ENSAYOS, ENSAYOS, ENSAYOS

Cómo se prepara una función teatral…

Buenas mañanas de domingo querido/a lector/a!! Otra semana más me acerco por aquí para hablarte un poquito sobre el maravilloso mundo del teatro. Hoy te contaré los entresijos que hay antes de que te sientes en la butaca de un teatro a disfrutar de una obra teatral: LOS ENSAYOS.

La duración de una obra teatral suele ser una hora y media (aproximadamente), pero detrás de ese corto espacio de tiempo, hay una gran cantidad de horas de trabajo que mucha gente desconoce. Y para eso estoy yo aquí en el día de hoy.

La creación de personajes

Como ya expliqué en el post anterior, la creación de personajes es primordial a la hora de darle vida a un montaje teatral. No me extenderé en la necesidad de este punto, pero si ahondaré un poco en diferentes ejercicios a la hora de conseguir nuestro objetivo. La forma de caminar es importante, la composición física de tu personaje, en definitiva. Cómo se mueve en cada escena, cómo se sienta, cómo utiliza los objetos a su alrededor. Cómo interactúa con cada uno de sus partenaires en cada escena de la obra. Al final, lo que hacemos es conseguir naturalizar un ente, otorgándole las mismas acciones que realizamos nosotros mismos día a día.  Pero debemos evitar en todo momento otorgarle nuestros gestos, nuestros movimientos, nuestro ser… Obviar todo lo que ofrezca un atisbo de nuestra propia personalidad. Al fin y al cabo, el personaje debe diferenciarse de nosotros, lo suficiente como para que nadie nos reconozca. Nuestros tics deben desaparecer y tenemos que hacer aparecer otros nuevos, acordes a la personalidad del personaje.

La voz

Cierto es que, si lees esto y no conoces mucho este mundo, te preguntarás que cómo es posible que variemos la voz. Pues se puede. Tú mismo seguro que lo has hecho cuando imitas a alguien… La única diferencia es que, en nuestro trabajo, hay que educar nuestras cuerdas vocales para soportar esas variaciones durante todo el espectáculo. Este trabajo es muy importante y necesario, puesto que una mala colocación del diafragma, podría provocar daños irreversibles en nuestras cuerdas vocales. Cada respiración, cada suspiro, cada grito, aunque no lo parezca, está estudiado para mantener a salvo la voz del actor. Y es un trabajo delicado, minucioso y, sobre todo, muy técnico. Aunque a oídos del espectador, suene tan normal como la vida misma.

El espacio escénico

A la hora de realizar un montaje hay que tener conciencia del espacio en el que nos movemos. Existen infinidad de estilos teatrales, desde el realismo, en el que el espectador observará cada objeto en su forma real (una silla, un vaso, una espada…) hasta el teatro más surrealista o experimental en el que el espacio vive en la mente del artista y nada es lo que parece (o incluso a veces es invisible). Dependiendo del estilo de obra, el actor debe conocer el espacio en el que va a actuar, las delimitaciones, los pros y los contras de su cuadro escénico.

El calentamiento y la concentración

Antes de comenzar los ensayos (o las actuaciones ante el público) es primordial efectuar un calentamiento, tanto corporal, vocal y espiritual. ¿Espiritual? Bueno, quizás no es la palabra más acertada, lo sé. Pero existe la necesidad en muchos actores, de abstraerse en sí mismos, de evadirse de lo que les rodea, no escuchar a los compañeros, no pertenecer al entorno, para prepararse para lo que se avecina. No deja de ser una forma de relajación o de concentración. Como ya sabes, cada persona es un mundo y cada mundo es diferente. Hay actores que necesitan repetir su texto una y otra vez hasta que el telón se abre; otros necesitan oír música que les prepare mentalmente; hay quien utiliza el humor para calmar los nervios y hay quien no soporta oír a nadie antes de salir a escena. Tantas variantes como granos de arena tiene el desierto. El calentamiento corporal y vocal, obviamente debe hacerse antes que el público esté en la sala… No existe nada más poco profesional que sentarse a esperar que comience la función y escuchar ruidos tras el telón…

El texto

Desde mi punto de vista como actor, uno de los puntos más necesarios a la hora de comenzar los ensayos, es el texto. Y no me refiero al hecho obvio de conocer la obra y haber leído el texto. Hablo de la memorización del texto. Desde mi humilde opinión, es el trabajo más duro para el actor, siempre que hablamos de un personaje que tenga mucha participación en la pieza teatral. Es un ejercicio en el que la memoria es parte fundamental, porque no solo has de recordar todo lo que tu personaje dice, sino que debes darle credibilidad a todas sus palabras. Y si el texto no está afianzado en tu memoria, difícilmente podrás naturalizarlo y darle vida.

Los movimientos

Marcados por el/la director/a, van dándole forma al montaje teatral. Lo primero que se marcan son los movimientos básicos en escena de cada personaje. Hacia dónde se mueven, con qué objetos interactúan… es decir, se van colocando las piezas del ajedrez y cada figura se va moviendo en función de las necesidades de la obra y la visión del director/a. Todo este trabajo del director, ayuda a remarcar la memorización del texto, al marcar en qué zonas y en qué momentos se ha de declamar cada frase.

Las intenciones

Cuando los movimientos y la memorización del texto ya están totalmente afianzados, es el momento de trabajar las intenciones. ¿A qué me refiero con esto? La intencionalidad con la que se pronuncia cada frase, el sentido de cada palabra, de cada monólogo. Realzar el por qué de todo el texto que pronunciamos para darle vida a la historia. Uno de los problemas más comunes a la hora de realizar el montaje es tratar de mezclar memorización de texto, movimientos e intenciones todo a la misma vez. Los actores y las actrices no son robots y necesitan procesar en orden todo el trabajo que tienen por delante.

El vestuario

Esta parte de los ensayos, suele ser importante en función del tipo de vestuario que tenga el montaje teatral. Normalmente, el ensayo con vestuario suele hacerse muy cerca del estreno, a veces en el ensayo general o el ensayo anterior al general. A no ser que exista algún tipo de dificultad a la hora de llevar el vestuario, no suele ser muy necesario trabajar con él.

Importante

Si no conoces el mundo del teatro por dentro, solo quiero decirte que este post es algo genérico; es decir, no todos los ensayos son iguales, puesto que cada actor es un mundo, cada director tiene su propia metodología de trabajo y cada compañía teatral trabaja con sus rutinas. Siempre te hablo acerca de mi experiencia profesional y sobre todo personal. Al final, para llevar a cabo un montaje teatral, todos los puntos anteriores son importantes y necesarios, aunque haya quien les dé más o menos importancia. Pero a grandes rasgos, ya has conocido un poquito los entresijos de todo lo que existe tras el espectáculo que alguna vez hayas visto en un teatro.

Espero que te haya gustado este pequeño análisis del trabajo a puerta cerrada de los actores y actrices antes de estrenar una obra teatral. No olvides darle a “me gusta”, comparte el artículo y comenta lo que quieras… Me gustará conocer tu opinión. ¿Habías analizado alguna vez todo lo que se cuece tras una obra teatral?


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