudios y las plataformas de streaming. En el proyecto teatral en el que me encuentro ahora con la compañía Ujo Teatro, el personaje principal tiene Síndrome de Asperger. Nuestro director, en el trabajo de mesa, nos ofreció una charla con un educador que tiene este trastorno, para que entendiéramos de primera mano en qué consiste. Y él nos recomendó ésta película. Así que, sintiéndolo mucho por los críticos, que alguien con el Sindrome de Aspereger se vea reflejado en éste film, a mí me vale y mucho. Porque no nos recomendó “Forrest Gump”. Por algo sería…

Sé que seré de los pocos a los que no les gustó “Forrest Gump” (a excepción del recorrido de Robin Wright) y cuando digo que no me gustó, se me llena la boca. Ahora habrá quien se rasgue las vestiduras, seguro. Pero es así. Me aburrió soberanamente. Lo siento mucho por el heroísmo americano y su tendencia a querer ser los mejores en todo, a veces empacha. Y mientras que Tom Hanks no consiguió transmitirme ningún sentimiento, quizás aburrimiento, Shahrukh Khan me atrapó desde el primer momento.

La madre de Rizwan sabe que su hijo es especial y trata de enseñarle con el cariño que solo una madre puede ofrecer, las vicisitudes de la vida. Una de las mejores frases de la película es suya, que se graba a fuego en Rizwan y que debería hacerlo en todo el mundo.

“Solo hay dos clases de personas:

gente buena que hace el bien

y gente mala que hace el mal.”

Lo triste es que hay gente que piensa: “que estupidez”, “que ñoño” y tonterías varias. Pero es una frase tan aparentemente absurda que encierra tanto… Ojalá nos rigiéramos por esa simple diferencia. Ojalá supiéramos distinguir únicamente estos conceptos. Ni color, ni religión, ni sexo. Solo el bien y el mal. Pero bueno, esto daría para otro post…

Esta película juega muy bien la baza del sentimentalismo y la lágrima fácil (yo estuve llorando gran parte de la película, aunque bueno, soy yo…), no lo voy a negar. Pero es que es efectiva porque los personajes se hacen querer, la historia te toca el corazón aunque creas que estás viendo una de “Bollywood”. Para nada, puesto que el mensaje va más allá de musulmanes, hindúes o americanos. Es un canto al respeto, al descubrimiento de aquello que no conocemos, a la aceptación de que todos merecemos ser amados, entendidos y aceptados.

El hilo conductor es el propio Khan, su visión del mundo desde la inocencia de una persona que no entiende de odios, envidias, ironías o maldad. Vemos su historia en dos tramas paralelas. La vida antes de los atentados del 11S y su recorrido actual en busca del presidente.  Y Khan percibe el mundo de una manera diferente a la que tratan de explicarle, de ahí esa ternura que consigue despertar en el espectador. Mandira le acompaña durante gran parte de su recorrido, con una dulzura que envuelve a su personaje, y que ve en Khan a alguien que nunca le va a hacer daño.

Dentro del marco de una historia romántica, el trasfondo es más duro de lo que el colorido y la música muestran. Hay odio, hay miedo, hay dolor. Tras los atentados, el pueblo americano tenía miedo, lógico, también el resto del mundo lo tuvo. Pero cometimos el peor error que tiene el ser humano: generalizar. Meter a todos en un mismo saco. Crucificar a toda una comunidad por la barbarie de unos pocos. Y esto es lo que también nos muestra “Mi nombre es Khan”. Las represalias hacia la minoría musulmana tras uno de los peores atentados de nuestro siglo.

Una película digna que merece ser visionada por muchas de esas personas que se consideran mejores que el resto. Un guantazo de realidad. Una verdad arrolladora.

¿Conocías ésta película? ¿Qué lectura has sacado de ella? Déjame tus comentarios más abajo…

Hasta la próxima!!!


SANTÍSIMA

Santísima(2021)


Ubicación: 24 de Noviembre en Contenedor Cultural (Málaga)

Autor: Alonso Gil Gil

Dirección: Alonso Gil Gil

Reparto: Lori Reina

SINOPSIS

Rita Basarti es una monja joven y descarada destinada, por la gracia de Dios, a convertirse en santa. O al menos eso lleva esperando toda su vida. Una audiencia en el Vaticano será el escenario desde donde descubriremos por qué ha de ser la elegida para este designio divino.

