LOS GOONIES (o cuando los niños eran simplemente niños)

Los Goonies (1985)


Dirección: Richard Donner

Reparto: Sean Astin, Corey Feldman, Josh Brolin, Martha Plimpton, Joe Pantoliano, Kerri Green, Jeff Cohen, Jonathan Ke Quan, Anne Ramsey, John Matuszak y Robert Davi.

SINOPSIS

Los hermanos Mikey y Brandon Walsh viven en los muelles de Goon, un apacible pueblecito que va a ser derruido para crear un complejo hotelero con campos de golf. Un día de tormenta, deciden subir al desván y encuentran un mapa de un tesoro perdido. Junto a los amigos de Mikey, que se hacen llamr “Los Goonies”, deciden embarcarse en la búsqueda de ese tesoro, que podría salvar los muelles de ser derribados. A escondidas de su hermano mayor, Mikey y sus amigos emprenden una aventura llena de trampas, persecuciones y pasadizos secretos.

OPINIÓN PERSONAL DE «LOS GOONIES»

Creo que este tiempo alejado de la web e inmerso en proyectos teatrales y literarios me han transformado un poquito. Con poco tiempo para la distensión y el relax, mis gustos se han ido haciendo más selectivos a la hora de tumbarme en el sofá a disfrutar de imágenes catódicas. Muchas noches he revisionado clásicos de mi época favorita, los ochenta.

Tengo que decirte, que si a día de hoy no has visto “Los Goonies”, no has visto una película inolvidable. Le pese a quien le pese y le moleste a quien le moleste (que hoy en día es muy fácil molestar a cualquiera), los ochenta fueron, son y serán la mejor década. Y no lo digo solo por el hecho de haberla vivido. Lo digo porque he vivido las siguientes, con la misma intensidad, con mayor madurez y por eso lo creo a pies juntillas. El nacimiento de una nueva era tecnológica, mezclado con la inocencia de aquellos que se conformaban con un bocadillo de nocilla y unas chapas para jugar en la calle. Para todas esas personas, los Goonies fueron nuestros héroes de fin de semana. Les envidiamos por poder vivir todas aquellas aventuras.

Para alguien que creció con los Goonies, puede resultar tan fácil como previsible que defienda este film ochentero… Para alguien que creció con ellos, como yo, se demuestra que ha pasado mucho tiempo, y por lo tanto ha visto muuuucho cine, mucha evolución en el séptimo arte, y de ahí ésta crítica. Te presento una película de aventuras juveniles sin pretensiones grandiosas, sin efectos especiales millonarios, una comedia sin chabacanería, sencilla y divertida. Simplemente es una película que a los que no crecieron con un ipad en la mano, sino con una espada de plástico pobre imitación de Star Wars… consigue transportarles a esos muelles y hacerles partícipe de las increíbles aventuras de unos adolescentes que sólo esperaban pasar un buen rato en busca de un tesoro. Y que jamás imaginaron vivir lo que vivieron.

Es sorprendente, como a día de hoy (véase la nueva versión de IT como claro ejemplo) a los jóvenes es sencillo colocarles una serie de palabras malsonantes y zafias, simplemente por el hecho de estar en la década de los 20 donde todo es permisible. A mí me sigue chocando escuchar a niños de 11 y 12 años, hablar de tirarse a la madre del otro o de cómo tiene de grande su aparato, me habré quedado anticuado. Por eso siento “Los Goonies” algo tan limpio y claro. Y que conste que yo tengo una boca muy sucia cuando quiero… Pero a esa edad, como que no. Es obvio que la vida está cambiando, pero lo siento, prefiero a un grupo de Goonies, antes que a los niños de “IT” (y que conste que me gusta la película y mucho, pero…).

Mítico es Sloth, mítica es la canción de Cindy Lauper, mítico es el órgano de esqueleto, la confesión de Gordi, el beso de Mikey, los toboganes o Bocazas hablando con Rosanna. Tantos y tantos momentos llenan el metraje de este filme, que no hay lugar para el respiro. Porque ya desde el principio de la película, se nos presentan a todos los personajes, los buenos y los villanos. Y tras ese frenético comienzo, la aventura está servida.

