DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS (o cuando tu mundo interior estalla)

Opinión de Donde viven los monstruos

Donde viven los monstruos (2009)


Dirección: Spike Jonze

Reparto: Max Records, Catherine Keener, Pepita Emmerichs, Mark Ruffalo y Max Pfeifer

SINOPSIS

Max es un pequeño de nueve años, desobediente y solitario. Incomprendido ante un mundo en constante evolución, se rebela contra todo lo que no le gusta. Tras pelearse con su madre, se escapa de casa y aparece en un extraño mundo donde viven unas extrañas criaturas.

OPINIÓN PERSONAL DE «DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS«

Esta será mi última reseña del año, puesto que ya se acercan los eventos navideños y me he propuesto disfrutarlos al máximo. Así que me ha parecido muy acertada ésta película para despedir el 2019.

Una película diferente, extraña, atípica pero extremadamente bella. Es posible que no sea para todo el mundo, o que no todos sepan disfrutar de esta visión de la mente infantil. De hecho, he de reconocer que tuve que verla un par de veces para poder asimilar todo lo que ocurre y todo lo que el director quiere enseñarnos. Y aun así, estoy seguro de que algo se me escapa.

Un cuento infantil para adultos que sienten como niños y son adultos para entender que los niños no son meros personajes secundarios en su relato. Una historia tan bella como oscura; pero no oscura en su desarrollo, ni en su realización. Oscura por todo lo que encierra en cada frase, en cada mirada, en cada silencio.

Una historia que a primera vista puede parecer simple o absurda, pero que encierra un mensaje contundente, directo y certero al corazón. Una película sin grandes pretensiones que consigue enseñar mucho más de lo que aparenta.

La película se puede dividir en dos partes que podríamos definir como el mundo real de Max y el mundo interior de Max. La primera parte del film nos muestra la vida diaria de Max, un niño de nueve años en busca de atención por parte de su madre, incomprendido ante un mundo que parece no entenderle. Y la segunda parte, más larga que la primera, nos enseña el interior del protagonista; un mundo que a cualquier adulto se le escapa al entendimiento. Un universo tan extraño como alocado.

Los monstruos que habitan en la isla no pretenden asustar, no tratan de amedrentar al pequeño Max; representan sus miedos, sus anhelos, sus afectos, sus carencias. Creados a la antigua usanza (disfraces al mas viejo estilo Espinete y Don Pimpón) y apoyados por la ayuda digital para recrear los movimientos faciales, estos habitantes consiguen con el paso de los minutos, hacerse un hueco en el corazón del espectador. Momentos cómicos que les dotan de una personalidad aplastante, y situaciones dramáticas que les convierten en seres a los que querer.

El peso principal del filme recae en el pequeño Max Records, que posee la candidez de un niño asustadizo y la rabia de un rebelde incomprendido. Este joven actor interactua entre monstruos como quien esta entre sus amigos de toda la vida. Sus miradas, sus gestos, todo en este pequeño es real, creíble. Los escasos momentos junto a una Catherine Keener siempre sublime, son también de un realismo absoluto. La relación madre e hijo no podría estar mejor escenificada.

La banda sonora es simplemente magistral. Un apoyo magnífico ante la sucesión de escenas que Spike Jonze nos ofrece. Unas imágenes bellas, solitarias, tristes. Melodías que encajan en cada escena, temas musicales que dotan a la historia de una vida interior excepcional.

Sin duda, esta película no ha sido ni será un taquillazo, y probablemente no pasará a la historia como un éxito, pero lo que está claro es que, pese al la mayoría del vulgo, es una película tremendamente hermosa, terriblemente triste y arrebatadoramente esperanzadora.