El espectáculo reflexiona sobre la identidad de la fe moderna y la persecución de la aceptación social e individual.

HISTORIA

Alonso Gil Gil concibe esta historia durante la pandemia que nos sacude en el pasado 2020. En su búsqueda de temas sobre los que escribir, Pablo Messiez y Santiago Loza le inspiran a investigar en el mundo de los monólogos, donde las estructuras de los textos dramáticos se desdibujan para dar cabida a la investigación y desorganización. Acercándose más a la narrativa que a una clásica pieza teatral, se convierte en el primer proyecto de la compañía Ujo Teatro. Un espectáculo de un solo personaje, en el que el autor ahonda sobre temas que le rodean y le preocupan (problemas de identidad o cómo se entiende la fe), mostrando a un personaje disociado de la realidad, en búsqueda del amor perpetuo.

OPINIÓN PERSONAL DE «SANTÍSIMA»

La compañía malagueña Ujo Teatro nos presenta un espectáculo teatral de un solo personaje que se adentra en la vida de una monja que desea ser santa. Rita Basarti es enviada al Vaticano para convencer a sus santidades acerca de su beatificación. Ella quiere ser santa, cree que lo merece y que su vida ha sido un cúmulo de pruebas que la hacen digna de tal nombramiento. Pruebas que ella misma se ha impuesto y sufrido con el único objetivo de ser declarada santa y así poder ser amada. Así lo concibe ella y su recorrido te sorprende, desde su infancia, compleja y confusa, hasta el día de su reunión con los jueces del Vaticano. Mediante flashbacks, Rita nos va desgranando el recorrido que ha realizado hasta estar ante nosotros, esperando ser entendida, aceptada y amada. Sobre todo, amada.

La obra es dura, no te lo voy a negar. Aunque realmente no es la imagen que ofrece en un principio. Cuando las luces se encienden, conocerás a Rita, que juega equilibradamente entre una leve comedia y un sutil drama. A medida que la obra avanza, descubrirás que nada es lo que parece. Momentos duros que te harán revolverte en el asiento y situaciones divertidas que te harán sonreír. Y es que el autor sabe cómo relajar al espectador después de mostrarte lo más oscuro y depravado del recorrido de Rita. Y eso se agradece, puesto que la historia es todo menos liviana. El autor crea composiciones visuales e imágenes que juegan con luces y sombras, acompañadas de un espacio sonoro que compacta a la perfección en el espectáculo.

Lori Reina se encarga de dar vida a la irreverente monja Rita Basarti, intérprete formade en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga. Un solo personaje sobre el que cae todo el peso de la historia. En soledad ante el público, nos cuenta sus vicisitudes desde su infancia hasta el momento en que solicita su beatificación. La fuerza de su interpretación se come el escenario, te atrapa, te envuelve en esa vida cedida a los demás, te estremece su dolor, su resignación, su entrega. Una interpretación desgarrada que sobrecoge durante las casi dos horas de espectáculo, lo cual es un mérito increíble. Mi más sincera enhorabuena al gran trabajo de Lori.

Al final, es el propio espectador el que tiene en sus manos la decisión de si Rita merece o no ser santa. Porque hemos hecho sin darnos cuenta, de jueces del Vaticano; hemos escuchado su historia, hemos sido cómplices de esa entrega abierta en canal al prójimo. Y cada uno decidirá allí, o nada más salir, o incluso en casa antes de dormir, si Rita debe ser santa y por qué. Puesto que cada uno observará la vida de este personaje desde su prisma particular, desde su educación y sus creencias. Y ahí es donde la obra de Alonso Gil da en el blanco. No hay un final cerrado para el espectador, hay una interrogación sobre todo lo que acaba de ver. ¿Tú qué crees? ¿Entiendes a Rita? ¿Empatizas con ella o no? Al final, salir de un teatro e irte a casa pensando tampoco está tan mal ¿no?

