QUERELLE (o el deseo hecho carne y violencia)

Querelle (1982)


Dirección: Rainer Werner Fassbinder

Reparto: Brad Davis, Franco Nero, Jeanne Moreau, Laurent Malet, Hanno Pöschl, Günther Kaufmann, Burkhard Driest, Roger Fritz, Dieter Schidor, Natja Brunckhorst

SINOPSIS

Georges Querelle es un marinero que ha recorrido todo el mundo a bordo del barco Vengeur. Además es un ladrón y un asesino. Querelle posee un magnetismo especial con el que seduce y encandila a cualquiera que se cruce en su camino. Especialmente a los hombres que le acompañan en su espiral de desenfreno.

OPINIÓN PERSONAL DE «QUERELLE»

No tengo muy claro cómo clasificar la película de la que te voy a hablar hoy. La vi hace bastante tiempo, varias veces durante toda mi vida. Y decidí volver a verla de nuevo hace poco. La sensación es la misma que antaño. Me gusta mucho, pero no tengo muy claro lo que he visto. Una historia onírica, cargada de belleza en la violencia de sus imágenes (que es complicado), llena de mensajes filosóficos edulcorados a base de cuerpos hercúleos, momentos terriblemente homoeróticos y una sexualidad reprimida convertida en ira.

Que no es una película para todo el mundo, eso también te lo puedo confirmar. No es como el cine que nos hemos acostumbrado a ver estos últimos años, muchas veces de usar y tirar. Querelle no es precisamente ágil en su ejecución, pecando de lenta en algunos momentos. Si no eres de las personas que se fijan en los detalles, no creo que llegues a disfrutarla. Si eres de mi club, probablemente encuentres muchos entresijos en cada toma, en cada plano. Y tampoco es que me considere un erudito en esto del análisis cinematográfico, ni mucho menos. Pero aprovecho cada segundo de calma en la cinta para saborear cada esquina de la toma, cada escondite del plano. Porque creo que es lo que Fassbinder buscaba con esta película. Que analizáramos cada detalle.

El guion flojea en ciertos aspectos, puesto que no profundiza demasiado en la psicología de los personajes, pero tampoco creo que Fasbinder fuera lo que buscara en este filme. Mi opinión tras una revisión hace unos días, es que en aquella época, lo que se trataba de conseguir era un revulsivo contra la sociedad. Probablemente en aquellos años, estaba destinada a ser visionado por una minoría que había salido del armario y comenzaba a disfrutar de esa falsa libertad. Y el paso del tiempo es el que colocaría esta película como una pequeña joya de culto.

Con un juego de fotografía espectacular, nos ofrece atardeceres que parecen no terminar nunca, esos tonos anaranjados, rojizos, amarillentos. Los decorados son eso, decorados. No tratan de esconderlo, ni de maquillarlo de forma ridícula. Porque están ahí para realizar su cometido, decorar las escenas.

La estética de los personajes me ha recordado en muchos momentos a los comics de “Tom of Finland”, aunque los comics sean bastante más subidos de tono que la película que nos ocupa. Los cascos de los obreros, esos pechos musculados y velludos… Vamos, los comics en plan soft, pero en vivo y a todo color.

Brad Davis es una debilidad, al menos para mí. Fallecido a causa del Sida (o al menos eso se cree) en el año 91, tras el boom de la aparición de esta enfermedad, como ya hablé en el post sobre “Compañeros inseparables”. No lo voy a defender por el papel que realiza en esta cinta (me enamoró en “El expreso de medianoche”) porque creo que Fassbinder jugó muy bien la baza de elegirle para este personaje. Tras el éxito de “El expreso de medianoche” y “Carros de fuego” (bendito seas Vangelis por esa banda sonora), Brad era una estrella en ciernes, lo suficientemente atractivo, varonil y deseable tanto para hombres como para mujeres. Y en esta película Brad demuestra tener ese magnetismo que Genet describía en Querelle. Sus planos descamisado, o simplemente hablando en primer plano, hacen que no podamos apartar la vista de la pantalla. Esa camiseta de tirantes de corte cuadrado es una oda al erotismo. Franco Nero y Jeanne Moreau realizan buenos trabajos interpretativos, aunque como ya he dicho al principio del post, la psique y el mundo interno de los personajes no es algo que prime en esta historia.