EL MUNDO PERDIDO (Jurassic Park 2) (o como tropezar dos veces con la misma piedra)

Opinion de El mundo perdido

El mundo perdido (Jurassic Park 2) (1997)


Dirección: Steven Spielberg

Reparto: Jeff Goldblum, Julianne Moore, Vince Vaughn y Pete Postlewaite

SINOPSIS

Han pasado cuatro años desde el desastre ocurrido en el parque de dinosaurios creado en la isla Nublar. John Hammond, enfermo y encamado, cita a Ian Malcolm para explicarle que existe otra isla llamada Sorna, en la que se criaron todos los dinosaurios antes de ser transportados al parque. En aquella isla están los animales en libertad absoluta y John ha enviado a un equipo para estudiar su comportamiento. Ian, junto a dos expertos en la materia, debe viajar a la isla para rescatar al equipo en el que se encuentra su novia. Pero los problemas no acaban nada más que empezar…

OPINIÓN PERSONAL DE «EL MUNDO PERDIDO»

Vamos a por la segunda parte de esta saga. Sí, hablaré de todas ellas poco a poco… Es lo que hay, jejeje… Secuela del gran éxito Parque Jurásico del año 93 que irremediablemente pedía a gritos una continuación. Mas dinosaurios, mas acción y más sustos. Olvidando lo acontecido en la primera novela de Michael Crichton, comenzamos una nueva historia en la que recuperamos al irónico Malcolm para deleite de sus seguidores (entre los que me hallo). Pues su ironía de poco le va a servir, puesto que por desgracia deberá enfrentarse de nuevo a los depredadores prehistóricos que ahora campan a sus anchas en una isla que el doctor no conoce.

No puedo asegurar las similitudes que pueda tener con El mundo perdido de Michael Crichton, porque no lo he leído aun (uno de esos libros que están pendientes desde hace demasiado tiempo), aunque estará inspirado en esta novela con toda seguridad. La acción sigue latente al igual que su predecesora, manteniendo el ritmo desde prácticamente el principio de la película (hay que esperar unos treinta minutos nada mas para que comience todo el desastre) y llevándolo hasta su clímax final. No hay respiro desde el momento que empieza a desmadrarse todo alrededor de los protagonistas y eso se agradece en una cinta que esta diseñada para eso: hacer pasar un buen rato al espectador mas palomitero.

Esta película cuenta con innumerables momentos excepcionalmente bien rodados y con una tensión magistral. El cristal del camión, escarbando para escapar o la tienda de campaña, no hacen sino recordarnos que Steven Spielberg siempre sabe lo que hace. Conoce lo que el publico quiere, y se lo da sin rechistar. Y como excepcional director que es, le podemos permitir que en su magistral egocentrismo nos coloque al T-Rex en medio de una ciudad, cual King Kong o Godzilla que se precie. ¿Por qué no puede haber un dinosaurio si al señor Spielberg le apetece?

Las interpretaciones son creíbles. Ian Malcolm no ha cambiado nada, su personaje es irónico, sarcástico y punzante. Su novia, Julianne Moore, exquisita como siempre, ofrece momentos extremadamente psicodélicos gracias a su personalidad alocada. En más de una ocasión pasará por vuestras cabezas un “pero, ¿que esta haciendo?”. Y no es para menos…

El momento mas nostálgico para mi, que leí la primera novela, es la aparición del ultimo animal que vemos antes de los créditos finales. ¿Un presagio de lo que veríamos mas adelante? Podría ser.

Que no llega a superar a su predecesora es algo lógico. Spielberg nos trajo a los dinosaurios por primera vez en la primera parte, y esa sensación de cosquilleo en el estomago ante algo tan diferente, nuevo y prehistórico a la vez, y sobre todo tan imprevisible nunca volvería a llenar nuestras barrigas de cinéfilos. Los dinosaurios ya estaban entre nosotros. Ya los conocíamos, sabíamos de lo que eran capaces y en esta segunda parte, solo queríamos mas de los mismo. Pero con conocimiento de causa, sabiendo lo que nos íbamos a encontrar. Por lo que era de esperar un blockbuster en toda regla, no una película que nos descubriera nada nuevo. Y eso lo consigue. Como la primera parte no habrá ninguna, como no habrá ninguna segunda parte de Alien o Tiburón que nos sorprenda tanto como la primera. Porque el efecto sorpresa ya no existe. Solo queda conseguir hacer pasar un buen  rato. Y Spielberg lo logra con una muy digna secuela de su gran taquillazo.


TIBURÓN (o al agua patos si tienes lo que hay que tener)

Opinión de Tiburón

Tiburón (1975)


Dirección: Steven Spielberg

Reparto: Roy Scheider, Richard Dreyfuss, Robert Shaw y Lorraine Gary

SINOPSIS

La pacífica vida en Amity Island, una ciudad costera americana, se ve perturbada por los ataques a los bañistas por parte de un enorme tiburón blanco. El jefe de policía Martin Brody, es el único en el pueblo que está convencido de que el culpable es un tiburón, por lo que, junto a un caza tiburones profesional y un biólogo marino, deciden lanzarse en su busca.  