Te ríes, te revuelves en el asiento, te sorprendes, te emocionas… ¿Qué más le puedes pedir a una obra de teatro? Ah sí, te hace pensar. Pensar hasta donde estás dispuesto a entregarte a los demás, y si de verdad los demás lo merecen. Me gusta. Me agrada que me hagan pensar más allá de lo meramente convencional. Y Alonso Gil Gil lo consigue con esta obra. Con un texto lleno de matices, de giros, de reflexiones escupidas directamente al público, para calar en nuestra psique y hacernos reaccionar ante una historia tan dulce como cruel. Una simbiosis agridulce que te tocará el corazón.

Osea, que te recomiendo este montaje teatral por todo lo anterior; además si bicheas en su ig, podrás descubrir, que el autor ha sido galardonado hace muy poquito con el Premio Federico García Lorca de la universidad de Granada por el texto dramático «Los dientes de leche», uno de los dos nuevos proyectos de la compañía. Con lo que ya te puedes hacer una idea de la calidad de los proyectos de esta compañía. Y no puedo estar más orgulloso de esta noticia, puesto que tengo el inmenso placer de trabajar en ese proyecto que verá la luz el año que entra. Y te aseguro que pinta muy bien, igual que esta «Santísima».

El año que está a punto de empezar, Ujo Teatro volverá a deleitarnos con esta obra, así que te recomiendo que te pases por su web Ujo Teatro o les sigas en su ig @ujoteatro para poder disfrutar de un espectáculo intimista, duro y poético a la vez.

¿Viste el estreno de esta obra? ¿Te gustó? Espero tus comentarios y opiniones.


SANTÍSIMA en Contenedor Cultural 2021



TIEMPO (o el dolor por las oportunidades perdidas)

Tiempo (2021)


Dirección: M. Night Shyamalan

Reparto: Gael García Bernal, Eliza Scanlen, Thomasin Mckenzie, Aaron Pierre, Alex Wolff, Vicky Krieps, Abbey Lee Kershaw, Embeth Davidtz y Rufus Sewell.

SINOPSIS

Un matrimonio con serios problemas sentimentales, decide hacer un último viaje con sus dos hijos pequeños a un excepcional resort. Allí, colmados de los más lujosos detalles, son invitados por el dueño del hotel a visitar una cala exclusiva a la que solo acceden ciertos clientes del hotel. Junto con un par de parejas más, son trasladados a ese paraíso desconocido.

Pero al poco tiempo de estar allí, descubrirán que aquella playa esconde un secreto que les afectará a todos de una manera que nunca llegarían a imaginar. El tiempo avanza a una velocidad mucho más rápida de lo normal.

OPINIÓN PERSONAL DE «TIEMPO»

Me encanta no ser crítico de cine. Me alegra no desgranar al milímetro cada película que veo. Simplemente disfrutar de un rato de entretenimiento y sacar mis propias conclusiones. Como ya sabes, no me gusta hablar de lo que no me gusta, así que pienso que escribir sobre algo que no te ha gustado, enfatizando en los errores, o en las carencias, debe ser muy poco gratificante.

Así que hoy te traigo mi opinión personal sobre esta película a la que le tenía bastantes ganas. Y no me ha decepcionado, la verdad. Ya la publicidad despertó en mí el gusanillo después de mi ración seriéfila de “Servant” y su segunda temporada.

Lo cierto es que el señor Night Shyamalan a mí me gusta. Aunque le fastidie a sus detractores… Porque a este director, se le ama o se le odia… Es raro conocer el término medio. Tras tantos años y tantas películas visionadas de éste director, he llegado a la conclusión siguiente: su marketing de promoción es muy bueno. Tras el boom que supuso “El sexto sentido” (la recomiendo aunque haya gente que conozca su historia sin haberla visto), descubrí en “La joven del agua” y “El bosque”, que este director juega en una línea muy fina entre el suspense y el terror, acercándose más al thriller, pero utilizando golpes de efecto muy típicos del cine de horror. Y a mí eso me gusta. Me gusta que me sorprendan. Sus giros a lo mejor no siempre son lo acertados que podrían llegar a ser, pero esa capacidad de atrapar al espectador con historias que aparentan ser una cosa y luego son otra, es innegable.