Es un viaje visual, decadente, oscuro, hacia lo más escondido del ser humano. Iluminado a golpe de soles en el ocaso, de escenarios de cartón piedra, de vidas de mentira cargadas de verdad. Uno de los mensajes que me llevo de esta historia, es que lo que deseamos es lo que marca el camino que seguimos. Y aunque aquí hablamos de terrenos sensuales y sexuales, es aplicable a cualquier aspecto de nuestra vida.

Así que me despido invitándote a descubrir esta peculiar pieza cinematográfica, que seguro que te resulta como poco, peculiar.

¡Nos vemos el próximo domingo!


ESPEJO ESPEJO (o la sublevación de tu propio reflejo)

Espejo espejo (2022)


Dirección: Marc Crehuet

Reparto: Malena Alterio, Santi Millán, Natalia de Molina, Carlos Areces, Carlos Bardem, Betsy Túrnez, María Adánez, Toni Acosta, Loles León, Verónica Forqué, Tito Valverde

SINOPSIS

Una empresa de cosméticos está a punto de celebrar sus 50 años al pie del cañón. En ella, un grupo de empleados lidian día tras día con sus miedos, sus ambiciones y sus propios reflejos ante el espejo. Ante cualquier reflejo, su verdadera personalidad trata de salir a flote en un mundo en el que aparentar lo que los demás quieren ver es ley de vida.

OPINIÓN PERSONAL DE «ESPEJO ESPEJO»

Un tema interesante el que te traigo hoy gracias a esta película. Muy al hilo de mis post de final de año (aquí y aquí puedes leerlos). Ha sido una experiencia bastante extraña el ver esta historia. No me ha quedado muy claro el objetivo de catalogar esta película como una comedia. Porque me he reído en algún momento (no a carcajadas, pero sí alguna risa suelta). Los personajes, el escenario, parte del guion así lo intentan; que sea una comedia. Pero el trasfondo que pretende enviar (o que a mí me ha llegado) no es para nada divertido. Y siempre que me ocurre algo así me viene a la memoria “Noviembre dulce” con Keanu Reeves y Charlize Theron, un pedazo de dramón del quince envuelto en una comedia ligera.

Todos los protagonistas consiguen hacerte entender su situación emocional cada vez que se enfrentan a su reflejo en el espejo. Algunos lo hacen de forma cómica y otros de una forma más emocional. Mientras que Carlos Areces (que me gusta, pero su registro es más bien limitado, siendo siempre él mismo) camina por el humor más directo, Malena Alterio viaja por el río de la confusión y el dolor ante su propia realidad y la que hace ver al resto. Santi Millán salta de un registro a otro (comedia y drama) y eso genera desconcierto a la hora de empatizar con su personaje, puesto que no llega a entenderse la verdadera realidad o personalidad. Y Natalia de Molina tiene pocas interacciones consigo misma, pero viaja por su historia carente de humor y de forma más seria. El elenco protagonista hace un muy buen trabajo como he dicho, así como los pequeños papeles que hacen estrellas de la talla de Loles León, Tito Valverde, Toni Acosta o mi añorada y adorada Verónica Forqué.

La idea del reflejo en el espejo ya se ha utilizado en otras ocasiones, eso es cierto. Aquí nos enseña el yo interior, aquel que querría gritar lo que necesita, lo que ansía, lo que piensa. Pero que por un motivo u otro, nunca llega a expresar. Vivimos en un mundo en el que siempre se nos ha enseñado lo que es correcto, lo que se debe de decir y lo que no. Cómo ocultar nuestros sentimientos para no herir al de enfrente. Como mantener la compostura ante el resto. Como vivir “educadamente”. Con el paso de los años hemos girado 180 grados y se nos ha dado la libertad para ser quienes somos, decir lo que nos venga en gana y que el de enfrente arree con lo que pueda. Sin pensar en el daño, sin analizar las consecuencias. No olvidaré todos los post de una crueldad infame hacia Verónica Forqué por su participación en MasterChef desendo que la ingresen, que se muera, etc… Y así pasó. Así es el ser humano. Así es el reflejo de muchos.