OPINIÓN PERSONAL DE «TIBURÓN«

Hoy, por ser mi cumpleaños, me voy a remontar hasta los maravillosos años setenta y lo que ocurrió por aquella época. Esta película fue estrenada un año antes de mi nacimiento, y me da a mí que debió ser un presagio sobre lo que esta película significaría para mí. Supongo que como a la gran mayoría de amantes del cine, las películas marcan en mayor o menor grado nuestra psique. Pues esta película lo hizo conmigo. No me considero persona con traumas infantiles, aunque he de reconocer que tras ver esta película y su segunda parte (la cual afianzó este problemilla) he sido incapaz de meterme en cualquier playa más allá de donde mis pies tocan el fondo. ¿Absurdo? Seguro, nunca lo he negado. Siempre he dicho que para acabar conmigo solo hay que llevarme en medio del mar y tirarme al agua; ese terror infantil haría que probablemente me diera un infarto instantáneo. No me avergüenza decirlo, porque es una realidad tan latente en mí, que debo agradecerle a Spielberg que me haya hecho creer que este donde este, me va a atacar un tiburón. Así de simple y ridículo.

Pero es entendible, que debido a la antigüedad de la película y sus efectos (animatronicos), para la mayoría que la vieran por primera vez a día de hoy, no les infundiría el mismo miedo que en el momento de su estreno. Eso juega en su contra, pero nadie le puede negar su status de clásico veraniego de terror. Ya su solo inicio produce una sensación de angustia que nos prepara para lo que se avecina. Nunca unos gritos dieron tanto de sí, ni provocaron tal desasosiego en un paraje tan placentero como desconocido. Pero es que esa es la gran baza de esta película.

Todo en ella es idílico. La isla de Amity es tan hermosa, tan paradisíaca, que cualquiera desearía tener una casita en ese pueblecito. Esas playas de arena tan blanca, tanta naturaleza (nada de enormes resorts, ni edificios altos, hablamos de 1975), solo casitas de pescadores y mucho sol. Y muchos turistas. Y un pedazo de tiburón.

Y aunque por problemas técnicos, el tiburón no se ve tanto como a Spielberg le hubiera gustado, la sola intuición de que está bajo aquellas tranquilas aguas, ya produce en el espectador una tremenda sensación de nerviosismo que no consigue apaciguarse hasta que la película llega a su fin. Porque el director consigue mantener esa tensión durante todo el film, aunque intercale momentos más calmados para relajar la situación.

La interpretación de los tres protagonistas no está exenta de análisis. Tres personalidades totalmente diferentes entre sí que deciden luchar contra un mismo mal, crea una simbiosis entre ellos, haciendo que llegues a empatizar con cualquiera, aunque en un principio no hayas conectado con alguno de ellos.

La banda sonora, o más bien el tema principal escrito por John Williams, se convirtió en un clásico al instante y no es para menos. Una melodía sencilla pero intensa que nos prepara psicológicamente acerca de la llegada del terrible escualo. Es probable que, a día de hoy, esta melodía carezca de la fuerza para quienes no vivieron en los 80 o 90. Pero su solo comienzo eriza la piel y produce un escalofrío que recorre la espalda.

Probablemente sea la mejor película “con monstruo marino” que se ha hecho, porque habría tantas películas que analizar que nos faltaría vida. Pero, le pese a quien le pese, el terror que provocó Tiburón allá por los años ochenta no lo ha conseguido ninguna película marina de nuevo. Y ese merito no se le puede negar. Aunque personalmente, y con permiso de Spielberg, me marcó más la segunda parte. ¿Por qué? Probablemente porque cuando yo la vi, tendría la edad del hijo pequeño del capitán Brody. Y eso marca. Vamos, que si marca…


JURASSIC PARK (o como ir a un parque temático a sufrir)

Opinion de Jurassic Park

Jurassic Park (1993)


Dirección: Steven Spielberg

Reparto: Sam Neill, Laura Dern, Jeff Goldblum, Richard Attenborough, Ariana Richards y Joseph Mazello

SINOPSIS

El paleontólogo Alan Grant y la paleobotánica Ellie Sattler, son invitados junto al matemático Ian Malcolm por el doctor John Hammond a realizar una visita a su nuevo parque temático para confirmar la seguridad del mismo antes de su apertura. Junto a ellos realizarán la visita los nietos de Hammond, para descubrir que el parque está habitado por dinosaurios reales clonados gracias a ingeniería genética. Todo irá bien hasta que la seguridad del parque falle y comience su carrera por sobrevivir.