Y esto es lo que vuelve a ocurrir en “Tiempo”, porque como ya sabes, me sumerjo tanto en la historia que trato de no desentrañar todo antes de que ocurra. Creo que la gente que observa así cualquier película, nunca disfrutará de grandísimas historias que el cine nos brinda.

Además, en una época de remakes, reboots y spin-offs, cualquier historia nueva, debería ser por lo menos tenida en cuenta. Buena localización, a ver, que es una playa nada más, pero ese lugar idílico, la arena, ese mar embravecido, y el tiempo que va pasando inexorablemente… Me vino a la memoria esa sensación que también me transmitió “Midsommar”; un ambiente idílico, luminoso que se torna terrible y asfixiante sin variar el tono ni la iluminación. Un gran acierto.

¿Agujeros de guion? ¿Problemas en la continuidad? Sí, los tiene, tampoco te voy a mentir. Podrías encontrar como yo, algunos momentos que quizá digas ¿Y esto? ¿No se han dado cuenta de..? Pero es que creo que la película se disfruta de la misma manera sin analizar tanto esos detalles. Eso sí, agradecí la ausencia de relleno sin sentido de la que abusan muchos directores. La historia va al grano y no se enreda en sub historias o diálogos innecesarios. Buenos efectos especiales y buen trabajo de caracterización. El trabajo de cámara de Shyamalan siempre me sorprende, ocultando lo que ya sabemos o guiándonos como si de nuestra propia mirada se tratase. Aquí funciona como una muestra del paso del tiempo, con esos giros de 360 grados que enfocan esa rapidez con la que la vida supera a los protagonistas.

Obviamente, entiendo que el mensaje principal de la película va más allá de un sentimiento acerca del paso del tiempo, pero a mí es el que más se me ha quedado marcado. Así que yo, en mi humilde opinión me llevo dos lecturas muy diferentes entre sí, pero que me han hecho pensar bastante. Por un lado, me ha generado esta pregunta: ¿Cuánto sacrificarías por el bien común? No puedo extenderme mucho en esta cuestión, puesto que spoilearía demasiado la película. Pero creo que la pregunta te hará pensar más allá de conocer o no la historia de “Tiempo”. Y la segunda lección, que tengo muy claro que el director quería transmitir, es la importancia de la palabra que da título a éste film: “Tiempo.” Cómo pasamos nuestra existencia preocupados de los demás, de lo que pensarán, de juzgar sus acciones, de arrepentirnos de nuestras decisiones, de no aprender de los errores… Perdemos tanto tiempo en los ¿y si..? que no valoramos lo que la vida nos ofrece. Cada segundo que gastas, ya no vuelve. Si lo utilizas en tu crecimiento personal, ese segundo que ha pasado habrá sido correctamente utilizado. Si lo desperdicias, probablemente y con toda seguridad, irá acompañado de más y más segundos echados a perder. Y resulta tan gratificante saber que estás exprimiendo al máximo tu vida, que merecerá la pena lo que dejes atrás, porque quizá no era tan importante como tú creías. Al final, me doy cuenta que la reflexión de esta película tiene mucho que ver con mi forma de ver la vida últimamente, se asemeja mucho a mi último post, «No hace daño».

Así que, por mi parte, sólo decirte que no malgastes el tiempo, aprovéchalo al máximo y disfruta cada segundo. Al final, es lo que debe movernos cada día.

¿Has visto ésta película? ¿Qué lectura has sacado de ella? Déjame tus comentarios más abajo…

Hasta la próxima!!!


NO HACE DAÑO

Porque he aprendido a tropezarme

¡Encantado de verte de nuevo!

Supongo que ahora que se acerca mi cumpleaños, mi cabeza, aunque no quiera, analiza y escudriña lo vivido y hace balance de mi situación aunque yo no quiera. Quien diga que su cumpleaños pasa sin pena ni gloria, miente. No importa si haces una gran celebración con familia o amigos, o si por el contrario, decides tumbarte en tu sofá a ver una peli ochentera rollo remember… Tu subconsciente trabaja aunque tú no lo sepas y el mío también.