Los extremos no son buenos y estos personajes descubren ante sus reflejos esos dos extremos. El que viven y el que quiere salir. ¿Cuál es el bueno? ¿Cuál merece estar fuera del espejo? Quizás una mezcla de los dos. Pero todavía no nos han enseñado a fusionar ambos. Bueno, yo sí lo he aprendido, así que en este saco no me meto. Y habrá gente que, como yo, ha aprendido a caminar en esa línea en la que los dos mundos convergen, se amoldan y conviven.

No deja de ser un fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos. De la gran mayoría (no es nada personal) al fin y al cabo. Ese afán por aparentar, por querer ser, por llegar a nuestra meta. Y por otro lado esos miedos, ese freno, esa duda ante ser quien realmente quieres ser. Cada personaje lucha contra su reflejo. La película navega entre esas dos líneas, mezclando el drama con el humor. Quizás ahí es donde hace aguas la historia en su conjunto. Desde mi humilde punto de vista, se tratan temas bastante duros con los que muchos espectadores pueden sentirse identificados, pero se les rodea de situaciones ligeras de peso emocional, o se ondea por la superficie para no caer en el drama intenso. Quizás demasiados puntos de vista acerca de la sociedad hacen que sea complicado enfocarse hacia un género en particular, de ahí el salto intermitente entre comedia y drama.

A colación con esto, el personaje de la portera, siendo de reparto (Betsy Túrnez, una estupenda actuación) nos ofrece la visión más generalizada de la sociedad. Creo que es la tónica de muchísima gente a día de hoy. Y es duro pensarlo y decirlo, pero como dije en mi post “The prom”, solo hace falta pasarse por las RRSS para echar un vistazo acerca de lo que ocultos, bajo pseudónimos, somos (bueno, son, en este saco tampoco me meto) capaces de escupir.

Que esta película no va a dejar huella, lo sé. No siempre te traigo reseñas sobre grandes clásicos o filmes de culto. Al final, a veces está bien descubrir pequeñas historias que nos hacen pensar un poco más allá. Aunque luego solo nos llevemos ese pensamiento para integrarlo en nuestra vida y nos olvidemos del lugar donde lo aprendimos. Y creo que eso es lo que “Espejo espejo” consigue en el espectador.

Una comedia ligera con mensajes bastante duros, pero que se deja ver. De corta duración, con interpretaciones de gran calidad. Y con un mensaje que todos deberían analizar.

¿La has visto? ¿Te ha gustado? Deja tus comentarios sobre esta película más abajo.

¡Hasta la próxima semana!

LAS ULTIMAS SUPERVIVIENTES (o cuando el metacine es pura comedia)

Las últimas supervivientes (2015)


Dirección: Todd Strauss-Schulson

Reparto: Taissa Farmiga, Malin Akerman, Adam DeVine, Thomas Middleditch, Alia Shawkat, Alexander Ludwig, Nina Dobrev, Chloe Bridges, Angela Trimbur, Dave Randolph-Mayhem Davis, Patrick Kearns, Lauren Gros

SINOPSIS

Max acepta ir con sus amigos a la reposición en cines de la película de los ochenta «Campamento sangriento», de la que su madre, recientemente fallecida fue protagonista secundaria. Durante la proyección de la película, un incidente en la sala provoca un incendio, y tratando de escapar, Max y sus amigos se ven inmersos en la película de su madre. Desde ese momento, tendrán que jugar todas sus cartas para sortear al asesino en serie y encontrar la manera de volver al mundo real.

OPINIÓN PERSONAL DE «LAS ÚLTIMAS SUPERVIVIENTES»

Vamos a reírnos un poco, que nunca viene mal. Hoy quiero hablarte de una comedia de hace unos pocos años, que suelo ver de vez en cuando, porque me parece muy divertida. «Las últimas supervivientes» es la historia de como unos jóvenes de hoy en día son absorbidos por la pantalla de cine y se ven en medio de un slasher de los años ochenta. La premisa ya de por sí, suena divertida. Y lo es, de principio a fin. Sabe presentarnos a los personajes de forma rápida, para ubicarlos en la historia, sin detenerse en lo meramente superficial, a excepción de Max, en la que se profundiza para conocer la historia con su madre. Al igual que se hacía en películas como la que van a ver los jóvenes, los personajes aparecen dibujados con trazos muy gruesos, lo justamente necesario para posicionarlos en la historia y darles una característica que los diferencie de los demás (la inocente, la dura, el chulo, la sexy…) Vamos, muy, muy básicos. Pero es que así era en aquella época. Lo importante era la carnicería del asesino de turno.