OPINIÓN PERSONAL DE «JURASSIC PARK»

Hoy voy a hacer mi reseña sobre una de mis sagas predilectas. Y para poder disfrutar de este artículo, es necesario borrar todo lo visto hasta ahora y remontarnos a un 1993 en el que los dinosaurios aún no habían inundado nuestra mente, ni nuestro subconsciente. Un año en que la posibilidad de que estos prehistóricos depredadores pudieran ser devueltos a la vida ni se nos habría pasado por la mente. Pues bien, con un guion del autor de la novela en la que se basa esta película, Steven Spierlberg realiza otro de su taquillazos a la par que triunfa también con su obra maestra “La lista de Schindler”. Aún recuerdo los spots televisivos de promoción y los nervios ante aquel estreno que nos depararía emoción y acción a partes iguales. Y el señor Spielberg no defraudó. Tengo que reconocer (y encantado de ello) que vi «Jurassic Park» tres veces en el cine. No una ni dos, sino tres. El mundo de los dinosaurios devueltos a la vida había estallado sorprendiendo ante un público que no podía creerse lo que estaba viendo de forma tan realista.

Tras ver esta película, la novela de Michael Crichton se convirtió en mi nueva lectura, descubriendo partes excluidas en el film (quizá debido a su extremada violencia) y que con suerte se mostrarían en una futura tercera parte. Sí que es cierto que, en el libro, las edades de los niños están intercambiadas (el niño es mayor que la pequeña Lexie) pero tampoco chirría en el film, puesto que cosas que ocurren en el libro, no se ven en pantalla (en caso de haberlo hecho, las edades deberían haberse respetado). Quizá el libro nos cuenta la vida de cada uno de sus personajes con todo lujo de detalles y para algunos puede resultar tedioso, pero no para mí. Tras conocer a los personajes en el film de Spielberg, me resultó interesante conocer más acerca de cada uno de ellos.

El elenco realiza interpretaciones creíbles, mostrando la personalidad de cada uno de una forma muy clara (Crichton se encarga de ello en su libro), consiguiendo empatizar con la gran mayoría de ellos. Si bien, Ian es uno de los personajes más icónicos por su sarcasmo desmesurado, es una pena que no aparezca en más metraje (en la segunda parte se resarció el matemático…)

La banda sonora de John Williams es simplemente sublime. Si tras ver la película, tienes la posibilidad de escuchar la banda sonora (sin ver las imágenes) podrás descubrir unas composiciones magistrales, tanto las referentes al tema principal mundialmente conocido (ya que hay diferentes versiones, dependiendo de su utilización en el film) como otras piezas orquestales que quizá no hayas prestado atención durante la visualización de la película.

Los efectos especiales, unidos a los animatronics, poseen una calidad verdaderamente admirable. No hay que olvidar que hablamos de unos efectos de hace más de 25 años. La respiración de estos inmensos animales, sus miradas, sus movimientos… Todo en ellos es tan creíble que el simple hecho de pensar en estar en medio de aquella batalla por la supervivencia produce escalofríos. Me asusté en bastantes momentos, no lo voy a negar. Spielberg (al igual que hizo en “Tiburón”) sabe jugar con pequeños movimientos de cámara que no llegan a mostrar todo lo que queremos ver; es el rey de la insinuación. Y gracias a ello, consigue momentos realmente tensos a nivel cinematográfico. La escena de la cocina me resultó escalofriante, porque nunca se había realizado algo así con este tipo de animales. Y no es la única escena memorable; las hay a montones, porque esto si que fue un «blockbuster» en toda regla. Y eso es lo que tiene esta primera película sobre dinosaurios. Que en su día nunca nos habíamos parado a pensar el ¿qué ocurriría si..? de este tipo de acciones.

