OCULUS, EL ESPEJO DEL MAL (o espejito, espejito…)

Oculus, el espejo del mal(2013)


Dirección: Mike Flanagan

Reparto: Karen Gillan, Brenton Thwaites, Katee Sackhoff, Rory Cochrane, Annalise Basso, Garrett Ryan, Catherine Parker, Kate Siegel

SINOPSIS

Un asesinato que dejó huérfanos a dos hermanos once años atrás, marcó la vida de ambos. El hermano pequeño fue el acusado de los asesinatos y encerrado en un correccional de menores. La hermana nunca creyó que su hermano hiciera todo aquello y defendió que fue un espejo que había en la casa el culpable de aquella desgracia. En la actualidad, cuando el hermano recién cumplidos los 21 años sale en libertad, se reencuentra con su hermana que le está esperando para poder demostrar que el espejo sigue maldito.

OPINIÓN PERSONAL DE «OCULUS, EL ESPEJO DEL MAL»

Cuando te hablé de “Somnia” hace unas semanas, te nombré esta película, creyendo que ya te había hablado de ella. Pero no fue por aquí, sino en un video de YouTube en los que hablaba acerca de mis películas favoritas. Así que repasando todos mis post, confirmé que no he hecho reseña de “Oculus”. Así que aquí va. Porque es una de mis películas de terror favoritas.

No te voy a volver a hablar de este director, ya que puedes leer un poquito en mi artículo sobre “Somnia”, así que iré directo al grano en cuanto a mi sensación ante este filme. Con un argumento francamente interesante, Mike Flanagan nos ofrece una historia de terror y suspense que entremezcla el presente y el pasado, primero de una forma muy sutil y en todo sentido, lógica, para poco a poco ir fusionando ambos espacios temporales. Mientras todo lo ocurrido se entremezcla confusamente con el presente que viven los hermanos en la antigua casa familiar ahora vacía (a excepción del espejo), el espectador comienza un viaje descontrolado hacia lo desconocido.

Y es que lo que más me atrae de esta película es que nada es lo que parece. Existe un momento en el que ya no eres capaz de distinguir lo que es real de lo que son imaginaciones, recuerdos o simplemente locura. Eso es lo que creo que te mantiene pegado a tu asiento sin poder apartar la mirada de cada fotograma. La condensación de información difusa, para que nadie, a excepción de los protagonistas (que lo vivieron en primera persona) sepan lo que ocurrió once años atrás. Y el director camina con la historia para descubrir de un plumazo, tanto el final de lo que ocurrió en el pasado, como lo que va a ocurrir en el presente. Que por cierto, el final de esta película tiene un giro brutal. Como pocos he visto. Un diez para el guionista.

Los protagonistas realizan un gran trabajo interpretativo, tanto los hermanos en edad adulta, como en su etapa más infantil. Obviamente, las escenas más violentas y terroríficas les ocurren a los hermanos cuando son pequeños, pero el director y los propios actores y actrices han sabido crear una simbiosis entre ambos para que todo ese miedo infantil se vea reflejado en la edad adulta. La madre realiza una muy buen recreación de una mujer (falsamente) engañada por su marido, y cómo el espejo va transformando toda su realidad, difuminándola con la locura de su marido. Marido que por cierto, también resulta ser un personaje escalofriante, con ese descenso directo a los infiernos.

El trabajo de fotografía me ha resultado espectacular. Los juegos de luces y sombras son magníficos, apoyando de una manera muy especial todas las visiones, espectros y miedos que afrontan los protagonistas. Las bombillas, las linternas, todo tiene un efectismo que aporta peso a la historia, ofreciéndole sobriedad, empaque y seriedad. Se nota que el director disfruta de lo que hace, y que lo hace con mimo. Tratando de no dejar que el espectador se relaje ni un segundo, porque incluso los momentos más dramáticos, que se aprovechan para distender los cuerpos ante la tensión, están preparando nuevas situaciones más terroríficas.

Porque llega un momento que realmente nada parece tener sentido, pero sí que lo tiene. Pero es cuestión del espectador, el decidir cual es el sentido que quiere creer. La verdad de la hermana o la verdad del hermano. O la verdad del espejo… quién sabe.