No es una película de terror, vaya por delante, puesto que a pesar de tratarse de un homenaje a los slasher ochenteros, da de todo menos miedo. Y tampoco es un peliculón, ya sabes que a mí, la opinión de la mayoría no es algo que siga a pies juntillas. Es una película para pasar un buen rato, sin más pretensiones que las de echar un momento de risas. Y es que no creo que todas las películas que veamos tengan que dejarnos la cabeza bloqueada tras verlas, pensando el por qué, la razón, el sentido, etc… No. Hay veces que hay que ver cosas para desconectar del día a día y no cargarte con más pensamientos metafísicos. Y esta película es para eso mismo. Para verla, reírte y olvidar los problemas por un rato.

Es cierto que el metacine me parece un género muy interesante. Y en esta película nos encontramos con una visión de este género de lo más divertida. Los jóvenes del 2015 se encuentran cara a cara con los jóvenes de los años 80, con todo lo que ello conlleva. Roles de género, tecnología, estereotipos… Todo lo que te puedes imaginar, ocurre entre ellos, mientras tratan de escapar del más que típico asesino de aquella época. Camina despacio, siempre te atrapa, tópicos tan esperados como deseados. Y la reacción de los dos grupos provoca situaciones muy divertidas.

Taissa Farmiga me parece una actriz que ya está bastante consolidada y aunque a veces peca de mostrar el mismo gestus, creo que eso la hace ser una actriz como poco peculiar. La conocí en «American Horror Story» y me sorprendió, así que verla en una película me pareció una buena idea. Por otro lado, otra chica de serie, Nina Dobrev, me enamoró hace unos años con su papel de Elena en «Crónicas vampíricas» (ya sabes que soy fan de los vampiros…) y verla en una comedia hacía que me picara la curiosidad. Así que me lancé a ver este refrito que quería recordar aquella época en la que Jason, Michael o Freddy hacían de las suyas con jovencitos a veces demasiado atontados.

La música está muy bien escogida, al igual que la estética del campamento, muy al estilo de «Crystal lake», por lo que los que sean de mi quinta, recordarán tanto en la estética de los personajes como en los escenarios, esa época dorada del cine de terror slasher.

Maravilloso el momento en que una de las actrices de la película hace una referencia a George Michael… Brutal. Otra de las razones por las que esta película me gusta es por la ausencia de humor zafio o grosero. Ya sabes que no es el humor que me suele gustar. En esta película el humor es básico, eso sí, pero el choque generacional entre los protagonistas, provoca equívocos con un regusto al recuerdo. Es decir, yo viví los ochenta y entiendo muchas de las situaciones que se crean, o los comentarios que hacen los actores del slasher. Los estereotipos de los protagonistas se delimitan claramente, tanto en un grupo como en el otro. Solo que puedes observar la visión que se tenía en los ochenta, en contraposición a la visión de hoy en día.

Y con esto último me despido hasta la próxima semana, deseando que disfrutes cada día al máximo. ¡Hasta pronto!

¿Eres fan de las películas de los 80? ¡Deja tu comentario!


OCULUS, EL ESPEJO DEL MAL (o espejito, espejito…)

Oculus, el espejo del mal(2013)


Dirección: Mike Flanagan

Reparto: Karen Gillan, Brenton Thwaites, Katee Sackhoff, Rory Cochrane, Annalise Basso, Garrett Ryan, Catherine Parker, Kate Siegel

SINOPSIS

Un asesinato que dejó huérfanos a dos hermanos once años atrás, marcó la vida de ambos. El hermano pequeño fue el acusado de los asesinatos y encerrado en un correccional de menores. La hermana nunca creyó que su hermano hiciera todo aquello y defendió que fue un espejo que había en la casa el culpable de aquella desgracia. En la actualidad, cuando el hermano recién cumplidos los 21 años sale en libertad, se reencuentra con su hermana que le está esperando para poder demostrar que el espejo sigue maldito.