Mi vida no va mal. No me puedo quejar. ¿Podría ir mejor? Por supuesto, a nadie le amarga un dulce. Pero como también podría ir peor, no tentemos a la diosa Fortuna y dejemos las cosas como están. Pasito a paso, el camino parece complicado, pero voy bien. Las prisas no son buenas consejeras como dicen, pero tampoco hay que dormirse en los laureles, como también dicen. Que la vida pasa y solo hay una, esto no es un videojuego en el que tenemos vidas ilimitadas.

No tengo miedo a equivocarme. No me asusta errar en mis decisiones. Porque al fin y al cabo, forma parte del aprendizaje. De mi propio aprendizaje. Y tengo claro, a día de hoy, que seguiré aprendiendo cada día, descubriendo que no tiene nada de malo dar lo que se dice “palos de ciego” en algún momento.

No comprendo la sensación de desagravio que sienten muchas personas a la hora de recordar lo vivido (sobre todo los errores), como si el arrepentimiento solucionara algo. Y mentiría si dijera que no me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida. Hay días que sí, y otros días que no. Depende del estado de ánimo. Y eso me hace gracia, porque no sirve de nada. El pasado no se puede deshacer. ¿He descubierto algo? No, es un hecho. Básicamente.

Y además tiene un efecto rebote. ¿No lo crees? Es tan sencillo como colocarse en el punto actual y retroceder hasta ese momento del que te arrepientes y borrarlo de un plumazo; hacerlo desaparecer. ¡Pum! Ya está, ya no existe. Nunca pasó.

¿Y ahora? Ese aprendizaje desaparece, esa sensación ante algo que no debería haber ocurrido ya no existe, nunca jamás lo has sentido. Eres feliz porque te has deshecho de una situación que te hizo daño; pero al mismo tiempo que has borrado eso, también has olvidado el dolor que te provocó, y por lo tanto, no conoces ese sufrimiento. Ni ese error. Y lamentablemente, tengo que decirte, que borrarlo no te asegura que no cometas el mismo u otro fallo parecido en un futuro.

Porque al no haber cometido ningún traspiés, no hay aprendizaje de lo que está bien o mal. Una pescadilla que se muerde la cola, así lo veo yo. Si no me hubiera casado estaría mejor… Si no me hubiera comprado el coche… Si hubiera aceptado ese trabajo… ¿Qué? Tu vida sería diferente, no solo por estar soltera, cobrar más en tu trabajo o por ir andando…

ME ARREPIENTO A VECES…

ESO ES LO DIVERTIDO DE TODO ESTO

Tu vida sería distinta a todos los niveles. Existiría gente a la que no hubieras conocido nunca (y pensarás, mejor que mejor…) pero esto incluye a gente que a día de hoy podrían ser pilares importantes. Y tú serías completamente distinto, porque tampoco habrías vivido muchas de las situaciones que a día de hoy te provocan una sonrisa de felicidad.

Cuanto más pasa el tiempo, más me doy cuenta de que todo lo que vivimos nos moldea poco a poco, sin siquiera darnos cuenta. No varía la personalidad, quizás sí el carácter. Pero cada paso que damos, además de dejar una huella que no se puede borrar, marca un antes y un después en nuestro interior.

Entiendo (y eso lo da la edad, además de las experiencias) que este camino que es la vida es un trabajo unipersonal. Un recorrido solitario e independiente. Puedes ir acompañado, porque al final, existen tantos caminos que en algún momento tienes que converger con alguien, que tampoco somos ermitaños. Y esos paseos acompañados nos pueden hacer sentir bien, felices, arropados, cuidados… pero tenemos que saber que hay bifurcaciones que cuando menos lo esperemos, separarán nuestros cuerpos y se alejarán poco a poco. Y es posible que nos volvamos a encontrar, nunca es un para siempre. Pero hay que saber que este camino se recorre solo.

Y no es nada malo, ni mucho menos triste. Es una lucha diaria, y qué mejor que hacerlo con una sonrisa, con la seguridad de que todo será útil, lo bueno y lo malo.