Un detalle que me encanta es el guiño que esta película hace a uno de los éxitos del año anterior “Gremlins”, en el momento que Gordi está pidiendo ayuda por teléfono al sheriff y este no le cree. Obviamente, el guionista de ambas películas es  Chris Columbus, por lo que se dio el gusto de recordar su taquillazo anterior…

Tuve la suerte de volver a verla en el cine antes de nuestra querida pandemia, con un reestreno que hicieron. Maravilla. Deberían hacerlo más veces. Ya lo hice en su momento con el reestreno de Grease (que no vi en el cine en su época) y creo que son experiencias que deberían vivirse de nuevo. Ver la aventura de este grupo en pantalla grande fue alucinante. Ese día sí que me transportó a mi infancia… Porque este tipo de películas, marcaron a muchísima gente y dejando de lado su mejor o peor calidad artística, tengo que afirmar, que no todos los clásicos son perfectos. Y que la condición de clásico no se fundamenta solo en una factura impecable en la filmación, interpretación y producción. Clásico es todo aquello que perdura en el imaginario. Le guste o no al vecino.

No voy a defender los ochenta como un cuarentón desesperado por hacer ver que su infancia fue mejor que la de los millenials, para nada. Pero Indiana Jones, Marty McFly, Bitelchus, Freddy Krueger, Bastian y Atreyu, E.T., Annie, Gizmo, Buttercup, Batman y Alien están de acuerdo conmigo. Y están felices de haber nacido en los ochenta.

Así que en definitiva, desde mi punto de vista, lo mejor que ofrece “Los Goonies”, es que son niños haciendo locuras de niños y actuando como niños. Y en contraposición, lo más triste es que la gente haya perdido la inocencia para disfrutar de éste tipo de películas.

¿Eres un Goonie? ¿Eres fan de las películas de los 80? ¡Deja tu comentario!

Hasta la próxima!!!


MI NOMBRE ES KHAN (o la inocencia en un mundo cruel)

Mi nombre es Khan (2010)


Dirección: Karan Johar

Reparto: Shahrukh Khan, Kajol, Christopher B. Duncan, Katie A. Keane, Benny Nieves, Parvin Dabas, Arjun Mathur, Mackenzie Firgens, Natasha Marc.

SINOPSIS

Rizwan Khan es musulmán y tiene Síndrome de Asperger. Desde pequeño, su madre sabe que su hijo es especial. Y trata de enseñarle la mejor forma de defenderse en un mundo que para él es demasiado complejo. Cuando Rizwan viaja a Nueva York, conoce a Mandira, una madre hindú divorciada de la que se enamora. En el marco de los atentados del 11S en Nueva York, Rizwan es confundido con un terrorista debido a su Asperger. Su lucha por hacerse entender le lleva a buscar al presidente de EEUU para hablar con él.

OPINIÓN PERSONAL DE «MI NOMBRE ES KHAN»

Vaya descubrimiento el de esta película. Muy sorprendido con ésta historia, con estos personajes y con el mensaje final. Y no es una película americana. Si quieres una versión descafeinada, puedes ver “Forrest Gump”.

Si cuando digo que de todo se aprende no me equivoco. Aunque sean cosas pequeñas como esta joyita. Siendo una película de hace más de diez años, creo que si no hubiera sido por mi situación actual jamás la hubiera visto, y más con el ritmo de producción que llevan los estudios y las plataformas de streaming. En el proyecto teatral en el que me encuentro ahora con la compañía Ujo Teatro, el personaje principal tiene Síndrome de Asperger. Nuestro director, en el trabajo de mesa, nos ofreció una charla con un educador que tiene este trastorno, para que entendiéramos de primera mano en qué consiste. Y él nos recomendó ésta película. Así que, sintiéndolo mucho por los críticos, que alguien con el Sindrome de Aspereger se vea reflejado en éste film, a mí me vale y mucho. Porque no nos recomendó “Forrest Gump”. Por algo sería…

Sé que seré de los pocos a los que no les gustó “Forrest Gump” (a excepción del recorrido de Robin Wright) y cuando digo que no me gustó, se me llena la boca. Ahora habrá quien se rasgue las vestiduras, seguro. Pero es así. Me aburrió soberanamente. Lo siento mucho por el heroísmo americano y su tendencia a querer ser los mejores en todo, a veces empacha. Y mientras que Tom Hanks no consiguió transmitirme ningún sentimiento, quizás aburrimiento, Shahrukh Khan me atrapó desde el primer momento.