OPINIÓN PERSONAL DE «OCULUS, EL ESPEJO DEL MAL»

Cuando te hablé de “Somnia” hace unas semanas, te nombré esta película, creyendo que ya te había hablado de ella. Pero no fue por aquí, sino en un video de YouTube en los que hablaba acerca de mis películas favoritas. Así que repasando todos mis post, confirmé que no he hecho reseña de “Oculus”. Así que aquí va. Porque es una de mis películas de terror favoritas.

No te voy a volver a hablar de este director, ya que puedes leer un poquito en mi artículo sobre “Somnia”, así que iré directo al grano en cuanto a mi sensación ante este filme. Con un argumento francamente interesante, Mike Flanagan nos ofrece una historia de terror y suspense que entremezcla el presente y el pasado, primero de una forma muy sutil y en todo sentido, lógica, para poco a poco ir fusionando ambos espacios temporales. Mientras todo lo ocurrido se entremezcla confusamente con el presente que viven los hermanos en la antigua casa familiar ahora vacía (a excepción del espejo), el espectador comienza un viaje descontrolado hacia lo desconocido.

Y es que lo que más me atrae de esta película es que nada es lo que parece. Existe un momento en el que ya no eres capaz de distinguir lo que es real de lo que son imaginaciones, recuerdos o simplemente locura. Eso es lo que creo que te mantiene pegado a tu asiento sin poder apartar la mirada de cada fotograma. La condensación de información difusa, para que nadie, a excepción de los protagonistas (que lo vivieron en primera persona) sepan lo que ocurrió once años atrás. Y el director camina con la historia para descubrir de un plumazo, tanto el final de lo que ocurrió en el pasado, como lo que va a ocurrir en el presente. Que por cierto, el final de esta película tiene un giro brutal. Como pocos he visto. Un diez para el guionista.

Los protagonistas realizan un gran trabajo interpretativo, tanto los hermanos en edad adulta, como en su etapa más infantil. Obviamente, las escenas más violentas y terroríficas les ocurren a los hermanos cuando son pequeños, pero el director y los propios actores y actrices han sabido crear una simbiosis entre ambos para que todo ese miedo infantil se vea reflejado en la edad adulta. La madre realiza una muy buen recreación de una mujer (falsamente) engañada por su marido, y cómo el espejo va transformando toda su realidad, difuminándola con la locura de su marido. Marido que por cierto, también resulta ser un personaje escalofriante, con ese descenso directo a los infiernos.

El trabajo de fotografía me ha resultado espectacular. Los juegos de luces y sombras son magníficos, apoyando de una manera muy especial todas las visiones, espectros y miedos que afrontan los protagonistas. Las bombillas, las linternas, todo tiene un efectismo que aporta peso a la historia, ofreciéndole sobriedad, empaque y seriedad. Se nota que el director disfruta de lo que hace, y que lo hace con mimo. Tratando de no dejar que el espectador se relaje ni un segundo, porque incluso los momentos más dramáticos, que se aprovechan para distender los cuerpos ante la tensión, están preparando nuevas situaciones más terroríficas.

Porque llega un momento que realmente nada parece tener sentido, pero sí que lo tiene. Pero es cuestión del espectador, el decidir cual es el sentido que quiere creer. La verdad de la hermana o la verdad del hermano. O la verdad del espejo… quién sabe.

Todo se entremezcla, todo se fusiona. Para volver locos a los protagonistas o para acabar con ellos. Poco importa. Los sobresaltos demuestran el buen hacer del director y las escenas más truculentas están trabajadas al detalle, que aunque no son excesivas, si son las suficientes como cargar la historia de ese terror que a amantes de este género como yo, nos gusta.

¿Te gustan las películas de terror? ¿Conocías esta historia? Déjame tu comentario más abajo.

¡Feliz semana y nos vemos el domingo!


SOMNIA (o los sueños convertidos en pesadillas)

Somnia (2016)


Dirección: Mike Flanagan

Reparto: Kate Bosworth, Thomas Jane, Jacob Tremblay, Annabeth Gish, Dash Mihok, Scottie Thompson, Justin Gordon

SINOPSIS

Jessie y Mark son un matrimonio joven que perdió a su hijo en un trágico accidente doméstico. Deciden adoptar a Cody, un niño que vive en una casa de acogida y que tiene pánico a quedarse dormido. Ya instalado en casa del matrimonio, la pareja descubrirá que Cody es capaz de hacer los sueños realidad. Pero también las pesadillas.