Crichton lo escribió y Spielberg nos lo enseñó de una manera tan magistral que creó un precedente (como suele hacer casi siempre) sobre cómo realizar películas con monstruo. Y a mí personalmente me regaló una de las películas más disfrutables durante años.


30 DÍAS DE OSCURIDAD (o encima que hace frío, mira quien viene…)

Opinión de 30 días de oscuridad

30 días de oscuridad (2010)


Dirección: David Slade

Reparto: Josh Hartnett, Melissa George, Ben Foster y Danny Huston

SINOPSIS

En la ciudad de Barrow, se acercan treinta días de oscuridad absoluta, en los que los habitantes de esta ciudad norteña de Alaska estarán incomunicados del resto de la humanidad. Treinta días en los que unos pocos habitantes deciden quedarse en sus casas y no emigrar a tierras mejor comunicadas. Solo que en esta ocasión, tendrán unos invitados no deseados. Invitados que tienen planes para esa pequeña comunidad aislada.

OPINIÓN PERSONAL DE «30 DÍAS DE OSCURIDAD «

Película de vampiros que se aleja completamente del tópico creado por la industria cinematográfica y la literatura juvenil; jóvenes inmortales, hermosos, de cuerpos hercúleos, sensuales y muy sexuales en algunos casos. Este filme basado en los cómics de Steve Niles y Ben Templesmith, nos muestra unos chupa-sangres totalmente diferentes a lo que estamos acostumbrados. Asesinos implacables sin sentimiento alguno hacia la raza humana, de dientes afilados y mirada demencial, atacan sin piedad una pequeña población del norte de Alaska, donde durante treinta días, el sol les abandona para sumir a los habitantes en la más absoluta oscuridad.

La estética de ésta película me resultó gratamente efectista. Todos los ataques de los vampiros están filmados con una estética de videoclip que me atrae bastante. Imágenes rápidas, movimientos de cámara y colores muy marcados. La contraposición de hielo y sangre ofrece imágenes perturbadoras, que ponen los pelos de punta por su realismo.

La historia resulta coherente, puesto que todo ocurre tan rápidamente y sin respiro, que los habitantes que quedan en Barrow, carecen del tiempo necesario para analizar lo que está ocurriendo y cómo abordarlo. Por lo que no hay grandes silencios de guión, ni lagunas argumentales para alargar una historia que no resulta lenta en ningún momento. El ritmo es ágil, los diálogos cortos y concisos y la acción transcurre con la celeridad suficiente para no cansar al espectador.

Los efectos de maquillaje son excepcionales. Los malos de la película resultan de todo menos atractivos a ojos del que visiona. La creación de los rostros que asolan Barrow están muy cuidados por lo que consiguen estremecerte cada vez que aparecen en escena. Estos asesinos no hablan nuestro idioma, simplemente emiten ruidos que son un idioma que solo ellos entienden; y estos sonidos son terroríficos.

Los personajes están dibujados de una forma lo justamente humana como para conseguir empatizar con ellos, incluidos los personajes puente, es decir, pequeños personajes que aparecen para hilar la acción y son abatidos por los vampiros como mera transición hacia un punto clave de la historia. La razón que encuentro para que todos los personajes humanos consigan empatizar con el espectador, radica en el simple y básico hecho de que sus antagonistas son tan perversos, despiadados y crueles, que es difícil ponerse de su parte en ningún momento de la cinta.

El director consigue crear unos malvados tan malvados, que recuerdan a los villanos de antaño, cuando personajes como Michael o Jason no empatizaban con el público por el simple hecho de no tener compasión ninguna ante la vida humana (aunque sus personajes “humanos” a veces conseguían que deseáramos que los asesinos los pillaran de una vez). El hecho de conseguir unos personajes tan diferentes a lo que estamos acostumbrados, logra enganchar al espectador desde que aparecen en pantalla, con ese sadismo propio de los mejores asesinos.

Una película de terror y acción muy disfrutable, sobre todo si eres amante de los vampiros, como es mi caso. Otra versión acerca de los no muertos, tremendamente violenta.