La madre de Rizwan sabe que su hijo es especial y trata de enseñarle con el cariño que solo una madre puede ofrecer, las vicisitudes de la vida. Una de las mejores frases de la película es suya, que se graba a fuego en Rizwan y que debería hacerlo en todo el mundo.

“Solo hay dos clases de personas:

gente buena que hace el bien

y gente mala que hace el mal.”

Lo triste es que hay gente que piensa: “que estupidez”, “que ñoño” y tonterías varias. Pero es una frase tan aparentemente absurda que encierra tanto… Ojalá nos rigiéramos por esa simple diferencia. Ojalá supiéramos distinguir únicamente estos conceptos. Ni color, ni religión, ni sexo. Solo el bien y el mal. Pero bueno, esto daría para otro post…

Esta película juega muy bien la baza del sentimentalismo y la lágrima fácil (yo estuve llorando gran parte de la película, aunque bueno, soy yo…), no lo voy a negar. Pero es que es efectiva porque los personajes se hacen querer, la historia te toca el corazón aunque creas que estás viendo una de “Bollywood”. Para nada, puesto que el mensaje va más allá de musulmanes, hindúes o americanos. Es un canto al respeto, al descubrimiento de aquello que no conocemos, a la aceptación de que todos merecemos ser amados, entendidos y aceptados.

El hilo conductor es el propio Khan, su visión del mundo desde la inocencia de una persona que no entiende de odios, envidias, ironías o maldad. Vemos su historia en dos tramas paralelas. La vida antes de los atentados del 11S y su recorrido actual en busca del presidente.  Y Khan percibe el mundo de una manera diferente a la que tratan de explicarle, de ahí esa ternura que consigue despertar en el espectador. Mandira le acompaña durante gran parte de su recorrido, con una dulzura que envuelve a su personaje, y que ve en Khan a alguien que nunca le va a hacer daño.

Dentro del marco de una historia romántica, el trasfondo es más duro de lo que el colorido y la música muestran. Hay odio, hay miedo, hay dolor. Tras los atentados, el pueblo americano tenía miedo, lógico, también el resto del mundo lo tuvo. Pero cometimos el peor error que tiene el ser humano: generalizar. Meter a todos en un mismo saco. Crucificar a toda una comunidad por la barbarie de unos pocos. Y esto es lo que también nos muestra “Mi nombre es Khan”. Las represalias hacia la minoría musulmana tras uno de los peores atentados de nuestro siglo.

Una película digna que merece ser visionada por muchas de esas personas que se consideran mejores que el resto. Un guantazo de realidad. Una verdad arrolladora.

¿Conocías ésta película? ¿Qué lectura has sacado de ella? Déjame tus comentarios más abajo…

Hasta la próxima!!!


TIEMPO (o el dolor por las oportunidades perdidas)

Tiempo (2021)


Dirección: M. Night Shyamalan

Reparto: Gael García Bernal, Eliza Scanlen, Thomasin Mckenzie, Aaron Pierre, Alex Wolff, Vicky Krieps, Abbey Lee Kershaw, Embeth Davidtz y Rufus Sewell.

SINOPSIS

Un matrimonio con serios problemas sentimentales, decide hacer un último viaje con sus dos hijos pequeños a un excepcional resort. Allí, colmados de los más lujosos detalles, son invitados por el dueño del hotel a visitar una cala exclusiva a la que solo acceden ciertos clientes del hotel. Junto con un par de parejas más, son trasladados a ese paraíso desconocido.

Pero al poco tiempo de estar allí, descubrirán que aquella playa esconde un secreto que les afectará a todos de una manera que nunca llegarían a imaginar. El tiempo avanza a una velocidad mucho más rápida de lo normal.