Piensa más allá de lo que alcanzan tus ojos. Busca a través de los recuerdos, de los buenos y de los malos. Traspasa los límites de lo que te dicen que es tu máximo posible. Porque cuando arañes, rasgues y abras esa barrera que hay impuesta, te sorprenderás de lo que hay más allá.

No podemos cambiar lo que ya ha pasado. No descubro nada nuevo con mis palabras, soy consciente. Por eso mi lema es sencillo. Siempre hacia adelante, sin miedo y sin tabúes.

Y como siempre, te recuerdo que si aún no tienes estas dos pedazos de novelas, no entiendo a qué estás esperando… ¡Te sorprenderán!

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Suicidio del 97

QUEER AS FOLK

Queer as folk (2000)


Creación: Russell T. Davies

Reparto: Gale Harold, Hal Sparks, Randy Harrison, Peter Paige, Scott Lowell, Michelle Clunie, Thea Gill, Robert Gant y Sharon Gless

Temporadas: 5

Episodios: 82

SINOPSIS

Queer as folk retrata la vida de un variopinto grupo de amigos homosexuales residentes en Pittsburg (Pensilvania). Michael, Brian, Emmett y Ted son amigos desde siempre. Junto a ellos, Melanie y Lindsay, pareja consolidada, Debbie, la madre defensora de Michael o Justin, joven recién salido del armario, viven sus vidas cada día, buscando la felicidad, la estabilidad y un futuro lleno de felicidad. Aunque no siempre resulta fácil.

OPINIÓN PERSONAL DE «QUEER AS FOLK»

Un triunfo del siglo XXI. Es mi sincera opinión acerca de ésta serie de la que te hablo hoy. Conseguir una serie que contara la vida de un grupo de amigos gays, era como conseguir el vellocino de oro para Jasón. Parecía imposible. Y la cadena Showtime decidió arriesgarse y fue un tremendo éxito.

La serie está basada en la serie británica del mismo nombre, estrenada el año anterior. Sorprendentemente, el remake americano disfrutó de un éxito mucho más grande a nivel mundial. Y en España, pudimos disfrutar de el, allá por el 2006 (sólo seis años de espera, cuando la serie ya había finalizado, increíble) y fue Cuatro, una cadena relativamente nueva por entonces la que se arriesgó en un país con tantos tabúes como el nuestro, a comprarla y mostrárnosla, eso sí, a altas horas de la madrugada. Es una lástima que una cadena que prometía tanta trasgresión haya sido absorbida por la decadente Mediaset.

Ya los títulos de crédito de por sí son un claro precedente de que lo que vas a ver no te va a dejar indiferente. Me encantaría creer que de la misma forma que a mí los devenires de los inquilinos de Melrose Place me hacían disfrutar, llorar y estar en tensión, Queer as folk despertó esos sentimientos en el público heterosexual. Porque Michael está enamorado de su mejor amigo, Justin está en plena adolescencia y quiere expresarse tal y como es. Ted no se quiere a sí mismo tal como es, Brian se quiere demasiado y hace daño a los demás para que no le hieran antes. Y así es esta serie. La lucha por ser feliz recorriendo tu propio camino. La serie nos muestra la realidad poco conocida de una gran parte del colectivo, apoyada por unos guiones de una calidad abrumadora, una puesta en escena realista y un elenco que rebosa frescura y ganas.

Un grupo de personajes que trata de mostrar diferentes personalidades dentro de la comunidad lgtb de la época, añadiendo también con personajes recurrentes y episódicos, un abanico tan amplio como escaso a nivel humano. Es decir, cada persona es diferente al resto, aunque ciertas actitudes, reacciones o acciones son comunes en gran cantidad de personas. Pues eso trata de reflejar esta serie, escapar de los clichés, de los tópicos típicos que había ofrecido el cine y la televisión de personajes lgtb. Y lo consigue, creando un grupo heterogéneo de amigos que aunque caminan hacia delante todos juntos, poseen la suficiente personalidad como para recorrer ese camino a su forma, con sus errores y sus aciertos. Y con su forma de ser. Única y particular. Y creo que eso es lo que hace a ésta serie tan especial para el público lgtb. Salvando las distancias, fue nuestro “Sensación de vivir”, nuestro “Friends” particular. La comunidad gay era mostrada tal y como era. Con lo bueno y con lo malo. Con los excesos de algunos personajes, con los amores no correspondidos, con el rechazo, con el miedo a envejecer, con los nuevos amores. Matrimonios, rupturas, nuevos trabajos, lágrimas, música, sexo, amor, envidia, celos, risas… Vamos, igual que las series anteriores. Una serie de sentimientos igual que todas las demás, pero en la que los protagonistas son lgtb.