Todo se entremezcla, todo se fusiona. Para volver locos a los protagonistas o para acabar con ellos. Poco importa. Los sobresaltos demuestran el buen hacer del director y las escenas más truculentas están trabajadas al detalle, que aunque no son excesivas, si son las suficientes como cargar la historia de ese terror que a amantes de este género como yo, nos gusta.

¿Te gustan las películas de terror? ¿Conocías esta historia? Déjame tu comentario más abajo.

¡Feliz semana y nos vemos el domingo!


SOMNIA (o los sueños convertidos en pesadillas)

Somnia (2016)


Dirección: Mike Flanagan

Reparto: Kate Bosworth, Thomas Jane, Jacob Tremblay, Annabeth Gish, Dash Mihok, Scottie Thompson, Justin Gordon

SINOPSIS

Jessie y Mark son un matrimonio joven que perdió a su hijo en un trágico accidente doméstico. Deciden adoptar a Cody, un niño que vive en una casa de acogida y que tiene pánico a quedarse dormido. Ya instalado en casa del matrimonio, la pareja descubrirá que Cody es capaz de hacer los sueños realidad. Pero también las pesadillas.

OPINIÓN PERSONAL DE «SOMNIA»

Hoy te traigo una película del 2016, que aunque su premisa puede hacerte creer que es una película de terror al uso, realmente no lo es.

Empezando por su director, ya me llamó la atención y me picó la curiosidad por ver un nuevo trabajo suyo. que ya había visto alguna de sus anteriores películas, como la maravillosa “Oculus”, “Ouija, el origen del mal” (para mi gusto mejor que la primera parte) o “Hush”, un thriller muy interesante. Y lo cierto es que no me equivoqué al elegir sentarme a verla. Más tarde, mi gusto por este director se ampliaría con “El juego de Gerald” (tremenda adaptación de Stephen King), “Doctor sueño” (ídem de Stephen) o la estupenda serie “La maldición de Hill House” y su secuela “Bly Manor”.

Esta película la puedo considerar un thriller psicológico con algún toque de terror. Esos sustos que hacen necesaria la evolución de la trama, pero que no basan la existencia de la historia en ellos. Lo importante es el recorrido que realizan los protagonistas para entender todo el realismo mágico que sucede a su alrededor. Entenderlo, aceptarlo y solucionarlo. Conseguir encajar todas las piezas de ese puzle que son como nueva familia. No les resultará fácil, puesto que ninguno es capaz de verbalizar sus necesidades más ocultas.

Película con niño raro, matrimonio que no entiende nada y cosas que ocurren en la casa familiar y por la noche. Parece típico, de hecho la premisa está bastante trillada. Al menos para mí, que veo muchas películas con esta base argumental (Babadook, The Prodigy). Pero a diferencia del resto, esta película no trata de asustar por asustar. Hay un por qué, hay una razón. Hay un objetivo diferente a lo habitual en este tipo de historias. De hecho su final es como poco sorprendente. Tampoco pasará a los anales de la historia (de hecho no es que sea muy conocida), pero promete y ofrece un buen rato delante del televisor. Toda la historia se explica muy bien al final (cosa que no suele ocurrir) para cerrar un círculo coherente, donde todo se entienda. Porque a veces tira del drama en exceso, pero eso dota a la cinta de un carisma que pocas tienen. Ese punto exacto entre la realidad y la ficción. Donde los personajes “vivos” poseen la personalidad suficiente como para llegar a entenderlos y sentir con ellos todo lo que les está ocurriendo.

Se agradece la ausencia de sangre, recurso muy utilizado en este tipo de productor, pero aquí el director trabaja más la psique de los protagonistas y ahondar en la historia y su origen, antes que recurrir a litros de sangre, casquería o jumpscares en exceso. Los tiene, no te lo voy a negar, pero muchos de ellos son esperados, gracias a la colocación de la cámara, los giros de cabeza… vamos, lo que ya conocemos después de tantas películas visionadas. Pero para mi gusto, me resulta mucho más aterrador cuando el director enseña lo que el protagonista no es capaz de ver y nosotros sí, enmarcado en un silencio absoluto. Ya sabemos que elevar el volumen del sonido justo en el instante del susto, amplia ese sobresalto en nuestro sofá. Todos hemos vivido esos momentos.