OPINIÓN PERSONAL DE «TIEMPO»

Me encanta no ser crítico de cine. Me alegra no desgranar al milímetro cada película que veo. Simplemente disfrutar de un rato de entretenimiento y sacar mis propias conclusiones. Como ya sabes, no me gusta hablar de lo que no me gusta, así que pienso que escribir sobre algo que no te ha gustado, enfatizando en los errores, o en las carencias, debe ser muy poco gratificante.

Así que hoy te traigo mi opinión personal sobre esta película a la que le tenía bastantes ganas. Y no me ha decepcionado, la verdad. Ya la publicidad despertó en mí el gusanillo después de mi ración seriéfila de “Servant” y su segunda temporada.

Lo cierto es que el señor Night Shyamalan a mí me gusta. Aunque le fastidie a sus detractores… Porque a este director, se le ama o se le odia… Es raro conocer el término medio. Tras tantos años y tantas películas visionadas de éste director, he llegado a la conclusión siguiente: su marketing de promoción es muy bueno. Tras el boom que supuso “El sexto sentido” (la recomiendo aunque haya gente que conozca su historia sin haberla visto), descubrí en “La joven del agua” y “El bosque”, que este director juega en una línea muy fina entre el suspense y el terror, acercándose más al thriller, pero utilizando golpes de efecto muy típicos del cine de horror. Y a mí eso me gusta. Me gusta que me sorprendan. Sus giros a lo mejor no siempre son lo acertados que podrían llegar a ser, pero esa capacidad de atrapar al espectador con historias que aparentan ser una cosa y luego son otra, es innegable.

Y esto es lo que vuelve a ocurrir en “Tiempo”, porque como ya sabes, me sumerjo tanto en la historia que trato de no desentrañar todo antes de que ocurra. Creo que la gente que observa así cualquier película, nunca disfrutará de grandísimas historias que el cine nos brinda.

Además, en una época de remakes, reboots y spin-offs, cualquier historia nueva, debería ser por lo menos tenida en cuenta. Buena localización, a ver, que es una playa nada más, pero ese lugar idílico, la arena, ese mar embravecido, y el tiempo que va pasando inexorablemente… Me vino a la memoria esa sensación que también me transmitió “Midsommar”; un ambiente idílico, luminoso que se torna terrible y asfixiante sin variar el tono ni la iluminación. Un gran acierto.

¿Agujeros de guion? ¿Problemas en la continuidad? Sí, los tiene, tampoco te voy a mentir. Podrías encontrar como yo, algunos momentos que quizá digas ¿Y esto? ¿No se han dado cuenta de..? Pero es que creo que la película se disfruta de la misma manera sin analizar tanto esos detalles. Eso sí, agradecí la ausencia de relleno sin sentido de la que abusan muchos directores. La historia va al grano y no se enreda en sub historias o diálogos innecesarios. Buenos efectos especiales y buen trabajo de caracterización. El trabajo de cámara de Shyamalan siempre me sorprende, ocultando lo que ya sabemos o guiándonos como si de nuestra propia mirada se tratase. Aquí funciona como una muestra del paso del tiempo, con esos giros de 360 grados que enfocan esa rapidez con la que la vida supera a los protagonistas.

Obviamente, entiendo que el mensaje principal de la película va más allá de un sentimiento acerca del paso del tiempo, pero a mí es el que más se me ha quedado marcado. Así que yo, en mi humilde opinión me llevo dos lecturas muy diferentes entre sí, pero que me han hecho pensar bastante. Por un lado, me ha generado esta pregunta: ¿Cuánto sacrificarías por el bien común? No puedo extenderme mucho en esta cuestión, puesto que spoilearía demasiado la película. Pero creo que la pregunta te hará pensar más allá de conocer o no la historia de “Tiempo”. Y la segunda lección, que tengo muy claro que el director quería transmitir, es la importancia de la palabra que da título a éste film: “Tiempo.” Cómo pasamos nuestra existencia preocupados de los demás, de lo que pensarán, de juzgar sus acciones, de arrepentirnos de nuestras decisiones, de no aprender de los errores… Perdemos tanto tiempo en los ¿y si..? que no valoramos lo que la vida nos ofrece. Cada segundo que gastas, ya no vuelve. Si lo utilizas en tu crecimiento personal, ese segundo que ha pasado habrá sido correctamente utilizado. Si lo desperdicias, probablemente y con toda seguridad, irá acompañado de más y más segundos echados a perder. Y resulta tan gratificante saber que estás exprimiendo al máximo tu vida, que merecerá la pena lo que dejes atrás, porque quizá no era tan importante como tú creías. Al final, me doy cuenta que la reflexión de esta película tiene mucho que ver con mi forma de ver la vida últimamente, se asemeja mucho a mi último post, «No hace daño».