La serie trabaja muy bien la dualidad drama-comedia. Sabe cómo llegar al punto álgido de cada escena para provocarte ese pequeño gemido contenido y al momento relajarte con una situación fresca y desenfadada. Analizando las tramas, no creas que es una serie sobre gays, nada más alejado de la realidad. Sí, sus personajes son gays, pero lo interesante de esto es conocer las tramas que rodean a los personajes, sean gays o no. Ahí creo que radica el éxito de esta serie.

El elenco enamora desde el primer episodio. En él conocemos a cada uno de ellos y podemos conocer el rol que ocupan en el grupo de amigos. ¿O no? A medida que avanza la serie, descubrimos que cada persona tiene tantos matices, tantos giros en su mente, que esos roles que creíamos al principio se desdibujan para mostrar a unas personas totalmente diferentes a como creíamos a primera vista.

Gale Harold, alias Brian Kinney, es uno de los personajes más carismáticos de la historia de la televisión; le odias y le amas a partes iguales, no hay término medio. Randy Harrison, Justin, crea un personaje tan dulce, inocente y con buen corazón que es imposible no encariñarse con él; y eso que insiste hasta la saciedad en su afán por estar con Brian y eso sacaría de quicio a más de una persona, pero su ternura hace que te olvides de todo. Y así podría seguir con todos los personajes que conforman esta maravillosa serie. Porque Michael es mi favorito por tantas razones que no acabaría nunca… Pero prefiero que te pique el gusanillo y te aventures a descubrirla. Y si ya la has visto, pues mira, una revisión tampoco estaría mal ¿no?

Aún a día de hoy me hace sonreír alguna que otra crítica en la que algunas personas del colectivo LGTBIQ+ se sienten ofendidos por esta serie, pues «no les representa» o «muestra una visión del universo gay exagerado y exacerbado». Desde mi humilde opinión, están equivocados, puesto que todos sin excepción, han sido alguna vez un Michael, un Justin, un Ted o un Brian. Aunque les pese y les toque la moral admitirlo. Es así. No es necesario verse representado al 100% en una serie o en una película. Es ficción, nunca lo olvidemos. Pero reconozcamos que todos sabemos que Babylon existe en cada ciudad y lo que ocurre allí también. Y eso no implica que todos hayamos visitado esas esquinas oscuras… ¿Que no sabes qué es Babylon? Pues ya sabes, busca la serie y comienza a echarle un vistazo. Te va a gustar.

Un canto a la igualdad, a la libertad de amar a quien se quiera, que es como debería ser cualquier sociedad mínimamente civilizada. Ya, nos queda tanto por recorrer…

Cuéntame si conocías esta serie, si la has visto, si te gustó como a mí… ¡Nos vemos por el mundo!


BEAUTIFUL THING (o aprender a ver la vida con otros ojos)

Beautiful thing (1996)


Dirección: Hettie MacDonald

Reparto: Glenn Berry, Scott Neal, Linda Henry, Ben Daniels y Tameka Empson

SINOPSIS

Un barrio humilde del sureste de Londres. Jamie, un joven que vive con su madre. Ste, otro joven que vive con su padre y su hermano mayor. Jamie no quiere ir a clase porque se meten con él. Ste está cansado de las palizas de su padre y de su hermano. Son vecinos y casi ni se hablan. Hasta que el amor surge entre ellos de la forma más sincera y sencilla.