Como solo escribiré acerca de las películas que me gustan, obviare la segunda parte que se grabó en el año 2010 y que no puedo asegurar si continua las peripecias de la protagonista en el cómic original, pero que desde mi punto de vista, queda a años luz de ésta primera visión del cómic. Pero a titulo informativo, que sepáis que existe una secuela disponible…


PENELOPE (o un cuento de hadas moderno)

Opinion de Penelope

Penelope (2006)


Dirección: Mark Palansky

Reparto: Christina Ricci, James McAvoy, Catherine O´Hara, Reese Witherspoon y Peter Dinklage

SINOPSIS

Penelope pertenece a una acaudalada familia aristocrática y quiere casarse. Desea enamorarse y encontrar a su príncipe azul. Solo tiene un pequeño problema. Sobre ella pesa una maldición ancestral por la que sus orejas y su nariz son iguales a las de un cerdo. Recluida en la mansión familiar y oculta al resto del mundo, recibe tras un espejo de doble visión a sus pretendientes, que huyen despavoridos cada vez que ella decide mostrarse ante ellos tal y como es.

OPINIÓN PERSONAL DE «PENELOPE»

Pues hoy toca remontarse a mediados de los 2000 para hablar sobre una película probablemente desconocida para muchos, pero que a mí me pareció un dulce; tanto por la ejecución como por la historia que nos cuenta. Nos encontramos ante un cuento de hadas del siglo XXI. Una historia de princesas y maldiciones adaptado a la vida moderna. Un canto al conocimiento y la aceptación de uno mismo (a día de hoy, habría mucho que pensar con la sociedad en la que vivimos). Una perla desconocida para muchos que encierra un bello mensaje.

La historia, atípica como poco, nos sumerge desde los primeros fotogramas en un cuento que probablemente Disney hubiera convertido en éxito de su amplio catálogo de animación. La voz en off de la protagonista nos relata como se forjó su fatídico destino y nos acompaña durante toda la cinta. Esa dulzura, unida a la belleza del personaje de Penélope, nos van sumergiendo en un relato hermoso con tonos de tragicomedia.

Como siempre es un placer ver a Christina Ricci en acción cualesquiera que sea el trabajo que realice. Su actuación como siempre es un deleite, lástima que no sea más prolífica. Siendo un personaje que no destaca precisamente por su físico, consigue transmitir esa ternura propia de las protagonistas de los mejores cuentos infantiles. Enamora a la cámara con su rostro lleno de sensibilidad, sabe como hacer que las escenas en las que aparece sea imposible apartar la mirada (para no perderse ni un fotograma). Y eso que, como digo, su caracterización no es la más acertada para deslumbrar.

Un jovencísimo James McAvoy antes de raparse la cabeza para los X-Men también ofrece una interpretación acorde al resto del elenco. Reese Witherspoon deleita ciertos momentos del film con un personaje salvaje y rebelde, bastante alejado de sus roles romanticos y azucarados. Mención aparte la maravillosa Catherine O´Hara (la mama de Kevin de “Solo en casa” y la mama de Olivia en “Bitelchus”) que encandila a la cámara nada más proyectarse en cualquier plano; desde mi humilde opinión, una actriz casi siempre oculta en maravillosos personajes secundarios que nunca ha llegado a explotar como debiera. En general, los personajes son algo extrapolados pero la historia al completo también lo es, por lo que tampoco chirrían mucho.

La banda sonora es una caricia para los oídos. El hecho de que el personaje de McAvoy toque el piano, nos brinda la oportunidad de escuchar varias piezas a piano que dotan a esta historia de la magia necesaria para enamorar al espectador. Un diseño de fotografía muy luminoso, todo brilla alrededor de los actores. La luz es clave para separar la oscuridad (no literalmente) del reclutamiento de Penélope en su mansión, de su entrada al mundo real interactuando con una sociedad que ella desconoce. Una bufanda que marcará un antes y un después en la vida de la protagonista; una cerveza de barril como un sueño inalcanzable. Todo es tan bello alrededor de esta historia que resulta imposible no dejarse llevar por la magia.

Dentro del estilo de producción que es (nada comercial pero muy divertida) he de reconocer que es ese tipo de películas que encuentras de casualidad y que son pequeñas perlas cinematográficas. Puede ser que no pase a los anales de la historia (de hecho como he dicho, muchos ni habrán oído hablar de ella) es una película muy recomendable que ensalza los valores de aceptarse tal y como uno es (aunque Penélope desee cambiar). Para pasar un buen rato con un cuento moderno de maldiciones, príncipes y princesas.