Así que, por mi parte, sólo decirte que no malgastes el tiempo, aprovéchalo al máximo y disfruta cada segundo. Al final, es lo que debe movernos cada día.

¿Has visto ésta película? ¿Qué lectura has sacado de ella? Déjame tus comentarios más abajo…

Hasta la próxima!!!


BEAUTIFUL THING (o aprender a ver la vida con otros ojos)

Beautiful thing (1996)


Dirección: Hettie MacDonald

Reparto: Glenn Berry, Scott Neal, Linda Henry, Ben Daniels y Tameka Empson

SINOPSIS

Un barrio humilde del sureste de Londres. Jamie, un joven que vive con su madre. Ste, otro joven que vive con su padre y su hermano mayor. Jamie no quiere ir a clase porque se meten con él. Ste está cansado de las palizas de su padre y de su hermano. Son vecinos y casi ni se hablan. Hasta que el amor surge entre ellos de la forma más sincera y sencilla.

OPINIÓN PERSONAL DE «BEAUTIFUL THING»

Es divertido el cerebro humano. Resulta muy interesante la manera en que me he decidido a hacer ésta reseña hoy. Por una canción. Te explico; hace unos días vi la película “Free Guy” de Ryan Reynolds (una película de acción bastante divertida para echar una tarde de domingo). Pues bien, en cierto momento de la película, suena la canción “Make your own kind of music» de Mama Cass y mi cuerpo se eriza de la misma forma que lo hizo la primera vez que la escuché. Y esa primera vez fue en la película de la que te voy a hablar hoy.

Hace 25 años que se estrenó “Beautiful thing” y mirando hacia atrás, me parece increíble haber estado presente, sintiendo cada fotograma de esta bella historia de amor. Cómo pasa el tiempo. Es sorprendente saber que hay pequeñas joyas que no han llegado a todo el mundo y deberían. Ésta es una de ellas. “Beautiful thing” es un retrato intimista, crudo, duro pero esperanzador canto al amor. No hay espacio en sus escasos 90 minutos para sentimentalismos de cliché, para dramatismo exacerbado ni para surrealismo que trate de vendernos algo que no existe ni existirá. Esta historia es tan simple, tan del día a día, que podría ocurrirte a ti, o estar sucediendo en la puerta de al lado.

Uno de los alicientes que hacen de esta película algo tan especial es que es británica. La forma de filmar de éste país es muy diferente al estilo americano, de esto ya he hablado muchas veces. Un barrio londinense, actores desconocidos, una historia intimista y una dirección de actores que consigue que realmente creas estar viviendo en ese barrio de clase obrera. Y es que hablamos de 25 años atrás, y somos espectadores del descubrimiento de extraños sentimientos que no eran los “correctos”, y cómo todos los personajes afrontan esa realidad. Una delicia, sin más.

En ésta historia no encontramos fornidos muchachos ni madres perfectas en un entorno idílico. Podemos ver la realidad de todo un barrio humilde (discusiones entre vecinos, drogas, malos tratos, abandonos, absentismo) y descubrir que entre toda esa tristeza y desorientación general, el amor puede surgir de la forma más bella e inesperada. Y no hablo del amor gay, porque creo que en esta película, no se trata el amor gay o heterosexual. Quizá sea esa pequeña connotación la que impregna la historia de ese gran realismo. Es una historia de amor, más difícil y confusa que una historia de amor a la que estamos acostumbrados a ver en el celuloide, pero así es.