OPINIÓN PERSONAL DE «SOMNIA»

Hoy te traigo una película del 2016, que aunque su premisa puede hacerte creer que es una película de terror al uso, realmente no lo es.

Empezando por su director, ya me llamó la atención y me picó la curiosidad por ver un nuevo trabajo suyo. que ya había visto alguna de sus anteriores películas, como la maravillosa “Oculus”, “Ouija, el origen del mal” (para mi gusto mejor que la primera parte) o “Hush”, un thriller muy interesante. Y lo cierto es que no me equivoqué al elegir sentarme a verla. Más tarde, mi gusto por este director se ampliaría con “El juego de Gerald” (tremenda adaptación de Stephen King), “Doctor sueño” (ídem de Stephen) o la estupenda serie “La maldición de Hill House” y su secuela “Bly Manor”.

Esta película la puedo considerar un thriller psicológico con algún toque de terror. Esos sustos que hacen necesaria la evolución de la trama, pero que no basan la existencia de la historia en ellos. Lo importante es el recorrido que realizan los protagonistas para entender todo el realismo mágico que sucede a su alrededor. Entenderlo, aceptarlo y solucionarlo. Conseguir encajar todas las piezas de ese puzle que son como nueva familia. No les resultará fácil, puesto que ninguno es capaz de verbalizar sus necesidades más ocultas.

Película con niño raro, matrimonio que no entiende nada y cosas que ocurren en la casa familiar y por la noche. Parece típico, de hecho la premisa está bastante trillada. Al menos para mí, que veo muchas películas con esta base argumental (Babadook, The Prodigy). Pero a diferencia del resto, esta película no trata de asustar por asustar. Hay un por qué, hay una razón. Hay un objetivo diferente a lo habitual en este tipo de historias. De hecho su final es como poco sorprendente. Tampoco pasará a los anales de la historia (de hecho no es que sea muy conocida), pero promete y ofrece un buen rato delante del televisor. Toda la historia se explica muy bien al final (cosa que no suele ocurrir) para cerrar un círculo coherente, donde todo se entienda. Porque a veces tira del drama en exceso, pero eso dota a la cinta de un carisma que pocas tienen. Ese punto exacto entre la realidad y la ficción. Donde los personajes “vivos” poseen la personalidad suficiente como para llegar a entenderlos y sentir con ellos todo lo que les está ocurriendo.

Se agradece la ausencia de sangre, recurso muy utilizado en este tipo de productor, pero aquí el director trabaja más la psique de los protagonistas y ahondar en la historia y su origen, antes que recurrir a litros de sangre, casquería o jumpscares en exceso. Los tiene, no te lo voy a negar, pero muchos de ellos son esperados, gracias a la colocación de la cámara, los giros de cabeza… vamos, lo que ya conocemos después de tantas películas visionadas. Pero para mi gusto, me resulta mucho más aterrador cuando el director enseña lo que el protagonista no es capaz de ver y nosotros sí, enmarcado en un silencio absoluto. Ya sabemos que elevar el volumen del sonido justo en el instante del susto, amplia ese sobresalto en nuestro sofá. Todos hemos vivido esos momentos.

Otro de las características que nos demuestra que no es una película de terror, aparece en la lucha final, así como en la consiguiente explicación de la resolución de la historia. Un final de cuento, para una historia de cuento. Algo oscura, sí, pero una historia con un final precioso que hace pensar.

Al final, lo que podemos sacar en claro es que nuestras pesadillas están creadas por nuestra imaginación y pueden ser terriblemente horribles. Pero gracias a nuestra imaginación podemos convertirlas en preciosos sueños.

¿Conocías esta película? ¿Te gustó? Déjame tu comentario más abajo.

¡Nos vemos la semana que viene!