Otro de las características que nos demuestra que no es una película de terror, aparece en la lucha final, así como en la consiguiente explicación de la resolución de la historia. Un final de cuento, para una historia de cuento. Algo oscura, sí, pero una historia con un final precioso que hace pensar.

Al final, lo que podemos sacar en claro es que nuestras pesadillas están creadas por nuestra imaginación y pueden ser terriblemente horribles. Pero gracias a nuestra imaginación podemos convertirlas en preciosos sueños.

¿Conocías esta película? ¿Te gustó? Déjame tu comentario más abajo.

¡Nos vemos la semana que viene!

LA CABAÑA EN EL BOSQUE (o elegid bien cómo queréis morir)

La cabaña en el bosque (2011)


Dirección:  Drew Goddard

Reparto: Kristen Connolly, Chris Hemsworth, Fran Kranz, Richard Jenkins, Bradley Whitford, Anna Hutchison, Jessie Williams, Amy Acker y Sigourney Weaver.

SINOPSIS

Cinco universitarios deciden escaparse a una cabaña remota, donde disfrutar de un fin de semana de diversión. Incomunicados, deciden explorar la cabaña y descubren un sótano lleno de extraños objetos que nada parecen tener en común entre sí. Al mismo tiempo, dos operarios en un extraño lugar les vigilan a través de cámaras y micrófonos. Interfieren en todo lo que ocurre en aquella cabaña y los jóvenes se ven abocados a una hecatombe que ninguno espera.

OPINIÓN PERSONAL DE «LA CABAÑA EN EL BOSQUE»

Hoy aparezco por aquí con una de las películas más surrealistas que he visto (y que me han gustado, que bizarradas he visto muchas…) Esta película tiene ya sus once añitos y cuanto más la veo, más me gusta. Y por la sinopsis podrás creer que es el típico slasher de manual, donde unos descerebrados son atacados por un monstruo, asesino o ente paranormal. Pues sí, pero no. Porque esta historia es, desde mi punto de vista, algo totalmente nuevo e inesperado.

Recuerdo que la primera vez que la vi me chocó bastante porque me costó mucho entender el objetivo de esa mezcla tan diferente de estilos. Dos historias que van en paralelo y que a su vez son tan extremadamente diferentes. Y una depende de la otra para poder seguir adelante. Una película que ya desde su inicio, muestra dos realidades que parecen no llegar a converger en ningún aspecto. El guion nos va llevando en la dirección correcta, hasta desenredar aquellos hilos que les unen sin saber de qué forma. Y desde aquel instante en el que llegas a comprender el papel que desempeñan todos los personajes en la historia, te das cuenta que no es un slasher al uso. Que hay sangre, sí, pero no de la forma que uno esperaría. O no con el objetivo que uno imaginaría.

Es que es complicado conseguir explicarte lo interesante que me parece esta historia sin destriparte su guion. Porque incluso el tráiler es bueno, como para no desvelarte nada, simplemente que algo raro ocurre en ese tan bien llevado slasher. Uno de los personajes, en una parte del filme,  le dice a otro “Creo que puedo conseguir que baje…” a lo que el otro personaje le responde “¿Y queremos que baje?”. Pero ni por estas soy capaz de explicarte a qué se refieren… Muy complicado. Lo que realmente creo que es algo que incita a conocer esta película.

Los personajes “adolescentes” (donde vemos a un Chris Hemsworth que rodaba Thor el mismo año) son, y en esta historia más que nunca, los personajes tipo en una película de adolescentes. Se les vislumbra a la legua, y se les diferencia a primera vista, ya desde el inicio de la historia. Y es que ese es su cometido en todo este lío. Los personajes de la “otra parte” consiguen mostrar una realidad que mucho se asemeja a nuestro día a día. Somos corderitos ante un gran ente que se escapa a nuestro control. Por buscar la analogía que probablemente quiera mostrar el director.

Además, por otro lado, aunque su papel es más un cameo, siempre es un placer volver a ver a la gran Sigourney Weaver. Su presencia llena la pantalla como en todo lo que hace. Y si has leído mi artículo sobre “Angel”, una serie que me encanta, es del creador de esta historia, Joss Whedon. Y aquí recupera a Amy Acker y Bradley Whitford, actores de esa mítica serie. Lo cual agradezco, porque ambos me gustaron mucho.