El elenco, formado por actores y actrices desconocidos a nivel mundial, ofrece unas interpretaciones sinceras, equilibradas y consiguen atrapar al espectador desde el primer minuto. Las justas dosis de un humor irónicamente trágico, de una dureza dolorosa, sin caer ni en el humor absurdo ni en el drama más irreverente. La medida exacta para delinear unas personalidades muy marcadas: soledad, frustración, ira, dolor; las gotas necesarias para crear el coctel perfecto.

El final es un canto a la libertad, al amor en mayúsculas, y no sólo al amor “gay”, sino a ese sentimiento que como dice la canción debe hacer que hagas tu propia música y cantes tu propia canción. Que olvides lo que te quieran hacer creer que es correcto y simplemente vivas tu vida para ser feliz, sin importar el qué dirán.

Como detalle  informativo a título personal (y es más de lo que suelo hacer por aquí, pero me apetece que lo sepas), gracias a ésta película conocí, como dije al principio de la reseña esa maravillosa canción que es “Make your own kind of music” de la fabulosa Mama Cass. La película se estrenó en el año 1996, que fue mi momento de aceptación, de “dar el paso” y comenzar a descubrir todos esos sentimientos que había mantenido ocultos. Pues bien, ésta película, y ésta canción (y por supuesto el momento en que la canción hace su aparición en la historia) forman parte de mi historia personal, y sí, ya me conoces, se me saltaron las lágrimas al oír ésta canción de nuevo. Si es que soy así de sentimental, no lo puedo evitar…

Pero bueno, lo importante es que te invito a que descubras ésta preciosa película de mediados de los 90 y disfrutes de la perfecta combinación que se crea cuando un guion, una dirección, unos actores y una música se fusionan llenándolo todo de amor.

¿Conocías ésta película? ¿Te gustaría descubrirla? Déjame tus comentarios más abajo…

Nos vemos en la próxima!!!


¿POR QUÉ LO LLAMAN AMOR CUANDO QUIEREN DECIR SEXO? (o cuando las mentiras quiebran un corazón inocente)

Alexander J. Cox Reseña

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? (1993)


Dirección: Manuel Gómez Pereira

Reparto: Verónica Forqué, Jorge Sanz, Rosa María Sardá, Fernando Guillén, Fernando Valverde, Elisa Matilla e Isabel Ordaz

SINOPSIS

Gloria es una mujer que trabaja en un peep shop realizando espectáculos de sexo en vivo con su amigo gay Kareem. Una noche, la pareja artística de Gloria aparece enfermo en el local con un sustituto para el espectáculo, Manu. Un joven con problemas con el juego que necesita urgentemente dinero para pagar sus deudas. Decide formar pareja artística con Gloria, comenzando un viaje de descubrimiento para ambos; mentiras, amores y enredos comienzan a sucederse, creando una y mil situaciones disparatadas.

OPINIÓN PERSONAL DE «¿POR QUÉ LO LLAMAN AMOR CUANDO QUIEREN DECIR SEXO?»

Hoy me apetecía retroceder a los noventa con una comedia española dirigida por Manuel Gómez Pereira. Una película natural, que si acaso pasó desapercibida en su momento, no deja de ser amena de visionar. La historia, como casi todas las que cuenta este director, está realizada en base a los enredos que se crean a través de las mentiras (Salsa rosa, Todos los hombres sois iguales o Reinas) y su desenlace final tras descubrirse todos estos engaños. Con esta premisa, el director arranca esta historia que si en un principio puede parecer girar en torno al mundo del porno en vivo, se distancia dejando en un segundo plano ese mundo (que para aquella época era algo bastante escandaloso) para centrarse en las relaciones humanas.

No te dejes engañar por el título. No es una película subida de tono, a pesar de la trama. Alguna imagen de desnudo superior (sobre todo femenino), pero poco más. Esta comedia sencilla y ligera nos habla sobre la confianza, el amor y los errores que cometemos al traicionar ambos conceptos. La diferencia abismal entre clases sociales está muy marcada en los personajes, tanto con los protagonistas, como con los personajes que les rodean. En aquella época, la clase alta y la clase baja se muestran claramente delineadas, marcadas muy limpiamente para que no exista lugar a equívoco, sobre quien está en el escalafón más alto y mira a sus inferiores desde allí arriba.