OPINIÓN PERSONAL DE «BEAUTIFUL THING»

Es divertido el cerebro humano. Resulta muy interesante la manera en que me he decidido a hacer ésta reseña hoy. Por una canción. Te explico; hace unos días vi la película “Free Guy” de Ryan Reynolds (una película de acción bastante divertida para echar una tarde de domingo). Pues bien, en cierto momento de la película, suena la canción “Make your own kind of music» de Mama Cass y mi cuerpo se eriza de la misma forma que lo hizo la primera vez que la escuché. Y esa primera vez fue en la película de la que te voy a hablar hoy.

Hace 25 años que se estrenó “Beautiful thing” y mirando hacia atrás, me parece increíble haber estado presente, sintiendo cada fotograma de esta bella historia de amor. Cómo pasa el tiempo. Es sorprendente saber que hay pequeñas joyas que no han llegado a todo el mundo y deberían. Ésta es una de ellas. “Beautiful thing” es un retrato intimista, crudo, duro pero esperanzador canto al amor. No hay espacio en sus escasos 90 minutos para sentimentalismos de cliché, para dramatismo exacerbado ni para surrealismo que trate de vendernos algo que no existe ni existirá. Esta historia es tan simple, tan del día a día, que podría ocurrirte a ti, o estar sucediendo en la puerta de al lado.

Uno de los alicientes que hacen de esta película algo tan especial es que es británica. La forma de filmar de éste país es muy diferente al estilo americano, de esto ya he hablado muchas veces. Un barrio londinense, actores desconocidos, una historia intimista y una dirección de actores que consigue que realmente creas estar viviendo en ese barrio de clase obrera. Y es que hablamos de 25 años atrás, y somos espectadores del descubrimiento de extraños sentimientos que no eran los “correctos”, y cómo todos los personajes afrontan esa realidad. Una delicia, sin más.

En ésta historia no encontramos fornidos muchachos ni madres perfectas en un entorno idílico. Podemos ver la realidad de todo un barrio humilde (discusiones entre vecinos, drogas, malos tratos, abandonos, absentismo) y descubrir que entre toda esa tristeza y desorientación general, el amor puede surgir de la forma más bella e inesperada. Y no hablo del amor gay, porque creo que en esta película, no se trata el amor gay o heterosexual. Quizá sea esa pequeña connotación la que impregna la historia de ese gran realismo. Es una historia de amor, más difícil y confusa que una historia de amor a la que estamos acostumbrados a ver en el celuloide, pero así es.

El elenco, formado por actores y actrices desconocidos a nivel mundial, ofrece unas interpretaciones sinceras, equilibradas y consiguen atrapar al espectador desde el primer minuto. Las justas dosis de un humor irónicamente trágico, de una dureza dolorosa, sin caer ni en el humor absurdo ni en el drama más irreverente. La medida exacta para delinear unas personalidades muy marcadas: soledad, frustración, ira, dolor; las gotas necesarias para crear el coctel perfecto.

El final es un canto a la libertad, al amor en mayúsculas, y no sólo al amor “gay”, sino a ese sentimiento que como dice la canción debe hacer que hagas tu propia música y cantes tu propia canción. Que olvides lo que te quieran hacer creer que es correcto y simplemente vivas tu vida para ser feliz, sin importar el qué dirán.

Como detalle  informativo a título personal (y es más de lo que suelo hacer por aquí, pero me apetece que lo sepas), gracias a ésta película conocí, como dije al principio de la reseña esa maravillosa canción que es “Make your own kind of music” de la fabulosa Mama Cass. La película se estrenó en el año 1996, que fue mi momento de aceptación, de “dar el paso” y comenzar a descubrir todos esos sentimientos que había mantenido ocultos. Pues bien, ésta película, y ésta canción (y por supuesto el momento en que la canción hace su aparición en la historia) forman parte de mi historia personal, y sí, ya me conoces, se me saltaron las lágrimas al oír ésta canción de nuevo. Si es que soy así de sentimental, no lo puedo evitar…

Pero bueno, lo importante es que te invito a que descubras ésta preciosa película de mediados de los 90 y disfrutes de la perfecta combinación que se crea cuando un guion, una dirección, unos actores y una música se fusionan llenándolo todo de amor.

¿Conocías ésta película? ¿Te gustaría descubrirla? Déjame tus comentarios más abajo…

Nos vemos en la próxima!!!


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