LA CABAÑA EN EL BOSQUE (o elegid bien cómo queréis morir)

La cabaña en el bosque (2011)


Dirección:  Drew Goddard

Reparto: Kristen Connolly, Chris Hemsworth, Fran Kranz, Richard Jenkins, Bradley Whitford, Anna Hutchison, Jessie Williams, Amy Acker y Sigourney Weaver.

SINOPSIS

Cinco universitarios deciden escaparse a una cabaña remota, donde disfrutar de un fin de semana de diversión. Incomunicados, deciden explorar la cabaña y descubren un sótano lleno de extraños objetos que nada parecen tener en común entre sí. Al mismo tiempo, dos operarios en un extraño lugar les vigilan a través de cámaras y micrófonos. Interfieren en todo lo que ocurre en aquella cabaña y los jóvenes se ven abocados a una hecatombe que ninguno espera.

OPINIÓN PERSONAL DE «LA CABAÑA EN EL BOSQUE»

Hoy aparezco por aquí con una de las películas más surrealistas que he visto (y que me han gustado, que bizarradas he visto muchas…) Esta película tiene ya sus once añitos y cuanto más la veo, más me gusta. Y por la sinopsis podrás creer que es el típico slasher de manual, donde unos descerebrados son atacados por un monstruo, asesino o ente paranormal. Pues sí, pero no. Porque esta historia es, desde mi punto de vista, algo totalmente nuevo e inesperado.

Recuerdo que la primera vez que la vi me chocó bastante porque me costó mucho entender el objetivo de esa mezcla tan diferente de estilos. Dos historias que van en paralelo y que a su vez son tan extremadamente diferentes. Y una depende de la otra para poder seguir adelante. Una película que ya desde su inicio, muestra dos realidades que parecen no llegar a converger en ningún aspecto. El guion nos va llevando en la dirección correcta, hasta desenredar aquellos hilos que les unen sin saber de qué forma. Y desde aquel instante en el que llegas a comprender el papel que desempeñan todos los personajes en la historia, te das cuenta que no es un slasher al uso. Que hay sangre, sí, pero no de la forma que uno esperaría. O no con el objetivo que uno imaginaría.

Es que es complicado conseguir explicarte lo interesante que me parece esta historia sin destriparte su guion. Porque incluso el tráiler es bueno, como para no desvelarte nada, simplemente que algo raro ocurre en ese tan bien llevado slasher. Uno de los personajes, en una parte del filme,  le dice a otro “Creo que puedo conseguir que baje…” a lo que el otro personaje le responde “¿Y queremos que baje?”. Pero ni por estas soy capaz de explicarte a qué se refieren… Muy complicado. Lo que realmente creo que es algo que incita a conocer esta película.

Los personajes “adolescentes” (donde vemos a un Chris Hemsworth que rodaba Thor el mismo año) son, y en esta historia más que nunca, los personajes tipo en una película de adolescentes. Se les vislumbra a la legua, y se les diferencia a primera vista, ya desde el inicio de la historia. Y es que ese es su cometido en todo este lío. Los personajes de la “otra parte” consiguen mostrar una realidad que mucho se asemeja a nuestro día a día. Somos corderitos ante un gran ente que se escapa a nuestro control. Por buscar la analogía que probablemente quiera mostrar el director.

Además, por otro lado, aunque su papel es más un cameo, siempre es un placer volver a ver a la gran Sigourney Weaver. Su presencia llena la pantalla como en todo lo que hace. Y si has leído mi artículo sobre “Angel”, una serie que me encanta, es del creador de esta historia, Joss Whedon. Y aquí recupera a Amy Acker y Bradley Whitford, actores de esa mítica serie. Lo cual agradezco, porque ambos me gustaron mucho.

El final de la película, alrededor de la última media hora, sin destriparte nada, te puedo decir que es una locura máxima que en ciertos momentos pensaba que no podía ser real lo que estaba viendo. Y ese final, aparte de parecerme apoteósico, me resultó algo totalmente nuevo e innovador. Por eso es una película que me gusta tanto. Porque a día de hoy es muy difícil sorprender al espectador, que ya está curado de espantos y se las sabe todas. También decirte que no soy persona exigente, pero tampoco conformista.

Así que si no conoces esta película, te animo a verla y pasar un rato divertido sin comerte mucho la cabeza, no te arrepentirás.

¡Hasta la próxima semana!