El final de la película, alrededor de la última media hora, sin destriparte nada, te puedo decir que es una locura máxima que en ciertos momentos pensaba que no podía ser real lo que estaba viendo. Y ese final, aparte de parecerme apoteósico, me resultó algo totalmente nuevo e innovador. Por eso es una película que me gusta tanto. Porque a día de hoy es muy difícil sorprender al espectador, que ya está curado de espantos y se las sabe todas. También decirte que no soy persona exigente, pero tampoco conformista.

Así que si no conoces esta película, te animo a verla y pasar un rato divertido sin comerte mucho la cabeza, no te arrepentirás.

¡Hasta la próxima semana!


TIBURÓN 2 (o más miedo bajo las aguas de Amity)

Tiburón 2 (1978)


Dirección:  Jeannot Szwarc

Reparto: Roy Scheider, Lorraine Gary, Murray Hamilton, Mark Grunner, Marc Gilpin, David Elliott, Ann Dusenberry, Gary Springer, Donna Wilkes, Barry Coe, Cindy Grover.

SINOPSIS

Media década después del ataque del gran tiburón blanco en la pequeña localidad costera de Amity, todo parece haber vuelto a la normalidad. El verano vuelve y con él, los turistas, las fiestas veraniegas y la playa. Un ataque a unos buzos y un accidente en una lancha motora, vuelve a poner al jefe Brody en pie de guardia ante la posibilidad de un nuevo escualo bajo las tranquilas aguas. Para desgracia del teniente Brody, un gran tiburón blanco vuelve a acosar a los habitantes de Amity.

OPINIÓN PERSONAL DE «TIBURÓN 2»

Pues aunque ha pasado mucho tiempo desde que te hablé de “Tiburón”, el gran clásico de Spielberg, hace unos días volví a ver esta segunda parte y me reafirmo en lo que dije en su momento cuando te hablé de la primera parte. Esta me gusta más. ¡Sacrilegio! ¡A la hoguera con él! Seguro que haya quien se rasgue las vestiduras, pero es mi realidad. A mí me pareció bastante más trepidante esta segunda parte, con más posibilidades de horror, al haber tantas víctimas potenciales. No le resto su estatus de clásico del terror a la obra maestra de Spielberg, pero tengo que reconocer que esta secuela abandona el tono serio y metafísico de los tres protagonistas de la original, para sustituirlo por la acción y el espectáculo en todo su esplendor.

Volvemos a Amity, vuelve el tema icónico de John Williams y la fiesta está lista. Los mismos personajes odiosos, como el alcalde que no se baja del burro ni con pruebas claras de los ataques, los adolescentes que hay veces que te apetecería abofetearlos… Pero esa adrenalina de ver como se acercan los ataques, ese agua moviéndose, esas tomas bajo el agua acercándose a las víctimas… eso a mí me aterra y a la vez me encanta. Y Szwarc toma el relevo de Spielberg realizando una continuación de algo que ya conocemos. Que ya sabemos lo que hay. ¿Por qué volver a ahondar en la psique de los personajes, si podemos ir directos al grano? Ya no existe sorpresa, sabemos lo que hay bajo el agua. Pues a por ello. Y el director se lanza a ese trabajo.

Desde su inicio, entremezcla la presentación de los personajes que formarán parte del último tramo de la historia con los ataques indiscriminados del escualo a personajes desconocidos. No hay momento para el respiro, desde el comienzo todo va tomando forma y presentando lo que nos espera. Y a mí eso me gusta bastante. Como ya dije en su momento, yo tendría la edad del hijo pequeño de Brody cuando vi esta película y obviamente, de ahí me viene mi pánico al mar. A no hacer pie en el mar, matizo. Hasta el cuello y aún ahí, se me acelera el corazón. Traumas, gracias a estos dos directores, pero más aún al director de esta segunda parte, que colocó a un niño de mi edad frente al gran tiburón.

Aquí el tiburón hace acto de presencia mucho más que en su predecesora. Al fin y al cabo, a pesar del éxito de “Tiburón”, a Spielberg le hubiera gustado mostrar mucho más en escena a su escualo, pero no pudo. Y esa baza, que probablemente fue algo negativo para él, jugó a su favor para conseguir el éxito. Y como aquí no hacía falta insinuar, pues mejor mostrarlo.

Los protagonistas realizan un muy buen trabajo, ya no solo los tres principales, sino en el último tercio de la película, todos esos adolescentes varados en alta mar. Las escenas de ataques están bien filmadas, provocan esa tensión deseada y la actuación de los adolescentes las vuelve creíbles.

Vuelve el verano, vuelven los turistas, y ahora los hijos de Brody toman importancia en la historia. Mike es un adolescente con las hormonas revolucionadas y Sean es un pre púber con ganas de ser mayor como su hermano. Todos los amigos de Mike deciden irse en sus barcas a navegar. Una docena o más, lo que hace presagiar que la escabechina está servida. Cuando aceptas que no vas a ver otro “Tiburón”, sino un filme de acción y aventuras, lo disfrutas mucho más.

Si no has visto esta segunda parte (que lo dudo), lo mejor es verla sin pensar que es una segunda parte, o que bebe de la primera, porque es un gran lastre para ella. El ser comparada con… el ser una continuación de… Todo ello le resta una importancia que para mi gusto aún posee. Un pre slasher con adolescentes en alta mar. Y ese pedazo de tiburón. Y mis miedos infantiles afianzándose gracias a estas dos películas.

¿Conocías esta película? ¿Te afectan este tipo de historias a la hora de bañarte en el mar? ¡Déjame tu comentario más abajo!


CAM (o hackeada hasta el extremo)

Cam (2018)


Dirección: Daniel Goldhaber

Reparto: Madeline Brewer, Samantha Robinson, Patch Darragh, Melora Walters, Devin Druid, Imani Hakim, Michael Dempsey, Flora Diaz, Jessica Parker Kennedy

SINOPSIS

Alice trabaja desde casa como cam girl de forma anónima, consiguiendo separar su vida privada de su vida laboral. Pero un día descubre que alguien ha hackeado su cuenta para conseguir su posición entre las mejores cam girls. Y lo más preocupante de todo, quien lo ha hecho es una réplica exacta de ella misma.

OPINIÓN PERSONAL DE «CAM»

Aquí estoy de nuevo para hablarte de una película del 2018 y que a título informativo, si no fue la primera, fue la segunda película que vi en la plataforma Netflix. Por la misma época que «La perfección», de la que te hablé hace un tiempo. La razón, por supuesto fue el tráiler. Me encantan los trailers. Aunque con el paso del tiempo, me he dado cuenta que ese afán por conseguir espectadores, ha hecho que las productoras destripen casi todas las películas ya desde esa publicidad. Y Netflix no se queda atrás, porque de hecho creo que es quien más destroza sus estrenos con los trailers.

La historia me pareció interesante ya desde su sinopsis. El hecho de no poder acceder a tu cuenta (ya seas una cam girl o simplemente tu instagram) es algo que a todos nos puede pasar. Está a la orden del día, y la protagonista lo sufre en sus propias carnes. Y a niveles totalmente insospechados, sobre todo económicos. La suplantación de identidad es algo que ocurre y seguirá ocurriendo porque todo lo que se esconde en la red, es algo que a la gran mayoría se nos escapa. Pues aquí la protagonista pierde su fuente de sustento y debe hacer frente a algo que no entiende. Alguien ha suplantado su identidad frente a una cámara en vivo… A mí me resultó curioso. Ya en “La red” de Sandra Bullock, allá por el 95, observábamos la impotencia de una Angela Bennett a la que le habían robado su vida y se convertía en una delincuente gracias a los tejemanejes de una empresa poderosa. En aquella película, eran datos, informaciones. En esta, Alice hace frente a alguien que se cuela en sus shows en vivo, igual que ella y comienza a beneficiarse de todo lo que Alice ha conseguido con esfuerzo. Imagino que eso me incitó a verla. Obviamente, a mí las cam girls pues como que no, por lo que el visionado de esta película nada tiene que ver con el morbo de poder ver algo más subido de tono (que por cierto no lo hay, nada más allá de escenas que insinúan pero no muestran, lo cual le ofrece un tono de película seria).

La actriz protagonista. Madeline Brewer (El cuento de la criada), es la que lleva todo el peso de la cinta, puesto que sus compañeros de reparto, básicamente la acompañan para que ella pueda expresar en ciertos momentos de la película sus inquietudes, sus miedos y la situación que está viviendo durante la película. Por lo que el resto de los personajes, aparecen delineados de forma excesivamente básica. Ello refuerza el trabajo unipersonal que hace la actriz durante casi el 99% del metraje. Aunque “El cuento de la criada” se estrenó un año antes de esta película, yo vi antes “Cam”. Así que cuando empecé a ver la serie de Gilead y apareció Madeline en escena, fue una grata sorpresa (algún día analizaré esta serie, que tiene también mucha miga). Alice es un personaje con muchas aristas, y Madeline consigue que empatices con ella casi desde el minuto uno. Y mucho más intensamente cuando todo empieza a torcerse.

La estética resulta muy kitsch, con esos colores centelleantes tanto en el mobiliario como en la habitación de Alice. Al fin y al cabo, ofrece una visión muy realista de como suelen ser los escenarios que se utilizan en este tipo de páginas web. Además, esa estética tan excesiva refuerza las tomas que se realizan en el resto de su apartamento, en casa de su madre o en otros espacios. Consigue mostrar un mundo imaginario, falso, creado única y exclusivamente para deleite de clientes ávidos de excitación. Una mentira con alfombras de pelo, purpurina y plumas de colores. Todo un escenario que trata de ser real para quien lo mira.

La historia me pareció interesante. Realista, por supuesto que no. Tampoco creo que haber buscado un final realista hubiera tenido mucho sentido. El robo de identidad tampoco es un recurso novedoso, por lo que lanzarse a alguna red de falsificadores o tramas gubernamentales ocultas habría sido repetir una vez más. Por lo que el giro que nos ofrece esta historia me pareció algo diferente. ¿Que no aclara en su totalidad su cometido? Puede que no. O quizás sí. En cada uno de nosotros está el buscar el mensaje cuando los títulos de crédito aparezcan…

Como detalle nimio, pero en lo que me gusta mucho fijarme, es en las fuentes que se utilizan en los títulos, trailers, etc… Me encanta la tipografía que utilizan en este filme, porque resulta muy ochentero, recordándome a antaño… Y aunque lo utilizan tanto en el tráiler como en la película, en el cartel que he encontrado, la tipografía es muy básica, perdiendo para mí parte de ese encanto. Pero bueno, detallito sin importancia…

Para terminar, me pareció una premisa interesante, que no decae en ningún momento. La actuación de Madeline Brewer es muy aceptable y está muy bien filmada. Una forma de conocer los entresijos de las cam girls sin tener que navegar por la red ni gastarse ni un solo «token».

¿Conocías esta película? ¿Te gustó? No olvides dejar tus comentarios más abajo.

¡Hasta la próxima!


COMPAÑEROS INSEPARABLES (o la enfermedad que sacudió al colectivo)

Compañeros inseparables (1989)


Dirección: Norman René

Reparto: Campbell Scott, Stephen Caffrey, Bruce Davison, Dermot Mulroney, Brian Cousins, John Dossett, Mark Lamos, Michael Schoeffling, Mary-Louise Parker, Patrick Cassidy

SINOPSIS

Durante la década de los ochenta, una enfermedad desconocida irrumpía en el mundo. Conocida como SIDA, comenzó afectando a la comunidad homosexual. Mezcla de diferentes síntomas, la comunidad médica no sabe cómo detectarla y mucho menos, cómo combatirla. Un grupo de amigos gays trata de afrontar esta nueva enfermedad con seguridad y aplomo. Aunque no todos lo conseguirán.

OPINIÓN PERSONAL DE «COMPAÑEROS INSEPARABLES»

A llorar se ha dicho. Anoche volví a ver esta película a la que le tengo un cariño especial. No recuerdo exactamente cuando la ví (incluso podría haberla visto poco después de su estreno, a principios de los 90), pero recuerdo que me marcó bastante, porque yo sí viví aquella época, aunque fuera un crío. Recuerdo los comentarios acerca de esa nueva enfermedad, que solo afectaba a drogadictos y maricones. Un estigma que costó décadas anular. Uno de tantos.