El personaje de Gloria es, para mí, uno de los personajes más dulces e inocentes que he visto en el cine español. Dedicándose al mundo del porno en vivo, el personaje de Verónica Forqué posee esa candidez infantil de alguien que no cree en la maldad del ser humano. No concibe las mentiras, se entrega en cuerpo y alma en todo lo que hace y se enamora con la facilidad con la que se abre un botellín de agua. Dentro de la gran comicidad que posee el personaje (y que Forqué engrandece con su vena cómica), se esconde una fragilidad tan fácil de quebrar como una pompa de jabón. Y ahí entra el personaje de Jorge Sanz, Manu, para poner patas arriba la organizada vida de Gloria, colocándola en situaciones que ella nunca hubiera imaginado.

Verónica Forqué, el mismo año que estrena “Kika” de Almodóvar, se embarca en esta comedia, que sin reportarle el reconocimiento que a mi parecer merece, deja un buen sabor de boca tras su visionado. Siendo dos personajes tragicómicos, gana Kika por goleada, en gran parte debido a la fama consolidada de su director. Jorge Sanz se encontraba por aquellos años en su estado de gracia. Joven, atractivo y rebosante de trabajo. Tras el éxito internacional (nominación a los Oscar incluida) de “Belle Epoque”, participó en la película de la que hoy te hablo. Salvando un personaje con pocas aristas, acompaña a Verónica en el viaje de esta a través de todo el metraje, siendo ella la que mantiene el peso de la historia. Los padres de Manu, Rosa María Sardá y Fernando Guillén conforman un matrimonio cuanto menos entretenida. Y no necesariamente por las acciones que realizan o por las situaciones exageradas que se podrían crear. La madre de Manu, obsesionada por la perfección y el qué dirán, se ve envuelta en momentos realmente divertidos, en los que chocan las personalidades de la “novia” de su hijo y ella misma.

Una película llena de enredos, malentendidos y muchas mentiras. Como la mayoría de las comedias de Manuel Gómez Pereira, no esperes carcajadas sin freno, ni situaciones exageradamente alocadas. Sus comedias son livianas, excluyendo de su guion comicidad grosera o de mal gusto. Si por algo se caracteriza este director es por este tipo de comedias de enredos, a veces con algún toque picante, pero poco más. Experto en conseguir que te sientes en tu sofá para disfrutar de historias llanas, humildes y sin pretensiones exageradamente

Y bueno, al final, te recomiendo esta película si no la has visto, puesto que además de ser una comedia campechana con momentos y diálogos para echarse unas risas, el trasfondo acerca de la confianza que depositamos en la gente que nos rodea da que pensar.

¿Te gusta el cine español? ¿Qué opinas de las comedias españolas? Deja tus comentarios más abajo y suscríbete a mi blog para estar informado/a cuando publique nuevos artículos.


LA NIEBLA (o cuando el mal que está dentro es peor que el que está fuera)

Alexander J. Cox Reseña

La niebla (2007)


Dirección: Frank Darabont

Reparto: Thomas Jane, Marcia Gay Harden, Laurie Holden, William Sadler y Andre Braugher

SINOPSIS

Una gran tormenta causa estragos en un pequeño pueblo de Maine. Tras la terrible noche, David y su hijo se acercan al supermercado del pueblo con su vecino Brent, al que un árbol ha destrozado el coche. Ya en el supermercado, una alarma les avisa de la llegada de una espesa niebla que cubre todo el pueblo. Encerrados en el supermercado, deberán hacer frente a los monstruos que acechan en el exterior y también a los monstruos que se van forjando en el interior.

OPINIÓN PERSONAL DE «LA NIEBLA»

Hoy te voy a presentar (si no la conoces, porque tiene ya unos añitos) una de las mejores adaptaciones de una novela de mi autor favorito: Stephen King. Siempre hablo desde mi perspectiva nada profesional fílmicamente hablando, sino más bien a nivel emocional; es decir, lo que me ha transmitido cada fotograma.