Para comenzar a explicarte un poco esta película, debes saber que la trama gira en torno al Sida, no sobre el VIH. Hay que diferenciarlo muy bien para poder llegar a entender esta historia. Breve explicación: el VIH sin tratamiento, provoca complicaciones transformándose en Sida. En la historia que nos encontramos, no se sabe nada del VIH, por lo que directamente todas esas complicaciones derivan en enfermos de Sida, que es la fase final de la enfermedad. Esa es la razón por la que en aquellos años fallecieron tantísimas personas por esta enfermedad. Cuando se estudió el VIH, fue cuando todo comenzó a estabilizarse. Sin olvidar que esta plaga se ha cobrado la vida de más de 40 millones de personas desde 1981. Ahí es nada.

No es una película de visionado fácil. Es decir, el tema ya de por sí es bastante delicado. Puede que en algunos momentos carezca de un rigor histórico o médico, pero recuerda que se hizo cuando esta enfermedad era algo desconocido para la comunidad médica (o eso nos hicieron creer), por lo que está basado en informaciones más bien confusas. La evolución de todos y cada uno de los personajes tiene una carga dramática muy potente. Cada sentimiento, cada acción, repercute en su entorno, en sí mismos. Duele hasta el fondo del alma, el desamparo en el que se encuentran, la impotencia al ver morir a sus mejores amigos, a sus parejas, a todo su entorno. Una vida que se va desmoronando en un momento en el que comenzaban a sentirse cada vez más libres. Una mancha más a la que atacar para el sector más homófobo de la sociedad. Y lo siento, luego habrá gente que pregunte que el Día del Orgullo… ¿para qué?

Es una película sencilla a la hora de su filmación. Es decir, estamos hablando de finales de los ochenta, por lo que el método de filmación es directo, sin tanta tecnología como existe a día de hoy. Pero es que tampoco le hace falta. El recorrido de los personajes está confeccionado en pequeños bloques que abarcan diferentes momentos entre 1981 y 1989. Comienza la mañana del 3 de julio de 1981, cuando el New York Post publicó el primer artículo acerca de una nueva enfermedad que se transmitía entre hombres homosexuales y finaliza en julio del 89, con los protagonistas caminando por la playa. La historia está plagada de una humanidad pocas veces vista hasta aquella época. El miedo a perder lo que tienen, la tristeza ante un final inminente y sin solución. La descarnada realidad de luchar contra algo que no sabes cómo combatir (mejor ejemplo que el reciente Covid, no lo hay, por desgracia), pero que deseas que no llegue a tocarte de cerca. Aunque a todos ellos les toca demasiado de cerca. Y eso hace de esta una película dura, pero necesaria. Porque el pasado, y lo diré hasta que me canse, no se debe olvidar (Prep, muy bien, pero está ahí por todos los que murieron, empatía), porque el olvido causa la repetición.

Uno de los puntos a favor es la normalización del colectivo, teniendo en cuenta el año en que se filmó. El director nos muestra la vida de un grupo de amigos gays y la forma en la que cada uno de ellos afronta la llegada de esta nueva enfermedad. El miedo, la tristeza, la indiferencia, el caos. Todos tienen miedo a ese bicho que, gracias a la prensa de la época, pueden contraer por ser como son. Los que tienen todas las papeletas, y por desgracia, así fue durante bastante tiempo.

Hay que tener en cuenta que su director, Norman René, fue uno de los afectados por el virus del SIDA y falleció en el año 96 a causa de esta enfermedad. Puesto que si alguien conocía de primera mano lo que estaba sucediendo, era él, por desgracia. Un retrato intimista, sincero, crudo y cruel acerca de una época convulsa en la que al propio rechazo directo de gran parte de la sociedad hacia este colectivo, se le unió una enfermedad que asoló a miles de homosexuales durante esos primeros años de desconocimiento.

Porque al final, le pese a quien le pese, esta enfermedad NO es una enfermedad de personas homosexuales. Aunque haya muchos que así lo sigan creyendo.

¡Cuídate mucho y pasa una feliz semana!

¿Cómo afrontarías tú una epidemia de este calibre? ¡Déjame tu comentario más abajo!


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