La acción tarda poco en arrancar y meternos en la historia; una niebla espesa cubre todo un pueblo de Maine y deja encerrados en un supermercado acristalado a un variopinto grupo de habitantes. Hasta aquí todo bien. Pero cuando la niebla comienza a mostrar todo lo que oculta, los nervios, el pánico y la locura comienzan a hacer estragos entre todos los clientes del supermercado. Sin saber lo que se esconde tras esa niebla, los sucesos van poniendo en peligro a los protagonistas a medida que se forjan alianzas macabras entre ellos y decisiones muy peligrosas.

Para mí, lo que más me impactó de esta película no fue la niebla y lo que en ella se escondía, sino lo que estaba frente a los protagonistas. Los antagonistas reales, el resto de personas atrapadas en aquel supermercado. Resulta tan terrible el saber cómo la mente humana es tan fácil de manejar… Cómo las palabras pueden retorcer tu mente y predisponerte a cometer las locuras más horribles. Y eso es lo que ocurre dentro del supermercado. La locura se va apoderando de todos los clientes y trabajadores encerrados por culpa de una falsa profeta. El miedo los va transformando y se crean dos grupos muy bien diferenciados (como en la vida real, que casualidad). Los que opinan de una manera y los que, opinando de otra, no dan cabida a unas ideas diferentes a las suyas. Y de ahí al caos más absoluto. Cómo se adoctrina a la plebe de la manera más absurda posible.

Obviamente, la niebla ofrece momentos de angustia bastante tensos. Todo lo que esconde en su densa oscuridad es aterrador. Los efectos especiales me parecieron muy buenos (fui a verla al cine, por lo que el impacto fue mayor). Los espectros que esconde la niebla están muy bien resueltos. Lo malo a día de hoy… Los televisores tienen tanta calidad, que muchas películas pierden su encanto con la nitidez cristalina de muchas de las pantallas actuales. Pero aun así, no encuentro que los efectos queden mal. La banda sonora es brutal. Tras ver la película, lo primero que hice al llegar a casa fue buscar esa banda sonora. “The host of Seraphim” es una pieza musical gloriosa. El resto de la banda sonora también por supuesto, pero ese tema, que es la música del final de la película es desgarrador.

El final de la película. Si no conoces la historia, tampoco te la voy a desmenuzar, pero se ha hablado tanto y tanto del final de la película de Frank Darabont que tampoco voy a ser yo menos que el resto. Mi opinión personal… Es sublime. Un diez. Es Stephen King en estado puro (aunque el libro de King no tenga el mismo final). Por si no has leído nada de King, decirte que este autor tiene más bien poquito apego por sus personajes. Vamos, que no le tiembla el pulso a la hora de liquidar a sus protagonistas o a sus coprotagonistas. Y eso es desolador sí, pero tiene un toque cruel que se aleja del “happy end” típicamente americano y que muchas veces ya aburre. Y eso a mí me gusta. Aunque haya libros que he leído de él que me ha fastidiado bastante (léase Cujo, Carrie, Perseguido, La larga marcha, Thinner… no sé, hay tantos que a veces es para cogerlo de  las solapas y zarandearlo), pero bueno, es otro estilo de literatura y si te embarcas en sus historias, ya sabes a lo que te expones. Pero que tampoco implica que todas sus historias acaben como el rosario de la aurora, ni mucho menos.

Pues a lo que iba, no creo que pueda haberse filmado un final más catártico que el que nos ofrece “La niebla”. La mayor crueldad hecha imágenes, y no por eso estoy hablándote de nada al estilo “gore”. De hecho el final se sabe, pero no se ve. De ahí esa sensación de desolación, de angustia, de dolor. Vamos, que cuando leí el final del libro me quedé sorprendido, porque primero había visto la película y pensé, ¡este final es King puro y duro! Pues no, para nada…

Y ya para concluir, sabes que no soy dado a hacer malas críticas, pero por si no conocías la existencia de la serie basada en esta novela, Netflix realizó una primera temporada con un tráiler muy apetecible que se quedó en eso. Un muy buen tráiler, y una temporada difusa, desconcertante y sin aliciente alguno. Aun así, siempre puedes echarle un vistazo. Tampoco yo tengo la verdad absoluta.

¿Conocías esta película? ¿Te gustó? Deja tus comentarios más abajo y suscríbete a mi blog para que te avise cada vez que publique nuevos artículos.


A %d blogueros les gusta esto: